PONTEDEUME (La Coruña)


Rúa Real
LAS CAMPANAS DE GALICIA
Están sonando campanas
que se sienten con cariño,
dicen que algunas mañanas
quieren despertar al niño.

Los ecos vienen clamando
sin entender de los signos
sus sonidos van logrando
despertar ciertos destinos.

Campanas que van clamando
cuando los vientos son fríos,
quizá nos lleguen gritando
sus muchos escalofríos.

Las campanas de Galicia
tienen sus bellos sonidos,
que pueden ser la delicia
de personajes erguidos.

En estas tierras gallegas
cuando los vientos nos gritan,
algunas mentes despliegan
al ver brisas que se agitan.

Campanas sonar deprisa
para sentir su llamada,
que el llanto nunca es sonrisa,
ni busca la encrucijada,

La noche deja su brisa
con las nubes entoldadas,
nunca puedes ver la risa
si vives horas marcadas.

Las campanas van sonando
ya llegan los penitentes,
Galicia vive pensando
en sus gestos tan decentes.

Campanas borrar las penas
que la pandemia va dando,
nadie quiere ver cadenas
cuando marchas caminando.
G X Cantalapiedra.
NO SIRVEN VIEJOS CONSEJOS
No vale gritar al viento
en las noches horrorosas,
ni querer comprar aliento
si ves las horas dichosas.

De poco valen consejos
si la salud está muerta,
ni preguntar a los viejos
por alguna puerta abierta.

Sin esperar convicciones
ni predicar más lamentos,
la pandemia da razones
para sembrar muchos muertos.

No sirven viejos consejos
que puedan romper verdades,
ni preguntar desde lejos
cual son las buenas edades.

En Galicia la pandemia
viene con sus falsedades,
ella quiere hacer comedia
en sus tristes realidades.

Cerrarle pronto las puertas,
que no pase a los portales,
en esas horas inciertas
nos puede dejar sus males.

La epidemia va creciendo
se nota en los hospitales,
aunque no llegue rugiendo
sus pasos no son normales.

Viene cruzando las rías
entre signos anormales,
no teme las noches frías
ni los duros vendavales.

Galicia lo va pensando
al ver momentos fatales,
la pandemia está dañando
de mil formas naturales.
G X Cantalapiedra.
19 - 9 - 2020.
LLOVIENDO POR PUENTEDEUME
Las nubes vienen dejando esa lluvia placentera, que la vamos admirando en verano y primavera. Los cristales nos reflejan esas gotas anheladas, que quieren soltar sus quejas en las frescas alboradas. Lloviendo corre la gente buscando los soportales, en este bonito ambiente ves las lluvias naturales. La Ría lo va notando sin entender de pesares, alguien me dijo pensando que esta lluvia da cantares. Las sombras se quedan mudas en tan preciosos lugares, no viendo cosas absurdas en muchos de los hogares. Está lloviendo en Galicia, se ocupan los soportales, es la lluvia una delicia que alegra a los animales. Suena la lluvia en la calle mojando las viejas losas, comprobando algún detalle que hace las noches gozosas. Corren por esas laderas las lluvias con grandes prisas, a veces cumpliendo esperas que nos dejaran las brisas. En estas tardes mojadas destilando las saudades, vemos calles encantadas que nos dejan sus verdades. La lluvia viene regando los caminos olvidados, mientras seguimos mirando a los arboles mojados. Llueve borrando las penas de los sufridos veranos, la sequía da condenas que atormenta a los humanos. Miro el Puente deslumbrante que es un regalo del cielo, más tarde en cualquier instante la lluvia moja su suelo. Las noches son los testigos de las lluvias penitentes, que nunca serán castigos aunque se ven trasparentes. La Lluvia sigue cayendo con su eterna melodía, el aire viene gimiendo para mostrar su alegría. G X Cantalapiedra. 18 - 9 - 2020.
CUANDO RESPIRO SILENCIO
Cuando recorro Galicia entre brisas pasajeras, presiento ver la delicia de sus verdes primaveras. Cuando sueño con sus valles que siempre les ves floridos, conocerás los detalles entre caminos perdidos. Cruzo rías encantadas con sus bonitos paisajes, viendo tierras trabajadas que tienen buenos anclajes. Cuando respiro silencio entre grandes eucaliptos, no te sientes ningún necio que viva pegando gritos. Entre sombras peregrinas la vida se va pasando, y miras ciertas colinas como quien va preguntando. Sentir ecos de esa tierra que se llena de misterio, y comprobar como entierra en algún asunto serio. Las flores que van brillando te marcan ciertos caminos, mientras la mente pensando no quiere ver adivinos. Las aguas bajan corriendo por sus ríos y regatos, y el viento llega gimiendo sin pensar en malos tratos. La Galicia campesina que sabe sufrir perdiendo, siempre tiene su colina en donde va padeciendo. Ver arbolados preciosos, que suelen ser compañía, en los momentos dichosos donde reina la armonía. Playas llenas de leyendas para sus muchos turistas, que van recorriendo sendas entre las bonitas vistas. Soñar pisando veredas con grandes acantilados, viendo tus pasos que enredas en lugares apartados. La vida sigue su curso recordando sus paisajes, Galicia tiene recurso para marcar sus linajes. Desde lejos te imaginas sus caminos encumbrados, y a veces hasta adivinas los senderos embrujados. En su mundo de misterio, Galicia sigue su marcha, sobre cualquier cementerio la bruma siempre te engancha. Cruzar valles y barrancos en La Profunda Galicia, y no conocer atascos que te anulen la caricia. Sin ser ningún peregrino que va pisando estás tierras, vivir el tiempo oportuno mientras contemplas sus sierras. G X Cantalapiedra.
DEPENDE DONDE TE VAYAS
Cuantas veces sorprendido
intente lograr pasiones,
viviendo muy convencido
que sufrimos confusiones.

Depende por donde vayas
me lo dijo un buen gallego,
no quieras trazar las rayas
ni lanzar al cielo un ruego.

Depende, siempre depende,
que los días den consuelo,
nunca digas que se vende
el pensamiento sin vuelo.

Depende de algo depende,
me lo dijo un marinero,
muchas veces no se entiende
el sentirte aventurero.

Las palabras van volando,
si buscan el firmamento,
aunque se vayan pensando
en sufrir rachas de viento.

Mañana, cuanto, depende,
la luz despide alegría,
hoy mi conciencia comprende
como se busca armonía.

No rompas frases de versos
que pudieran ser sinceros,
depende si ves regresos
que dejen muchos dineros.

La noche va dependiendo
de vivir sus fantasías,
quizá vivimos sintiendo
no tener hipocresías.

Cuando depende la noche
de ver cómo llega el día,
poniendo a la pena el broche
con perfecta simpatía.
G X Cantalapiedra.
CUANDO LOS SUEÑOS BUSCAN MÁS SUEÑOS
En el verano del 2017, aquel matrimonio venido de Valladolid, querían ver y poder pisar, sobre los verdes paisajes de Galicia, donde hacía años que ya pensaron poderlos conocer a fondo, Fueron días del mes de agosto, de un verano de calores especiales en Puentedeume, donde en su coche circularon por esas carreteras, para poder contemplar vidas y milagros de La Profunda Galicia. Estuvieron en La Playa de Las Catedrales, visitaron el pueblo de los acantilados grandiosos, San Andrés de Teixeido, y otro montón de lugares, donde aquellos castellanos, comprendieron los misterios que aún conserva Galicia, Pasaron del calor de la costa, a subir entre eucaliptos cubiertos de niebla a las seis de la tarde, en el corazón donde parece que las meigas y brujerías tienen su lugar destacado. El matrimonio pudo comprobar por ellos mismos, lo que un gallego inmigrante en Valladolid, les contó un día, en una de las cafeterías de La Fuente Dorada en la ciudad Castellana. Supieron lo que era perderse entre arbolados, sin ver ninguna señal que indique nada, y circular sin saber dónde terminarían, y tener que retroceder kilómetros, para volver a estar en lugar un poco comunicado, Todo aquel mes de agosto, fue una visita a donde el viento les llevase, comer y cenar en los lugares más extraños, hablar con personas que apenas hablaban el idioma castellano, y pisar montes que eran un esplendor de verde con vida. Más su aposento y lugar fijo de residencia, ellos lo llamaron siempre Puentedeume, era como seguir hablando su castellano de Valladolid, con sus acentos y pronunciaciones perfectas. Sin que nadie en ningún lugar les llevase la contraria. Ya que la mayoría de las personas de esa región gallega, suelen ser bastante amables, y si pueden enseñarte a poder seguir tu camino informado, lo hacen. El matrimonio el día 30 de agosto se marchó para su ciudad, más se llevaron dentro de su mente y corazón, un recuerdo fabuloso de esa tierra gallega, donde el verde hace límite con el mar o las rías, dejando unos paisajes dignos de ser recordados y fotografiados. Les habían hablado de la calma de Galicia, pero no pensaban lo mismo al salir de su contorno, ya que vieron laderas y montes en calma, pero el personal de trabajo, funcionaban deprisa y con muchas ganas de salir adelante, rompiendo esos viejos mitos y leyendas, de “Gallegos de lluvia y calma”. Conocieron las noches de Puentedeume, con sus terrazas abiertas a los muchos veraneantes de ese lugar, con Rías llenas de vida y futuro. Donde el ser humano se siente en ambiente de calidad, y sin problemas de convivencia. Cuando el día 30, de agosto de aquel caluroso, 2017, llegaron a Valladolid, después de circular por 450, kilómetros, el matrimonio comentó. Merece la pena poder volver a pisar esa tierra, donde el turista se siente como en su propia casa. G X Cantalapiedra.
CUANDO LAS MENTIRAS VUELAN
Existen los mentirosos
por muy distintos caminos,
algunos son horrorosos
queriendo cambiar destinos.

Mentirosos trafulleros
que no saben de caricias,
tan solo se ven gozosos
cuando dejan sus malicias.

Viven buscando mentiras
para dejar negras huellas,
sus palabras las estiran
sin hablar de frases bellas.

Mentirosos de la noche
que nunca tienen conciencia,
viven haciendo reproche
incluso a la buena ciencia.

Las mentiras de la mano
son sus mejores enmiendas,
critican al ser humano.
sin ver mejores contiendas.

Mentirosos embusteros
llenos de grandes trafulcas,
siempre buscan los dineros
y a muchas gentes disgustan.

Van caminando sin ruta
con sus mentiras dañando,
la verdad si es absoluta
siempre llegará triunfando.

Mentirosos de la vida
que solo buscan rencores,
son esa bala perdida
llena de muchos dolores.

Mentirosos agoreros
llenos de tristes penumbras,
que son grises embusteros
si las verdades deslumbran.
G X Cantalapiedra.
14 - 9 - 2020.
SE FUE A BUSCAR EL ALMA A PUENTEDEUME
En aquel verano de 2018, aquel hombre pensador y escritor, que viviendo en Madrid, se fue a pasar el verano en Puentedeume, donde una amiga suya le había invitado, para salir con ella, por aquellos bellos lugares, y a principios del mes de agosto, llegó donde aquella mujer le había explicado, se encontró rodeado de verde por todas partes, laderas que se extendían hasta las cimas de aquellos montes esplendidos, y en el Valle toda la Ría del Ume. Sin perder tiempo al día siguiente por la mañana temprano, fueron a desayunar a una chocolatería, desde donde se divisa todo el Puente, que le da nombre a ese bello lugar. Y donde empezaron a pensar en su lugar favorito, “Las Fragas de Ume”, con su monasterio de siglos, que ni los árabes dieron con él, durante la conquista de la Península Ibérica. En el pórtico de aquel local, de la chocolatería, sentados en una mesa, la mujer le comentó. “Ese lugar de Las Fragas de Ume, seguro que te hace sentir el alma”, el hombre serio pensó, no lo sé, ya veremos cuando salgamos de allí lo que pienso. Con su automóvil los dos humanos, se fueron hasta donde el pequeño autobús te lleva, hasta cerca del monasterio, de San Juan de Caaveiro, y lugar donde en adelante parece imposible que puedan circular coches. Allí después de apearse del autobús, cruzaron el Puente de madera volante, que tan solo puede aguantar el tránsito de siete personas, y en aquella ladera empedrada, comenzaron la subida hasta el monasterio y restaurante que allí existe. El paisaje era fabuloso, el río Ume con sus aguas que corrían hacia su propia Ría. Era un lugar para recordar en el futuro. Subieron esa pendiente de casi medio kilómetro entre piedras y arbolado, sin apenas poder ver el monasterio, de San Juan de Caaveiro, que se encuentra medio escondido, una vez arriba, visitaron aquel lugar, que solo tiene paredes de piedra. y donde algunas personas dicen que allí puedes encontrar tu alma. Entre aquellas soledades de silencio, donde apenas sientes el ruido del agua sobre las piedras. Aquel hombre sin religión alguna, ateo de corazón y sentimientos, por un momento pensó en aquella soledad tan inmensa, donde el ser humano hace siglos, vivía incomunicado, y no le extraño que algún monje encontrara su propio alma. Pero el no encontraba la suya. Aquellos días inmensos en excursiones, por diferentes lugares de aquel entorno, Conoció muchos rincones de esa Galicia, donde si no te explican que existe, nunca sería posible el visitarla. Pudo visitar la Playa Grande de Miño, donde las personas daban la idea de estar en las playas del Mediterráneo, y el Camino de Santiago que cruza por debajo del Campo de Gol de Miño. Aquellos días fabulosos, donde apenas llovizno un rato solamente, no le hizo aquel hombre cambiar de ideas, solamente conocer ciertos rincones, donde las meigas pudieran tener sus encantos. Y los seres humanos intentar conocer algún misterio. Los días aquellos de pasear por Puentedeume, y en La Plaza del Concello, tomar café en sus terrazas, recordando el buen chocolate, con el paisaje del Puente que tantas fotos le han hecho sus visitantes. Son recuerdos para siempre, Pero la fe en el alma, aquel hombre no la encontró en ningún lugar de La Galicia Profunda. G X Cantalapiedra. 13 - 9 - 2020
CALLES DE PUENTEDEUME
Cuando miras las distancias
desde sus calles estrechas,
vives buscando constancias
al ver casas bien pertrechas.

Calles que tienen historia
por donde caminan sueños,
y algunos tiempos de gloria
con sus momentos risueños.

Cuando los vientos azotan
los caminos de Galicia,
parece que siempre flotan
ciertas casas con pericia.

Calles estrechas que siguen
con sus losas bien cuidadas,
ciertos misterios persiguen
las laderas empinadas.

Escaleras de granito,
piedra gallega gastada,
en un ambiente bonito
es una tierra encantada.

Las rías siguen brillando
en las noches anheladas,
son destinos que soñando
vives brisas delicadas.

En esas tardes gozosas
donde los virus no existen,
se viven horas dichosas
en sus calles que persisten.

Hay palabras penitentes
que se siguen escuchando,
algunas viven presentes
mientras se van evocando.

Las sombras dejan sus huellas
resistiendo temporales,
hay calles que son tan bellas
que la vemos naturales.
G X Cantalapiedra.
PUENTEDEUME Y SUS SOMBRAS PENITENTES
Cuando las noches son largas
en la Galicia Profunda,
dicen que a veces te amargas
con la penumbra que abunda.

Mirar despacio sus rías
entre brisas invernales,
sufriendo las noches frías
y sus horas más fatales.

Los misterios se amontonan
entre sus verdes laderas,
las saudades solucionan
muchas temidas esperas.

Estos tiempos temerosos
que nos deja la pandemia,
hoy les vemos silenciosos
pero marcando tragedia.

Sin abrazos ni caricias
que puede darte la vida,
hoy buscamos las delicias
en alguna senda erguida.

Estos meses horrorosos
con pasiones doloridas,
nadie los vive dichosos
al ver personas heridas.

La pandemia sigue viva
con sus garras al acecho,
ella tan solo se activa
cuando siente algo derecho.

No pregona sus maldades
que llevan al cementerio,
ni la importa las edades
si su asunto viene serio.
G X Cantalapiedra.
SI VAS POR PUENTEDEUME
Si vas soñando con playas
y veranos calurosos,
debes buscar otras rayas
con sus calores dichosos.

Estas costas de leyendas
donde se vive la vida,
puedes hallar ciertas riendas
sobre rías elegidas.

Verdores en sus laderas
que parecen ser milagros,
con brillos de primaveras
entre bonitos halagos.

Galicia con mar bramando
y cruces de penitentes,
la vida se va pasando
aunque la tienes de frente.

No puedes cambiar las normas
de tan bonito paisaje,
a veces miras las lomas
que son perfectos anclajes.

Para subir a Las Fragas
el corazón se emociona,
hay momentos donde embargas
esa historia que ilusiona.

Los verdes siguen altivos
como marcando distancia,
no precisan de adjetivos
ni de predicar constancia.

Pasar buscando caminos
entre signos de templanza,
es querer escuchar trinos
que tengan bonita danza.

Vivir soñando futuro
entre verdes fabulosos,
sin ver el camino duro
con momentos muy dichosos.
G X Cantalapiedra.
CUANDO LOS CAMINOS SE VAN OLVIDANDO
Hay caminos que se olvidan sin buscar las negaciones,
y otros que siempre se cuidan porque nos dan emociones.
Cuando vuelves a tu tierra cargado de relaciones,
sobre el pasado se encierra muchas raras conclusiones.
Quieres pisar sus caminos escuchando sus canciones,
y buscas sueños divinos que te dejan confusiones.
El pasado se emborrona con sus misterios sentidos,
y siempre cuando explosiona temes ver tiempos perdidos.
En Galicia los caminos no cambian de sus lugares,
más existen desatinos al no divisar hogares.
Se van pasando los años sin conocer los motivos,
y presientes ciertos daños que anularon adjetivos.
Los caminos son los mismos si lo piensas fríamente,
más te parecen abismos que lo llevas en tu mente.
Caminos con soledades que te dejaron pensando,
algunos tienen verdades de las que te van dañando.
Cuando vuelves al camino donde brillan falsedades,
no quieres buscar el signo de tus duras realidades.
Hay caminos y veredas que te dan exclamaciones,
y temes pisar sus sendas por sus muchas impresiones.
Cuando olvidas los caminos de tus penosas razones,
no quieres sentir sus trinos ni las malas tentaciones.
Hay caminos olvidados que no sabes su destino,
con árboles encantados que no quieren adivino.
Los caminos de la vida tienen siempre su talante,
nunca son ruta perdida y te llevan adelante.
Deja en paz a tus caminos de las sombras de la noche,
existen los desatinos que no puedes echar broche.
G X Cantalapiedra…
CUANDO SE SUEÑAN TRANQUILIDADES
Hay senderos en la vida que te dan tranquilidades, donde ves la tarde erguida con sus signos de verdades. En La Galicia Profunda entre verdes naturales, la soledad siempre abunda sin ser motivos fatales. Caminos que marca el viento, entre bonitos lugares, allí donde el mar despierto se le teme en los hogares. Puentedeume en silencio, cargado de soledades, estas rías de misterio no quieren ver falsedades. Los otoños marineros tienen brisas desoladas, que te marcan los senderos en las tardes angustiadas. Cuando divisas laderas, con sus praderas soñadas, reviven las primaveras entre brisas encantadas. Galicia tiene senderos que se llevan en el alma, con signos aventureros que pueden darte la calma. Sentir la voz de esta tierra en la fresca madrugada, y no querer que se cierra entre la gente apocada. Se van soñando silencios, con sus frases siempre vanas, que algunas dejan desprecios en las bonitas mañanas. Cuando sientes que padeces las sombras de Luna clara, hasta las tristezas crecen al ver tu vida tan rara. Sombras que tienen misterio, luces que no dicen nada, si miras el cementerio veras la vida acabada. Si sueñas tranquilidades, si aún te queda esperanza, olvida fatalidades para trazar tu balanza. Hay caminos que dan vida, en la noche encandilada, y alguna luz elegida de las horas bien pasadas. No busquemos soledades, que otro tiempo nos reclama, quizá las buenas verdades puede que nos den la calma. Ha de pasar la pandemia y sus negras madrugadas, sufriremos la tragedia que dejo casas cerradas. Volveremos a ser libres cuando no vibren las causas, dicen que gentes escriben entre sus penosas pausas. La tranquilidad se nota, y con ella cierta calma, sobre Galicia nos flota y solo el viento la clama. G X Cantalapiedra.
PUENTEDEUME TIENE SUS NOSTALGIAS
Cuando las brisas se crecen entre grandes arboledas, parece que prevalecen y hasta en las rías se enredan. Este clima de Galicia con nubes que llegan negras, a veces es la delicia en tiempos de primaveras. Rías que dejan sus brisas corriendo por las laderas, sin entender de las prisas ni de las lentas esperas. Están las nubes llegando, el verde se vuelve seda, mientras vamos contemplando como la lluvia se queda. Entre grandes eucaliptos y bonitas arboledas, parece que suenan gritos sin conocer nunca vedas. Es La Galicia Profunda, que siempre fue marinera, donde la saudade abunda sin querer ser altanera. Hay misterios en la noche que con el tiempo se cierran, algunos tienen su broche y otros quizá les entierran. Galicia tiene caminos cargados de sombras negras, que pueden ser desatinos si quizá viven las fieras. Los complejos se marchitan sobre las verdes laderas, dicen que a veces nos gritan cuando les ponen barreras. Puentedeume entre sombras de las que siguen su marcha, para sentir que te asombras y que la duda te engancha, Quizá mañana pensemos en esta dura pandemia, que quiere venir a vernos para dejar su tragedia. Galicia tiene resortes de sentir la vida plena, y puede dar esos cortes a este virus que envenena. La pandemia sigue activa, sin querer hacer comedia, no quiere fecha festiva, solo nos deja tragedia. Estamos en duras horas con este penoso tema, que muchas horas se imploran sin resolver el problema. G X Cantalapiedra.
·
CUANDO LAS PENAS SE AMONTONAN
Sobre los campos de verde en estas tierras gallegas,
algún corazón se pierde mientras los llantos despliegan.
Brisas llenas de lamentos en personas disgustadas,
que acumulan sufrimientos en veredas angustiadas.
Cuando las brisas se marchan por caminos olvidados,
algunas frases se enganchan sin buscar pasos borrados.
Se amontonan ciertas penas en las noches dislocadas,
que suelen ser las condenas de otras noches embrujadas.
Sin buscar besos ni flores ni quereres marginados,
se te olvidan los amores en lugares apartados.
Deja que pase la vida, detrás llegará la muerte,
no busques senda perdida ni quieras cambiar tu suerte.
Cuando tus pasos se marchen buscando la vida nueva,
seguro que buscas parches para no ver tu condena.
No te lamentes llorando ni maldiciendo la pena,
el amor se va acabando y es duro sufrir condena.
El mar jamás te dio flores ni quiso marcar tus pasos,
hoy no vuelven los candores aunque te ronden fracasos.
El mañana nos espera con la pandemia dañando,
llegará la primavera que hoy la vamos recordando.
Galicia vive sus sueños con caminos encantados,
donde no conoces dueños de tus pasos delicados.
Vivir la vida sin prisa con la memoria tranquila,
mientras la pena se eclipsa y en el futuro se enfila.
Las penas amontonadas siempre dejaron sus llantos,
con palabras angustiadas que marcaron sobresaltos.
Galicia tiene sus sombras llenas de sueños quebrados,
que en muchas horas te asombras viendo humanos despistados.
Cuando brillan esperanzas y el corazón se emociona,
puedes conocer la danza que en tu sendero razona.
G X Cantalapiedra.