PONTEDEUME (La Coruña)


El bosque del Parque Natural de As Fragas do Eume
AL TERMINAR EL VERANO
Al terminar el verano
la nostalgia va creciendo,
dicen que siendo cristiano
nunca la vas padeciendo.

Sentir las brisas lloviendo
en las rías y sus costas,
mientras contemplas sufriendo
las riberas más angostas.

Una voz clara y profunda
viene corriendo los montes,
donde la humedad abunda
sin entender de sus cortes.

La nostalgia de sus noches
que se vienen alargando,
motivos de poner broches
a los sueños de ir pensando.

La morriña de esa tierra
entre nubes tenebrosas,
cuando la lluvia se cierra
en las laderas hermosas.

Un verdor en sus laderas
que parecen de pintura,
con signos de primavera
hoy cargados de dulzura.

La Galicia de mis sueños
entre montañas airosas,
donde se viven empeños
sin ver temblar a las rosas.

Nostalgias de ver caminos
sin perdidos caminantes,
donde se beben los vinos
en muchos de sus instantes.

Sentir ecos de leyendas
por sus costas deslumbrantes,
y querer coger las riendas
de los amores constantes.
G X Cantalapiedra.
GALICIA NO QUIERE TENER MISTERIOS
En Galicia los misterios
vienen siempre de puntillas,
queriendo ver cementerios
con sus tumbas más sencillas.

Hay caminos en Galicia
que te llevan al infierno,
donde no vemos delicia
y el dolor es casi eterno.

No vale tener nostalgia,
ni presumir de los muertos,
y menos buscar la magia
de los momentos inciertos.

En La Galicia Profunda
entre ráfagas de viento,
la morriña siempre abunda
con aires de sufrimiento.

Las palabras quedan mudas
y con ellas los alientos,
hablan de frases absurdas
que conllevan sentimientos.

Sin poder borrar caminos
donde quedan malos vientos,
notamos los desatinos
que causan ciertos momentos.

Ni las casas apartadas
con los verdes relucientes,
entre sus sendas cerradas
viven mil cosas pendientes.

De nada sirven misterios
cuando se vive el presente,
en los asuntos más serios
debemos usar la mente.

No quiero sentir la penas
de los tristes cementerios,
ni padecer las condenas
de algunos tristes misterios.
G X Cantalapiedra.
EL MACHISMO EN GALICIA
En estas fechas terribles
hay machistas maltratando,
sus gestos inadmisibles
siempre llegaran dañando.

Galicia tiene sus brisas
llenas de tristes pesares,
hoy no sirven las sonrisas
en muchos de sus hogares.

El machismo intolerante
se carga de mil razones,
comentando en adelante
arreglar sus condiciones.

Sin respeto ni cariño
camina buscando guerra,
es lo mismo que un mal niño
que juega con esa tierra.

El machismo sin respeto
nos deja sus frases locas,
en su vivir siempre inquieto
dicen que busca las rocas.

Sin sentimientos de culpa
a su mujer llama loca,
sin soltar una disculpa
lo que ve siempre lo toca.

Machistas llenos de embrujo
que van formando leyendas,
el maltratar tiene influjo
queriendo llevar las riendas.

Razones que van volando
del machismo sin cordura,
quisieran seguir mandando
con sus gestos de amargura,

El machismo va marcando
muchos sufridos hogares,
hoy sus huellas van dejando
a Galicia en sus lugares.
G X Cantalapiedra.
LA REALIDAD SUPERA LA FICCIÓN
Entre brisas veraniegas
circulaban tan tranquilos,
por esas tierras gallegas
donde temes los peligros.

Buscando nuevos paisajes
recorrieron ciertas vías,
viendo costas sin anclajes
no lejos de muchas rías.

La mirada al horizonte
con mucha niebla a la vista,
las laderas eran monte
donde apenas ves la pista.

Eucaliptos entre brisas
llenas de grandes misterios,
destinos que rompen prisas
en los momentos más serios.

Kilómetros de caminos
sin entender las andadas,
a veces temes los signos
de aquellas casas brindadas.

Soledades de la noche
entre sendas embrujadas,
temiendo ver ese broche
de las horas mal llevadas.

Apenas sin ver la Luna,
en la noche trastocada,
aquí no vale fortuna
cuando la noche es cerrada.

La noche suelta suspiros
al ver la triste emboscada,
sin querer escuchar tiros
la mente marcha dañada.

Hay caminos en Galicia
con sus casas bien guardadas,
nadie quiere ser primicia
si ves dudas amargadas.
G X Cantalapiedra.
SOBRE CAMINOS DEL DIABLO
Cuando se sueñan caminos
donde los diablos caminan,
algunos malditos signos
muchas penas determinan.

No vale romper letreros,
ni sirve buscar colinas,
hay cantidad de senderos
donde no existen encinas.

Caminos llenos de diablos
entre penosas consignas,
frases que contienen clavos
que nos parecen indignas.

Las palabras siguen vivas
en multitud de ocasiones,
muchas de ellas te motivan
para borrar sensaciones.

Caminos de penitencia
que nunca te dan regalos,
los diablos tienen su ciencia
sin esperar nunca halagos.

Diablos que corren los montes,
sin cuernos iluminados,
ellos saben de resortes
en los días más nublados.

No pises nunca caminos
por donde vaya algún diablo,
existen mil desatinos
que pueden hacerte esclavo.

No quieras ser penitente,
ni busques caminos raros,
mejor el estar ausente
de esos humanos no claros.

Los diablos viven pensando
como engañar al humano,
al tiempo que van fraguando
su sentimiento profano.
G X Cantalapiedra.
GALICIA CUANDO VOLVERÉ A VERTE
Llevo a Galicia en el alma cargada de sentimiento, quiero sentir su mirada y revisar sufrimiento. Busco la claras del día en las rías mar a dentro, y siento su poesía que me llena de alimento. Mi mente sigue pensando en sus muchos monumentos, y mi recuerdo volando sabe de ciertos momentos. Quiero volar por sus prados, quiero sentir ese viento, quiero ver pasos marcados que saben que es el aliento. Quiero volver a Galicia aunque soplen fuertes vientos, quiero vivir la delicia de sus preciosos inventos. Siento la voz de esa tierra con Rosalía sufriendo, que en sus lecciones encierra amores que van gimiendo. Es la voz de sus montañas, es el eco de ese pueblo, donde se ven alimañas que muchas veces yo tiemblo. Las montañas no prometen el desterrar a sus muertos, ni sus gritos les someten a sentir tristes tormentos. Cuando piso sus caminos sin templanzas ni venenos, siento pájaros y trinos que quieren sentirse buenos. Cuando volveré a Galicia, para sentir ese viento, que puede ser la primicia de convivir más contento. Pisar calles y laderas donde se viven recuerdos, envueltos en las esperas de ciertos temores cuerdos. Esa Galicia de siempre con su mundo marinero, entre montañas grabadas que se admiran en enero. No vale sentir pesares, ni los sueños embusteros, existen muchos lugares de caminos altaneros. Cuando regrese a Galicia quiero encontrar sus lamentos, para entender la delicia de sus malos sufrimientos. Quien pudiera volar libre para sentir lluvia y viento, y mirar cómo se escribe sin temor a estar sediento. Las rías me van gritando en mis serias soledades, hay noches que voy pensando en Galicia y sus verdades. Sentir la niebla en verano para calmar los calores, y ver que tengo en mi mano ese mundo de colores. Es imposible explicarlo a quien duda de sus brisas, si el corazón suele amarlo todo se vuelven sonrisas. Ermitas sin ermitaño, en esta tierra bonita, las lluvias son como antaño y más si la mente grita. Quiero sentir las pasiones de sus verdes especiales, que siembran las emociones con colores naturales. Quiero montar en sus barcos contemplando el horizonte, sin temer el desembarco y viendo muy cerca el monte. Siento latir en mi pecho sensaciones de sus rías, sin ser camino derecho me alegran sus grandes vías. Recorriendo Pontedeume Galicia la voy sintiendo, es algo que siempre asume mi corazón padeciendo. Plazas llenas de leyendas con meigas en su pasado, hoy se conocen sus riendas y su mundo ilusionado. Cuando las tardes terminan sobre los campos gallegos, muchos sueños determinan que pasan mucho de pliegos. Esta Galicia Profunda que llevo dentro del alma, en mi soñar siempre abunda y siento vivir su calma. Volveré por sus caminos que derrochan esperanza, sintiendo que existen signos de ver Galicia y su danza. Que nadie borre destinos ni quiera trazar balanzas, Galicia sin adivinos sabe de calma y templanzas. Quiero abrazar esa tierra, quiero brindar con el alma, que la nostalgia se entierra aunque el tiempo te reclama.
¡VIVA GALICIA!...
G X Cantalapiedra.
QUISO RECORRER PONTEDEUME
Quiso gritar por sus calles
entre nieblas tenebrosas,
divisando los detalles
de las laderas gozosas.

Las promesas sin olvido
en las horas terminales,
dan un sueño deprimido
con castigos naturales.

Sentir brisas marineras
entre verdes especiales,
eliminan las barreras
de las sombras imperiales.

Volver a pisar la tierra
donde nacieron tus padres,
y ver que la vida encierra
muchas sombras de desmadres.

Pontedeume fue dejando
recuerdos en emigrantes,
que se alejaron llorando
en muchos de sus instantes.

Volver a pisar la tierra
de tus sufridas raíces,
cuando el pasado se entierra
con penas y cicatrices.

De nada sirven reflejos
de sus rías misteriosas,
nadie quisiera estar lejos
en otras tierras dichosas.

En La Profunda Galicia
se renuevan los misterios,
y sueñas con la delicia
de sus momentos más serios.

Visitando cementerios
para buscar familiares,
no quieres saber de imperios
ni nombres particulares.
G X Cantalapiedra.
BUSCANDO VIEJOS FANTASMAS
Desde Madrid fue volando
para encontrar su destino,
el hombre llegó cantando
sin temer al desatino.

Buscó por montes y valles
algún nombre recordado,
comunicó sus detalles
de vivir desconsolado.

Sombras de meigas modernas
con un puro de la mano,
supo de negras cavernas
y de algún viejo cristiano.

Buscando las meigas viejas
de caminos desterrados,
supo de casas complejas
con rincones decorados.

Rincones llenos de sombras
entre eucaliptos guardados,
donde los pasos se asombran
al ver sueños enterrados.

Es la Galicia Profunda
con sentimientos marcados,
donde la pena es fecunda
al ver caminos borrados.

Sombras de viejos cuchillos
en caminos asustados,
donde rebullen los grillos
entre cantares borrados.

No quiero viejos fantasmas,
en caminos troquelados,
ni casas de grandes camas
con amores destemplados.

Hay noches que llaman brujas
con sus malas tentaciones,
donde las mentes se estrujan
entre malas sensaciones.
G X Cantalapiedra.
GALICIA CON SUS VERDADES
Costas llenas de nostalgia
entre gente marinera,
sus rías tienen la magia
de su sombra aventurera.

Galicia tiene verdades
que se llenan de pasiones,
y comprende soledades
en apartados rincones.

Montes verdes de leyendas
con sus nieblas galopantes,
caminos con viejas sendas
que se vuelven inquietantes.

Galicia te da lecciones
de la buena convivencia,
y sientes sus emociones
en cualquiera referencia.

Soñar pisando Galicia
tiene mucho de dulzura,
en su ambiente ves delicia
entre gestos de ternura.

Voy recorriendo Galicia
sin poner ninguna traba,
a veces ves la primicia
de una tierra que se labra.

Adornando los caminos
sus flores son primorosas,
sin pensar en desatinos
hacen las horas dichosas.

Los silencios evocados
afloran en los destinos,
hay lugares encantados
donde se viven los trinos.

Montes que miran sus rías
para sentirse más bellos,
en algunas noches frías
la luna lanza destellos.
G X Cantalapiedra.
SOÑANDO CON GALICIA
Llegan los sueños volando
por sus enormes praderas,
voy con Galicia soñando
entre verdes primaveras.

Las ilusiones persisten
sin entender de fronteras,
y muchas veces resisten
entre las largar esperas.

Quiero volver a Galicia
para seguir caminando,
y vivir esa delicia
de sus rías navegando.

Hay frases que siguen vivas
entre grandes arboledas,
y muchas vistas activas
por sus tan preciadas sendas.

Sentir Galicia soñando
es revivir esa historia,
de meigas que van volando
queriendo lograr su gloria.

Sentir sus viejas campanas
entre nieblas tenebrosas,
y caminar las mañanas
viendo lucir a sus rosas.

Esa Galicia me encanta
cuando recorro caminos,
y escuchar como alguien canta
sin ser momentos divinos.

La morriña de esa tierra
tiene mucho de nostalgia,
en su recuerdo se encierra
pasajes de pura magia.

Volver contento a Galicia
recobrando la esperanza,
es conocer la delicia
que puede darte templanza.
G X Cantalapiedra.
GALICIA Y SUS SOMBRAS NOCTURNAS
En las sombras de la noche
Galicia deja recuerdos,
algunas son ese broche
de vivir momentos cuerdos.

Casas de campo perdidas
entre montes naturales,
laderas verdes erguidas
con sus signos siderales.

Esa Galicia Profunda
cargada de tradiciones,
es lugar en donde abunda
un montón de sensaciones.

Fuentes que tienen misterios
con sus aguas tan tranquilas,
lugares de cementerios
que desde lejos perfilas.

Arboledas con sus sombras
sin encontrar claridades,
senderos donde te asombras
por sus tremendas verdades.

Es La Galicia de sueños
con sorpresas y desmayos,
que siempre tiene sus dueños
aunque allí brillen los rayos.

Silencio de sombras viejas
entre temidos calvarios,
con sus cruces tan complejas
de vientos extraordinarios.

Las sombras vienen deprisa
sin entender de salarios,
con ellas llega la brisa
de momentos solitarios.

Galicia tiene misterios
con sus rías y sus altos,
y muchos días tan serios
que sufres los sobresaltos.
G X Cantalapiedra.
NOSTALGIAS GALLEGAS EN PONTEDEUME
Se van notando las fechas
de finales de verano,
vienen las lluvias derechas
con el frío de la mano.

Entre brisas otoñales
el verano se termina,
son las causas naturales
que la vida determina.

El verdor va renaciendo
con su brillo de nostalgia,
al tiempo viene creciendo
la lluvia que tiene magia.

Entre las verdes visiones
Pontedeume se despierta,
conociendo sensaciones
de ver las Fragas alerta.

Las nostalgias van marcando
los caminos de Galicia,
sus notas vienen brillando
como preciosa delicia.

Esas brisas mañaneras
que despiertan tentaciones,
parecen aventureras
en multitud de ocasiones.

Sobre la ría del Ume
Pontedeume se refleja,
en sus calles hoy resume
que es un ambiente sin queja.

Nostalgia de sus veranos
que son la pura delicia,
donde los seres humanos
agradecen la caricia.

Melancolía gallega
repleta de sensaciones,
que con el frío se pliega
en multitud de ocasiones.
G X Cantalapiedra.
PARA SENTIR GALICIA DE CERCA
Sentir la tierra gallega
con sudores de nobleza,
y ver que su brisa riega
esa costas de firmeza.

Sentir las luces del alba
en sus frías madrugadas,
sin ver que nada se acaba
mientras sueñas alboradas.

Galicia tiene su encanto
sin preguntar las razones,
de vez en cuando algún llanto
nos llena de confusiones.

Verdes que marcan la calma
de sus rías armoniosas,
entre paisajes con alma
que hacen las horas dichosas.

Sombras que dejan fantasmas
de pasiones encendidas,
luces que parecen llamas
en las tardes más sentidas.

Galicia tiene caminos
que se guardan con respeto,
sin precisar adivinos
cualquier sendero es inquieto.

Verdes llenos de eucaliptos
sobre sus costas gozosas,
donde las olas dan gritos
con facciones temblorosas.

Galicia tiene reflejos
que se llevan con cariño,
nada te parece lejos
si te sientes como un niño.

Luces de la madrugada
reflejadas en sus costas,
y una voz suena encantada
al ver sus brisas angostas.
G X Cantalapiedra.
PISANDO VIEJOS CAMINOS
Andando por los caminos
de La Galicia Profunda,
viendo sus verdes divinos
donde la humedad abunda.

Arboledas de pasiones
entre barrancos perdidos,
senderos de sensaciones
que tienen aires sentidos.

Voy pisando los caminos
con sus laderas hermosas,
sin comprender si sus signos
tuvieron horas dichosas.

Galicia tiene sus sombras
que parecen permanentes,
al verlas siempre te asombras
con sus ramajes presentes.

Vienen deprisa las brisas
de sus costas encantadas,
queriendo lanzar sonrisas
en veredas hoy pisadas.

Mirando al cielo te pierdes
entre eucaliptos soñados,
al contemplar muchos verdes
ves caminos evocados.

Esta Galicia te embarga
por conocer su paisaje,
y en la memoria se alarga
el ver barcos con anclaje.

Sientes la voz de esta tierra
como marcando destinos,
en su corazón se encierra
muchos lugares divinos.

Las noches dejan sus huellas
sobre muchos peregrinos,
cuando brillan las estrellas
son más bellos los caminos.
G X Cantalapiedra.
RÍAS QUE LLEGAN AL OCEANO
Vienen las aguas deprisa
por esas rías gallegas,
mientras que marcan la brisa
de las fuerzas que despliegan.

Entre delirios de muerte
se notan sus travesuras,
es su corriente tan fuerte
que sus olas dan diabluras.

Entre montañas altivas
Galicia vive marcando,
esas rías tan activas
que suelen ir alegrando.

Laderas llenas de verdes
con los reflejos marinos,
caminos que iras pisando
que me parecen divinos.

Galicia tiene pasiones
cargadas de sentimientos,
es lugar con sensaciones
donde soplan bien los vientos.

Rías llenas de leyendas
con sus caminos tortuosos,
donde se divisan sendas
de verdes que son dichosos.

Vivir entre grandes rías
sin explicar las razones,
que a veces dan alegrías
entre grandes emociones.

Cuando los mares se agitan
y las olas retroceden,
parece ser que te gritan
hasta sus mismas paredes.

Es la Galicia de siempre
como se dijo algún día,
esta tierra tiene ambiente
del mar que viene a su ría.
G X Cantalapiedra.