Mensajes enviados por Juan Antonio:

Impresionante arco renacentista que sirve de acceso, desde la calle de San Pablo, al palacio de La Salina, actualmente sede de la Diputación provincial.
Especie de tenazas largas acabadas en planchas que sirven de molde para fabricar las obleas en el mundo rural salmantino. En lugares como Sancti Spíritus, La Alberca, Ciperez... sigue fabricándose este producto típico.
Obra del escultor local Venancio Blanco. La fotografía está tomada en los jardines del Convento de Santo Domingo, junto a la sala de exposiciones de igual nombre.
Carlos IV de España, llamado «el Cazador», fue rey de España desde el 14 de diciembre de 1788 hasta el 19 de marzo de 1808. Hijo y sucesor de Carlos III y de María Amalia de Sajonia. El medallón fue tallado en 2005.
VII de España, llamado «el Deseado» o «el rey Felón»​, fue rey de España entre marzo y mayo de 1808 y, tras la expulsión del «rey intruso» José I Bonaparte y su vuelta al país, nuevamente desde mayo de 1814 hasta su muerte, exceptuando el breve intervalo de 1823 en el que fue destituido por el Consejo de Regencia. La talla es de 2005.
Isabel II de España, llamada «la de los Tristes Destinos» o «la Reina Castiza», ​ fue reina de España entre 1833 y 1868, gracias a la derogación del Reglamento de sucesión de 1713 ​ por medio de la Pragmática Sanción de 1830. Esta talla es de 2005.
Alfonso XIII de España, llamado «el Africano»​, fue rey de España desde su nacimiento hasta la proclamación de la Segunda República en 1931. Asumió el poder efectivo a los dieciséis años de edad, el 17 de mayo de 1902. Su medallón se talla en 2005.
Alfonso XII, apodado «el Pacificador»​, fue rey de España entre 1874 y 1885. Hijo de la reina Isabel II y del rey Francisco de Asís de Borbón. Su efigie data de 2005.
Este italiano que llegó a ser rey de España llamado «el Rey Caballero» o «el Electo», fue rey entre 1871 y 1873. Fue, además, el primer duque de Aosta. Su reinado en España, de poco más de dos años, estuvo marcado por la inestabilidad política.
La talla de su efigie se llevó a cabo en 2005.
Esta efigie de ´D. Juan de Borbón, abuelo del rey actual Felipe VI, se talló en 2005. Este personaje no llegó a ser rey.
En 1937 se talló el medallón de Francisco Franco que tras una década de polémica desde que se pidiera la retirada atendiendo a la Ley de Memoria Histórica, desapareció del ágora el pasado junio.
Bernardo del Carpio, de "Leyenda" ya que su existencia real está puesta en duda, ya que no está documentado históricamente. Es un personaje de Leyenda que se ha colado en la Plaza.
El escultor de Valencia de Alcántara, Fernando Mayoral, en 1999 renovó el medallón de Carlos II, esta es la única efigie del Pabellón Real, con el desaparecido recientemente de Franco y el del rey Fernando VI.
Los primeros medallones fueron tallados (1730-1731) por Alejandro Carnicero, natural de Íscar (Valladolid). El de Alfonso XI se encuentra junto al desaparecido de Franco y el de Pedro I "El Cruel".
Se talló este medallón en 1782 cuando estaba concluida la Plaza. Se puso en el pabellón Consistorial porque el Real estaba completo y no podía ir antes de Alfonso XI.
Salmantino explorador de una buena parte de lo que hoy son los Estados Unidos de América, recibió el homenaje de su ciudad con la talla de este medallón en 1967.
Al conmemorarse en 2005 el 250 aniversario de la Plaza Mayor, se tallaron, entre otros dos medallones con alegorías a la primera y segunda repúblicas.
Tras años sin abrir medallones, en 1967 se retomó la tradición con las efigies de dos salmantinos: Juan Vázquez Coronado y esta de Juan Maldonado.
En 2005, coincidiendo con el 250 aniversario de la Plaza Mayor, se tallaron nueve medallones para completar la serie de los reyes y las dos alegorías de las repúblicas.
El corregidor Caballero de Llanes de Salamanca fue quien propuso la construcción de la Plaza Mayor (de 1729 a 1756) y de los medallones.
"El Picado", la talla de Godoy fes de 1806; si bien cuando fue condenado al destierro y cayó en desgracia política en 1808 los salmantinos picaron el medallón.
Lo podemos considerar o llamar el triplicado en la Plaza Mayor de Salamanca, ya que su talla está en tres medallones.
La representación de este rey está tallada en tres medallones distintos de la Plaza. Fue el primer Borbón en España, fue quien autorizó la construcción de la Plaza Mayor de Salamanca y reinó en dos ocasiones.
Dedicado al afamado arquitecto que inició la Plaza Mayor.
El acceso al coro permanece cerrado desde hace tiempo, lo que me impidió subir y contemplar el magnífico órgano musical existente en el mismo. El coro, como la pila bautismal que aparece en la fotografía, tienen poca utilidad, el primero por la falta de fieles que canten y toquen el órgano y, el segundo, por no nacer niños en el pueblo.
El puente, la mitad del mismo, marca el límite fronterizo entre España y Portugal, pudiendo accederse de un país a otro sin restricción alguna; en la zona no existe vigilancia o control de ningún tipo.
Muchos metros y que estar ágil, tener fuerza y habilidad para subir a lo alto.
Fue importante casa de familia nobiliaria en la cual se conserva el blasón y la buena factura de su construcción en sillares perfectamente cortados y colocados.
Puerta y portada a la que se le han puesto ganas de hacer algo distinto a lo habitual, por lo que llama la atención y gusta apreciar esa falta de uniformidad.
Caballos y toros son fundamentales en los encierros a caballo que tanto gustan y proliferan en buena parte de las localidades salmantinas.
La presencia del toro en la fiesta no siempre es carnal. En ocasiones resulta figurada y su efigie se convierte en núcleo festiva.
Por su solemnidad, elegancia y grandeza es capaz de infundir admiración y respeto, en otras palabras: majestuosidad.
En el centro de la plaza, la representación a caballo del rey Carlos III. Precisamente tal día como hoy en 1771, se creó la Orden de Carlos III, la más alta de la condecoraciones civiles españolas.
Tal día como hoy, pero de 1580, se produjo la liberación de Miguel de Cervantes de su cautiverio en Argel.
El "Toro de fuego" de Alba de Tormes con su aparato pirotécnico resulta excepcional en la provincia de Salamanca con su presencia en torno a las fiestas de Santa Teresa.
Sepulcro de D. Diego de Anaya.
Vista de la Catedral Nueva desde la calle del Arroyo de Santo Domingo.
Junto a la calle Quintana y frente a la iglesia de San Martín.
De la Iglesia de Sancti Spiritus.
Bonita fachada frente al Palacio de La Salina, en la calle San Pablo.
Miguel Romero lo talló, esta es su firma
de la obra de restauración de la portada de la puerta de Ramos de la catedral. Ahora se cumplen 25 años de esta imagen de la Salamanca más actual.
Más concretamente, se trata de la plaza de Anaya.
Fue financiada por el Padre Fray domingo de Soto, por eso da nombre a este preciosa y espectacular escalera del Convento de San Esteban de los Padres Dominicos.
Bonita fachada en casa de dos plantas muy próxima al edificio histórico de la Universidad.
Por aquí se accede a la sucursal de Correos que ha quedado en el Palacio de Comunicaciones, ahora sede del ayuntamiento de la capital de España. Con anterioridad, en esta fachada se ubicaban los buzones de recogida de cartas para distintos lugares: Madrid capital, Madrid provincia, Barcelona capital, Resto de España, Extranjero, Urgente, Avión.
Construido específicamente para el servicio postal, aunque con el paso de los años quedó obsoleto y Correos buscó nuevas instalaciones.
La cercanía del otoño nos proporciona espectáculos naturales con solo mirar al cielo.
La imaginación, la decisión y la libertad del cantero nos ha dejado esta figura labrada en un emblemático monumento del gótico tardío salmantino; sin embargo, a pesar de llamar la atención de los visitantes, no desentona con el conjunto de figuras y follaje tallado.
Lo que en tiempos fue un huerto con su pozo, con noria, y pilón para almacenar agua y regar, hoy aparece como un prado o cercado más. Hoy no hay manos que cultiven esta tierra, sin embargo en épocas pasadas una persona sacaba adelante a su prole de media docena de miembros con lo cultivado en este lugar y el ganado por los alrededores de esta finca.
Desde la tradición del campo nos llegan este tipo de obras, plenas de plasticidad y simbolismo, rebosantes de significados en conexión directa con el origen sagrado de lo natural.