Rafa hijo de Rafalillo, qué bonitos que son tus relatos, cuando veo que has escrito, los leo con gran interés, les das un toque tan especial, tengo la sensación de que cuando los estás escribiendo tú los estás viviendo, cuando los leo consigues que yo también retroceda por unos instantes y me vea en Diógenes de nuevo viviendo el momento, eso me pasó con lo que escribistes anoche. Ayer te decia que tu vida anterior no volverá, pero creo que me equivoco, aunque sea por un instante "veo que si vuelve".
Qué orgullosos estarian y estarán Rafaelillo y Aurora de tí.
Alejandro, quizás te guste permanecer oculto, pero tu vida no es monótona ni gris, más bien llena de luces, puedes contar más de lo que cuentas, quizás no cuentas por sencillez.
Nosotros somos los que tenemos que darte las gracias a tí, nunca habriamos pensado que en nuestro humilde Diógenes y sus habitantes hubiese nadie interesado "aparte de nosotros", y menos que tuviese interés en escribir un libro, libro que ocupará un lugar importante en nuestra vida.
El otro día mi amigo Gregorio Quintana Peña (el que escribió el precioso relato y poesia dedicada a Solana, yo le pedi que la pusiera en este foro) me dijo algo tan bonito como: "Los amigos son como las estrellas, a veces se ven, a veces no, pero siempre están ahí", te lo podemos aplicar a tí, aunque te calles y ocultes, siempre estás con nosotros.
Deseo que el padre de Rafuki acabe de restablecerse y todos los enfermos del foro.
Besos para todos. Pepi
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