Mensajes enviados por Juan Antonio:

Gato aprovechando el sol de la tarde sin inmutarse por la presencia de visitantes.
Es bastante frecuente encontrar huertos y jardines con algún granado. No hay producción para el mercado, pero si para el consumo particular de la casa.
Los azulejos con escenas diversas dan alegría a las fachadas a la vez que las protegen de las inclemencia del tiempo.
Antiguos comederos para ganados en piedra que en las cuadras o en el campo sirvieron para alimentar a vacas y caballerías; perdido el uso original, ahora aparecen adornando algún jardín particular.
Arenales y agua en la que pasar los calores veraniegos; también, para disfrutar en los días soleados de la primavera y el otoño.
En verano, uno de los lugares más demandados por la gente, son las playas de finas arenas y aguas claras y tibias.
La mayoría de la gente prefiere disfrutar su tiempo libre en la playa.
El Mirador es el mejor lugar para ver la isla casi en su totalidad.
Para llegar a estos lugares, además del coche, hay que estar dispuesto a caminar.
Lugares como el de la fotografía, son los preferidos de la gente que acude a las playas.
El ocio en la playa es distinto al de la montaña.
La paya es uno de los lugares de ocio preferidos por la gente.
Campos sobre los que derramaron su sangre miles de soldados franceses, ingleses, portugueses, españoles y de otras nacionalidades durante la batalla de Los Arapiles el 22 de junio de 1812.
Bonita plaza en la que pasar las noches de calor tomando algo y charlado con los amigos.
Cementerio abierto en el que el enterramiento no está reñido con el arte.
Bonito y armónico edificación que alberga, entre otros servicios, los propios del Ayuntamiento de la población.
Fue una antigua fuente, ahora en desuso.
Baptisterio de la iglesia de San Marcos. Iglesia románica al final de la calle Zamora, junto a la plaza de igual nombre y no muye lejana de la Plaza Mayor.
Una de las fuentes que hay en el casco urbano del pueblo donde el agua fluye caliente.
Campos de girasol que durante el mes de julio alegran la vita del viajero y son alternativa al tradicional cultivo del cereal.
Vestíbulo desde el que, cuando era oficina postal, se enviaban giros, cartas, telegramas, paquetes... a cualquier lugar del mundo. Era un lugar muy concurrido durante todo el día. Incluso, hasta las 24:00 horas podías comprar sellos o recoger un apartado en el semisótano del edificio.
Que en verano eran las eras en las que se trillaba el cereal.
Puerta en la fachada sur de la iglesia, lugar agradable y soleado en invierno.
El reloj del Ayuntamiento, durante décadas, marcó los tiempos de los habitantes del pueblo. En un lugar alto, permitía que los toques de la campana llegar a todos los habitantes de la localidad.
Uno de los principales instrumentos utilizados para hacer hilo de la lana de las ovejas.
Plaza de paso obligado hacia el ayuntamiento de la ciudad.
Bonito y fresco parque en el que refugiarse de los rigores del calor en este verano tórrido.
Los artesanos nos dejan muestras de su arte como el de la fotografía.
Desde la torre del homenaje del castillo, el panorama que se observa de la población y de la campiña es magnífica, por lo que es imprescindible subir a las alturas para no perderse una vista impresionante.
La blancura, una característica en el color de las construcciones más antiguas de la isla.
En el pasado, ahí se ubicaba la escuela de los niños hasta los 14 años.
Edificio histórico que hoy sigue teniendo una función comercial, aunque sea distinta a la establecida en su origen.
Los pinos y otras plantas contribuyen a fijar las arenas que el mar trae a la costa y el viento empuja al interior.
Fina filigrana que a base de golpes y cincel los hombres supieron labrar con paciencia y gusto.
Atrio que ya no acoge a los fieles para actos religiosos. El tiempo ha cambiado tanto el sentido religioso que no hay feligreses para llenar tantos templos.
Una arquitectura bonita, que por desgracia hoy ya no se lleva, que hace único este inmueble en un entorno hermoso.
Un acuerdo del Consejo de Ministros del 30 de septiembre de 1984 establecía el cierre de esta vía férrea al tráfico de viajeros para el último día de ese mismo año; aunque el de mercancías todavía funcionó hasta 1996.
Puerta de hierro con muchos detalles en la que el herrero ha dedicado tiempo e imaginación.
En este patio de Escuelas menores, dentro de la exposición de Miquel Barceló "El Arca de Noé", se ubican "14 Allumettes", un bosquecillo de cerillas usada de bronce que superan los tres metros de altura,
Caminar por las calles de un lugar, facilita el conocimiento del mismo.
Pasear callejeando pos las centenarias calles de la población te acerca y facilita el conocimiento del lugar.
Riqueza y arte se dan la mano en estas obras en las que los artesanos pusieron todo su buen hacer.
Custodia centenaria utilizada los días más importantes días de la fe católica.
Puerta de acceso al salón de todos los salmantinos.
Los sentimientos religiosos, unidos a la tradición, hacen que los días de fiesta en honor de un Cristo, una Virgen o un Santo, las viejas calles se llenen de gentes en procesión.
Utensilios varios utilizados en el valle del Henares en otras épocas.
Zona de recorrido de bares y pequeños comercios; pero donde es difícil encontrar alojamiento para esos trabajadores que atienden a los turistas.
lo que fue refugio de frailes y lugar de oración, ahora es lugar de acogida de visitantes y puestos de trabajo en el sector de hostelería.
Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari, data del Siglo XVIII, vino a sustituir a una románica que se habia derrumbado que databa de los tiempos de la repoblación del lugar por los reyes de León.
Tal día como hoy, en estos terrenos perdieron la vida decenas de miles de hombres, era 22 de julio de 1812, y los ejércitos franceses y aliados se enfrentaron durante la conocida como Guerra de la Independecia o Guerra Peninsular. Fue la batalla de Los Arapiles.