PONTEDEUME (La Coruña)


Convento de San Agustín
CUANDO SUENAN CIERTAS FLAUTAS
Puede que suenen las olas
entre buenas vibraciones,
mientras tan solo el rompeolas
impone sus condiciones.

Hay tormentas y castigos
que van dejando sus huellas,
el mar no sabe de amigos
aunque brillen las estrellas.

Vienen las flautas sonando
por las calles de Galicia,
al tiempo que vas notando
lluvia que te da delicia.

Flautas que te dan reflejos
de tiempos comprometidos,
hoy nos parece muy lejos
el buscar sueños erguidos.

Cuando los sonidos flotan
sobre los campos gallegos,
parece que hasta se notan
muchos y bonitos ruegos.

Galicia sigue escuchando
flautas que marcan leyendas,
si el corazón va vibrando
no quieres perder sus riendas.

Estas costas tan hermosas
que te marcan sus misterios,
quisieras gozar sus rosas
fuera de los cementerios.

Galicia te va marcando
palabras de sentimiento,
mientras quieres caminando
jamás perder el aliento.

Las flautas vienen sonando
por ciertas laderas verdes,
y el pueblo sigue observando
las rutas que no se pierden.
G X Cantalapiedra.
Los versos llegan volando por los caminos gallegos. alguien les va recordando sin exigirles los ruegos... Hay poetas con delirios, que son poetas del pueblo, ellos sufren los martirios que solo pensarlo tiemblo... Cuando se callen las voces de algún poeta del pueblo, veremos crecer los roces y no existirá consuelo... Que no se borren los versos, que el poeta no sea miedo, si los versos están presos no servirá ningún credo... Caciques de madrugada intentan su mundo nuevo, quieren vida marginada dejando su desconsuelo... Cuando los ecos nos griten queriendo levantar vuelo, que las conciencias se agiten sobre este querido suelo. G X Cantalapiedra.
MELANCOLIAS DE LA GALICIA PROFUNDA
Las soledades gallegas
van cargadas de misterio,
a veces ves que despliegan
en cualquier momento serio.

Sombras de viejos fantasmas
sobre sus bellos caminos,
ecos de voces que claman
muchos diferentes signos.

La morriña de esta tierra
no tiene nunca reproche,
es algo donde se encierra
la lluvia de alguna noche.

Sentir saudades llorando
es implorar libertades,
que Galicia fue implorando
con sus distintas verdades.

Melancolía de amores
entre sombras silenciosas,
silencios que dan dolores
y dejan penosas losas.

Los vientos vienen marcando
nostalgias de sus mayores,
mientras que vamos mirando
como son los sinsabores.

Esta Galicia Profunda
cargada de tradiciones,
es lugar en donde abunda
muchas serias negaciones.

Cuando los gritos se pasan
envueltos en maldiciones,
dicen que a veces traspasan
posibles complicaciones.

Galicia va despertando
de su mundo marinero,
algo presiente escuchando
al ser un plan pendenciero.
G X Cantalapiedra.
SIN MONTAR EN ESA BARCA
Sin montar en esa barca
el marinero pensaba,
que su vida no le atasca
ni su sentir le amarraba.

Aquel marinero en tierra
con el alma desgarrada,
viendo que la vida entierra
a su amor de madrugada.

Sin volver a ser marino,
en sus calles muy pisadas,
su rumbo no ve divino
ni sus noches son doradas.

El alcohol le cambia el rumbo
en su ruta marginada,
por detrás quedaba el mundo
con mucha vida gastada.

Quiere borrar el pasado
y a la vez cambiar de almohada,
un marinero cansado
ya no sueña la alborada.

Luces brillando en la noche
en su Galicia del alma,
el solo se hace el reproche
sin poder hallar la calma.

Mira la mar desde lejos,
al lado tiene una barca,
quisiera romper complejos
mientras la noche le marca.

Marinero por el mundo,
hoy vive sin esperanza,
todo le parece absurdo
en tan penosa balanza.

En la Galicia Profunda
el mar a veces te llama,
notando tu vida absurda
que otra senda te reclama.
G X Cantalapiedra.
AQUELLA FUENTE MANABA
Aquella fuente manaba,
sin esperar si llovía,
en su ambiente se notaba
una dulce melodía.

La fuente daba canciones
con acento de morriña,
y yo noté sensaciones
de ver cantando a una niña.

Fuente llena de grandeza,
fuente que daba armonía,
el agua daba nobleza
envuelta en su sinfonía.

En la Galicia Profunda
cuando relucen sus rías,
la brisa dice que abunda
en muchas mañanas frías.

Aquella fuente de piedra
pudiera dar simpatía,
al lado crece la hiedra
sin querer trazar porfía.

Morriña con sus saudades
que tienen dulce su brisa,
Galicia tiene verdades
que pueden darnos sonrisa.

Aquella fuente gozosa
con su sonido sin prisa,
al verla libre y dichosa
comprendí que no se eclipsa.

Deja que corra la fuente,
dejar que siga la vida,
que nadie se sienta ausente
ni busque la despedida.

La morriña de esta tierra
tiene gestos de dulzura,
y cualquier gallego entierra
su sentido de amargura.
G X Cantalapiedra.
EL MARINERO ENTENDÍA
El marinero sabía
y en su mente lo notaba,
que las olas que sufría
a su trabajo dañaba.

Sin esperar soluciones
cuando el mar sigue enfadado,
puedes formar conclusiones
de ese mundo complicado.

Marineros de Galicia
navegando por sus rías,
a veces ven la primicia
de sufrir penosos días.

Temporales de martirio
entre vientos retorcidos,
que pueden causar delirio
dejando sueños perdidos.

Las estelas marineras
sus costas son los testigos,
el mar traza las esperas
y rompe con los amigos.

No sirven viejos consuelos
ni buscar consejos sabios,
el mar nos deja sus vuelos
entre frenéticos labios.

Galicia tiene misterios
que arrastran melancolía,
dentro de sus cementerios
la noche rompe armonía.

Marineros de esperanza
que sueñan hermosos días,
algunos hacen balanza
entre sombras de alegrías.

Galicia sabe de mares
con sus brisas y leyendas,
y tiene bellos lugares
donde relucen sus sendas.
G X Cantalapiedra.
SENTIR GALICIA SOÑANDO
En estas fechas de invierno
si sueñas sus noches frías,
puede que se vuelva eterno
el sonido de sus rías.

Sentir Galicia soñando
con la luz del nuevo día,
y ver su costa brillando
en perfecta sintonía.

Hay sueños que van marcando
muchas horas de armonía,
viendo que vas caminando
y pensando en Rosalía.

Galicia la llevas dentro
sin ver que amanece el día,
y en tu vida es ese centro
que te da melancolía.

Soñar con sueños preciosos
navegando por sus rías,
viviendo ratos dichosos
entre muchas fantasías.

Todo tiene su contento,
sin pensar en la agonía,
cuando te falta el aliento
buscas nueva sintonía.

Soñar con sueños hermosos
de su costa sin porfía,
y ver los montes gozosos
que presumen de bahía.

Es La Galicia de sueños
que no quiere la agonía,
y mucho menos empeños
que anulen su sinfonía.

Sentir los sueños vibrando
con su buena sintonía,
y ver cómo vas bailando
mientras vives la alegría.
G X Cantalapiedra.
CUENTAN LOS VIEJOS GALLEGOS
Cuentan los viejos gallegos
de la Profunda Galicia,
que no se precisan pliegos
para sentir la caricia.

Escuchando los lamentos
de un anciano marinero,
que pudo sufrir tormentos
sin ser nunca aventurero.

Me habló de mar y misterios
sobre las costas gallegas.
donde en sus momentos serios
piensas que la vida entregas.

Sin comentarios con credos
ni sus noches endiabladas,
me habló de ciertos enredos
sobre rías bien cuidadas.

Lecciones de marinero
sobre su ría encantada,
sin ver su gesto altanero
su mente vi iluminada.

No sé qué tiene Galicia
que guarda tantos misterios,
a veces ves su delicia
en perdidos cementerios.

Sombras que dejan sus huellas
sobre costas muy buscadas,
y un cielo lleno de estrellas
en las noches complicadas.

Cuando la noche se cierra
sobre las verdes laderas,
sientes voces de esta tierra
que a veces te desesperas.

No valen viejos sermones
ni caminar en tinieblas,
Galicia te da razones
de lo que son grandes nieblas.
G X Cantalapiedra.
NO PROMETAS MÁS AMORES EL 14 DE FEBRERO
No quieras buscar amores
el catorce de febrero,
ni jurar que dan dolores
las frases de algún te quiero.

Las rías como testigos
de muchas frases no ciertas,
que pueden dejar castigos
sobre las calles desiertas.

No jures ciertas mentiras,
ni comentes falsas metas,
los amores que suspiran
tienen sus frases inquietas.

En esta fecha de amores
sobre la tierra gallega,
se conocen sinsabores
cuando la mente despliega.

No vale comprar las rosas
para marcar tu comedia,
hay horas tan horrorosas
que ni el amor lo remedia.

El respeto y el cariño
puede sembrar emociones,
lo comprendí desde niño
sin recibir sus lecciones.

Todo el amor es misterio
lo comentaba un gallego,
que habló de este asunto serio
sin escribir ningún pliego.

No valen flores dichosas
cuando se pierden razones,
el amor tiene sus cosas
imponiendo condiciones.

En la Profunda Galicia
donde se viven amores,
me dijeron que es delicia
el amor con sus candores.
G X Cantalapiedra.
14 – 2 – 2020.
AQUEL MARINO PENSABA
Aquel marino pensaba
que las rías de Galicia,
lugar donde navegaba
eran la pura delicia,

Más la muerte le rondaba
día a día sin complejos,
aunque nunca se asustaba
pensándolo desde lejos.

Su barca siempre buscando
una pesca deliciosa,
fue su vida trabajando
lograr su estela dichosa.

La barca tocaba puerto
en la Profunda Galicia,
sin ver su futuro incierto
pensó que el mar te acaricia.

Su vida de marinero
con orgullo la llevaba,
sin querer ser altanero
dentro del mar disfrutaba.

Aquella barca pequeña
en las olas fue bailando,
y alguna estela risueña
quizá le admiro temblando.

La muerte le fue buscando
con un temporal marino,
el mar se estaba agitando
sin comentar su mal signo.

El marino lo notaba
lo triste de aquel destino,
y contra el viento afanaba
sin rogar al dios divino.

El mar es naturaleza
que de vez en cuando brama,
y muestra su fortaleza
en un viento que reclama.
G X Cantalapiedra.
EN LA GALICIA PROFUNDA.
En la Galicia Profunda
donde existen pescadores,
alguna mentira abunda
entre sus grandes señores.

Hay misterios en Galicia
que siguen siempre volando,
y algunos les ven delicia
del tiempo que fue pasando.

Sombras de viejos fantasmas
que caminan enlutados,
voces que a veces reclaman
sus recuerdos bien guardados.

Entre La Santa Compaña
se perciben los milagros,
y siendo Galicia España
van buscando sitios raros.

Misterios que así se esconden
en sus caminos marcados,
sin ser destinos de condes
son lugares endiablados.

La noche guarda en Galicia
sombras de signos bloqueados,
que nunca fueron primicia
ni siquiera recordados.

Noches que dejan senderos
con sus miedos enclavados,
algunos duros obreros
nunca quisieron pisarlos.

Esa Galicia sentida
que sufre vientos bastardos,
conoce bien esa herida
en muchos caminos pardos.

Son los misterios gallegos
que van consigo luchando,
no vale sentir los ruegos
de un pueblo que va cambiando.
G X Cantalapiedra.
SER GALLEGO Y EMIGRANTE
Escuchaba siendo niño
muchas frases de gallegos,
me hablaron de aquel cariño
con sus palabras y ruegos.

Ser emigrante en Galicia
era levantar el vuelo,
pienso que no fue primicia
el así buscar consuelo.

Al abandonar Galicia
con el corazón sintiendo,
dejaron cierta caricia
a veces hasta fingiendo.

Emigrantes por el mundo
llevaron su idioma dentro,
no vieron camino absurdo
con su memoria en el centro.

Recordando a sus amigos
incluso si estaban muertos,
fueron serios los castigos
de los momentos inciertos.

Con algún mar de testigo
supieron que era el infierno,
sin querer ver enemigo
en cualquier sufrido invierno.

Fueron años de penumbra,
hubo caminos inciertos,
cuando la fe les alumbra
no temen los duros vientos.

Gallegos de emigraciones
que llevaron sueños ciertos
recorriendo las naciones
sin perder jamás alientos.

Galicia siempre esperando
el retorno de sus muertos,
que se fueron marchitando
sin ver sus sueños eternos.
G X Cantalapiedra.
PISO MONTES Y CAMINOS
Piso montes y caminos
anduvo por mil cañadas,
soñó con los peregrinos
que pasan duras jornadas.

Siempre soñando destinos
en su Galicia anhelada,
trovador de alegres signos
sobre su tierra mojada.

Andando por los caminos
cruzo puentes y montañas,
nunca preciso adivinos
de algunas cosas extrañas.

Quiso sentir bien su tierra
en las frías madrugadas,
y saber que el alma encierra
muchas frases encantadas.

En los vientos de la noche
buscó sendas de esperanza,
y jamás hizo reproche
a ver bailar una danza.

Un trovador en Galicia
que supo de la alabanza,
y entre toda su primicia
siempre lograba templanza.

Por la Galicia Profunda
en sus versos puso el alma,
viendo su tierra fecunda
que derrochaba la calma.

Un trovador de destinos
que supo de intolerancia,
sin ser sus versos divinos
nunca fueron ignorancia.

“Galicia tierra querida”,
en sus frases recordaba,
llevando su vida erguida
con las palabras jugaba.

Un trovador de caminos,
que pisando las cañadas,
escuchaba alegres trinos
sobre las rutas andadas.
G X Cantalapiedra.
LLOVIENDO SOBRE MOJADO
En la Profunda Galicia
con el viento desbocado,
la lluvia nunca es primicia
sobre su suelo mojado.

Una borrasca con prisa
va recorriendo los campos,
al tiempo se ve la brisa
que parece dejar llantos.

Lloviendo sobre mojado
en las grandes arboledas,
el amor si es ocultado
cuidado con pisar sendas.

Llueve de nuevo en Galicia,
sobre sus valles mojados,
el verdor es la delicia
de sus colores marcados.

Apenas brilla la Luna
por estos caminos largos,
donde se sueña fortuna
y se beben ciertos tragos.

Galicia de sentimientos
entre pasos delicados,
a veces da sufrimientos
que no pueden ser borrados.

Que Galicia no es Sicilia,
ni nunca fue puerto franco,
alguien soñando avaricia
buscaba siempre su banco.

La dignidad por delante
defendiendo su salario,
el marinero elegante
no quiere sufrir calvario.

Cuando se respire calma,
sobre este suelo soñado,
la paz por siempre reclama
un camino muy buscado.
G X Cantalapiedra.
EN LA GALICIA PROFUNDA AQUEL GALLEGO SOÑABA
Eran sueños tenebrosos entre rías enmarcadas,
fueron tiempos muy dichosos con sus frases recordadas.

Galicia llevaba dentro como una cruz admirada,
y en su corazón el centro de esa tierra tan amada.

El gallego fue soñando buscar otra tierra hermana,
y dicen que hasta pensando se pasaba la mañana.

Piso tierra por Castilla y en León buscó templanza,
viendo su gente sencilla amantes de la labranza.

En su corazón tenía un sentido de distancia,
y temiendo lejanía se quitó la extravagancia.

Volviendo pronto a Galicia que la tierra le tiraba,
y esperando su delicia para siempre se quedaba.

Luego soñando a Castilla sin verla jamás extraña,
recordando aquella villa notaba como es España.

Hablaba de los viñedos con caminos y cañadas,
comprendiendo que los credos son horas embelesadas.

Ya jamás olvidaría los ecos de las campanas,
ni aquella panadería en las mañanas tempranas.

Quiso contar los misterios que aquella tierra guardaba,
hablando de cementerios y el silencio que flotaba.

Los caminos de Castilla tienen sombras marginadas,
sin ser nunca maravilla dejan huellas delicadas.

Aquel gallego soñando se encontró con la esperanza,
y supo soñar pensando en trazarse su balanza.

A Galicia va sintiendo sin sonidos de campanas,
y el viento le va diciendo que son unas sendas sanas.

No quiere ser inmigrante en las tierras castellanas,
el sol se vuelve arrogante y quema por las mañanas.

La lluvia pasa de largo sin dejar tierra calada,
y el polvo se vuelve amargo en la fría madrugada.
G X Cantalapiedra…