CUANDO EL VIENTO TE ACARICIA
No sirve gritar al viento
ni sentirte penitente,
comentando sufrimiento
en algún penoso ambiente.
Cuando el viento te acaricia
esperando tentaciones,
logras vivir las delicias
de las buenas vibraciones.
Las caricias son preciosas
en tardes imaginadas,
que dejan horas dichosas
entre palabras buscadas.
Vivir soñando caricias
tiene mucho de cordura,
con ello sientes primicias
envueltas en la ternura.
Hay tardes que van volando
entre vientos pasajeros,
la vida se va pasando
con ritmos aventureros.
Cuando el viento te despista
con su sonido de acero,
a veces tiembla la vista
incluso cerca del Duero.
El viento corre ligero
para dejarnos su marca,
en su ritmo pasajero
muchas veces nos desmarca.
Soria conoce los vientos
y las frías madrugadas,
sin querer perder alientos
se sueñan las alboradas.
G X Cantalapiedra. ... (ver texto completo)
No sirve gritar al viento
ni sentirte penitente,
comentando sufrimiento
en algún penoso ambiente.
Cuando el viento te acaricia
esperando tentaciones,
logras vivir las delicias
de las buenas vibraciones.
Las caricias son preciosas
en tardes imaginadas,
que dejan horas dichosas
entre palabras buscadas.
Vivir soñando caricias
tiene mucho de cordura,
con ello sientes primicias
envueltas en la ternura.
Hay tardes que van volando
entre vientos pasajeros,
la vida se va pasando
con ritmos aventureros.
Cuando el viento te despista
con su sonido de acero,
a veces tiembla la vista
incluso cerca del Duero.
El viento corre ligero
para dejarnos su marca,
en su ritmo pasajero
muchas veces nos desmarca.
Soria conoce los vientos
y las frías madrugadas,
sin querer perder alientos
se sueñan las alboradas.
G X Cantalapiedra. ... (ver texto completo)