LA SECA (Valladolid)


Ermita de San Roque
ARROPE Y DULCE DE LETUARIO
Eran años de trabajos
entre pocas recompensas,
con sus tremendos destajos
dejaban promesas tensas.

El arrope funcionando
con sus horas de cocina,
las uvas iban dejando
exquisita golosina.

Hubo un dulce con estilo
en esa Villa querida,
que muchas veces perfilo
sin ver su etapa perdida.

En los buenos melonares
al lado de las sandías,
fueron frutas naturales
que alegraban muchos días.

Con letuarios exquisitos
se fabricaron sus dulces,
eran los bonitos gritos
de las cosas agridulces.

Septiembre marcó su ritmo
de los dulces de esta tierra,
que a veces fueron abismo
donde el secreto se encierra.

En las cocinas marchosas
se siguieron las costumbres,
haciendo bonitas cosas
alrededor de sus lumbres.

Con letuarios orgullosos
que dejaban sus delicias,
sin ser los tiempos dichosos
fueron horas de primicias.

El arrope de merienda
era un dulce fabuloso,
pensando coger la rienda
del capricho más hermoso.
G X Cantalapiedra.
TORMENTAS SOBRE LA SECA
Eran fechas de verano
cuando llegaban tormentas,
en aquel ambiente humano
presiento que se comentan.

Por tierras de Rodilana
el agua vino corriendo,
dicen que nunca era sana
si al pedrisco iban sintiendo.

Por la Huerta de La Alegre
Camino del Cementerio,
atascando algún pesebre
en cierto momento serio.

Por esa Calle del Cristo
entonces mucho más baja,
el agua bajaba listo
queriendo tener ventaja.

En La Perdiz alcanzando
muchas tierras de cultivo,
el agua fue destrozando
cualquier cosa sin motivo.

Huertas todas inundadas
sin poder verlas floridas,
con granizo machacadas
quedaban medio perdidas.

Eran tiempos de trabajo
con tormentas que dañaban,
queriendo tener destajo
en las aguas se miraban.

La Seca tuvo tormentas
que fueron causando daños,
hubo tardes muy sedientas
dejando penosos baños.

El Duero estaba esperando
a El Arroyo de La Perdiz,
y el agua llegó marcando
veredas de Valladolid.
G X Cantalapiedra.
SIEMPRE TENDRÁS UN AMIGO
Los lamentos se amontonan
cuando soplan malos vientos,
aunque poco solucionan
si sufres muchos momentos.

Una mano de un amigo
puede sacarte adelante,
aunque sientas un castigo
debes buscar un sedante.

No llores las soledades
que la vida pueda darte,
tienes delante verdades
con signos de tener arte.

Camina buscando amores
aunque el destino se tuerza,
y no busques más dolores
cuando la mente se esfuerza.

Sin lamentar tu tristeza
ni preguntar los motivos,
no quieras hallar torpeza
en ciertos días festivos.

Cuando las sombras te marquen
los caminos del misterio,
que tus pasos no se embarquen
en el triste cementerio.

Vive la vida sin prisa
en estos malos momentos,
a veces llega la brisa
que aminora sufrimientos.

Una mano de un amigo
que quiera verte contento,
no quieras ser enemigo
de quien quiera darte aliento

Las palabras van volando
por los campos de mi villa,
a veces llegan gritando
al ver su gente sencilla.
G X Cantalapiedra.
CUANDO NO EXISTA CAMINO
Cuando no exista camino
ni senderos que ir pisando,
escucharas algún trino
de un jilguerillo cantando.

No quieras buscar pisadas
de algunos años penosos,
hoy son otras las andadas
con sus momentos dichosos.

Los caminos del olvido
dejaron fechas grabadas,
no quieras verte perdido
en algunas madrugadas.

Se olvidaron de tu nombre
aunque fueras siempre bueno,
quizá llorase algún hombre
al ver correr el veneno.

Sin retorno ni camino
no quedaron caminantes,
nadie se siente adivino
en los más tristes instantes.

No vuelvas con tu maleta
que ya no lleva ilusiones,
tendrás la mente más quieta
con otras nuevas razones.

No hay salida ni retorno
en esta fecha maldita,
ni quieras buscar soborno
cuando tu mente te grita.

Olvídate del pasado
sin preguntar ciertas cosas,
el aire contaminado
no sabe nunca de rosas.

Las pasiones se volaron
sin explicar los motivos,
muchas de ellas se alejaron
entre sufridos festivos.
G X Cantalapiedra.
EL NOMBRE DE “RONJOLILLA”
En un martes de septiembre
el hombre con valentía,
demostró ya de por siempre
no conocer cobardía.

Con un burro y una lanza
se marchó por la ribera,
era tiempo de bonanza
buscando la sementera.

El Puente de Tordesillas
le dieron mucho respaldo,
los jinetes en sus sillas
quisieron ponerle a caldo.

Aquel hombre de Serrada
le salvo de la paliza,
alguna lanza empuñada
quiso dejarle en ceniza.

Gritos de Tordesillanos
quisieron darle castigos,
Guardias civiles humanos
se portaron como amigos.

Una lanza Lasecana
nada más cruzar el río,
Ronjolilla la clavaba
entre tanto griterío.

Los mozos de Tordesillas
no admitían tal castigo,
El Puente y sus barandillas
le ofrecieron ser su amigo.

Por la Ribera del Duero
Ronjolilla es protegido,
su historia fue romancero
en un ambiente hoy perdido.

Ese Toro de La Vega
que algunos marcó su signo,
hoy su fama se despliega
entre su serio destino.
G X Cantalapiedra.
DEDICADO AQUEL HOMBRE LASECANO APODADO, RONJOLILLA.
CUANDO SON FIELES AMIGOS
Los amigos de por vida
nunca te pasan factura,
tratan de curar tu herida
sin producirte amargura.

Entre frases solidarias
y misiones imposibles,
sus manos extraordinarias
se ven por siempre visibles.

Cuando se tienen amigos
desde la bonita infancia,
no te asustan los castigos
ni temes la intolerancia.

Cuando les lloran sus ojos
por familiares queridos,
no quieres ver los enojos
ni sus sueños deprimidos.

Amigos que van marcando
sus sentimientos erguidos,
mientras viven contemplando
algunos sueños perdidos.

No precisas de llamadas,
ni gritas al buen amigo,
entre frases encantadas
el amigo está contigo.

Cuando se muere un amigo
sin esperar la llamada,
el dolor marcha contigo
en cualquier fecha grabada.

Cuando sientes su partida
en la noche iluminada,
piensas que dejo una herida
sobre tu vida rodada.

Un amigo es un tesoro
que se quiere de por vida,
no hace falte formar coro
llorando su despedida.
G X Cantalapiedra.
CUANDO MIRAS ADELANTE
Quizá nos falten consejos
en los momentos amargos,
nos agrada vivir lejos
cuando nos llegan embargos.

No vale sentirse humilde
ni predicar los halagos,
de nada puede servirte
un montón de malos tragos.

Cuando miras adelante
para disfrutar la vida,
el alma vive arrogante
sin ver su ruta perdida.

La vista deja complejos
que no te alegran la vida,
y en tus pasos no ves viejos
siendo tu ruta elegida.

Mira adelante sin penas
aunque te ofrezcan el cielo,
rompe con ciertas cadenas
que no te darán consuelo.

No quieras sentir amarras
en tus signos prometidos,
ni dejes ponerte barras
de las que buscan vencidos.

Mira adelante soñando
con senderos de esperanza,
puedes vivir comprobando
que no precisas balanza.

No quieras besos pagados
ni caricias engañosas,
hay minutos mal pasados
entre frases maliciosas.

El mañana siempre llega
para marcar sus misterios,
y la alegría despliega
en los momentos más serios.
G X Cantalapiedra.
LA SECA Y LOS CANTALAPIEDRA
Cinco siglos de leyendas
sobre sus calles pisadas,
gente que tuvo sus riendas
en las noches más soñadas.

Emigrantes por el mundo
desde los tiempos remotos,
sin ver su presente absurdo
ni buscar perdidos cotos.

Con la cultura pensando
en sus casas familiares,
algunos fueron marchando
a mil distintos lugares.

En el siglo diecinueve
La Seca quedó dañada,
no tuvo culpa la nieve
al ser terror una helada.

Emigrantes con sus dudas
por tierras lejos de España,
llevaron penas agudas
al pisar la tierra extraña.

Quinientos años de vida
en la Villa Lasecana,
tiempos de lucha sentida
de su gente castellana.

Abandonaron Castilla
sin ser gente musulmana,
algún clamor de la Villa
fue de costumbre cristiana.

Se marcharon en silencio
sin explicar sus andadas,
nadie quiso hacer el necio
en las frías madrugadas.

Buscando nuevo destino
en su maleta llevaban,
el recuerdo de aquel vino
y la tierra que labraban.
G X Cantalapiedra.
EL DESTINO NUNCA TE AVISA
Puedes caminar deprisa
entre negros nubarrones,
y sentir la fría brisa
de las malas tentaciones.

Sin notar el viento amargo
de muchas penalidades,
buscas cualquier paso largo
que te ofrezca las verdades.

El destino va marcando
muchos pensamientos rotos,
que a veces vienen dejando
sensaciones de alborotos.

No hay destino sin problemas
aunque vivas encumbrado,
muchos sueños son esquemas
de pensar equivocado.

Castilla marcó los pasos
de sus muchos inmigrantes,
que supieron de fracasos
queriendo ser arrogantes.

El destino sin complejo
nos marca sus claridades,
al ver que te vuelves viejo
lleno de fatalidades.

No vayas gritando fuerte
por caminos de mi tierra,
ni quieras saber si es suerte
cuando la vida se entierra.

El destino se confunde
cuando brindas en las noches,
aunque el alcohol siempre abunde
no quieras hacer derroches.

Deja que el destino flote
sobre los grandes viñedos,
no alabes a ningún brote
que pueda marcar enredos.
G X Cantalapiedra.
EL SER HUMANO NO DEJA DE SORPRENDERME
Caminamos sin destino entre grandes sensaciones,
a veces con negro signo y terribles maldiciones.

El ser humano es testigo de muchas penalidades,
que parecen un castigo que arrastra fatalidades.

Desgarradas son las voces de quien camina sin tino,
algunas levantan roces y más si bebieron vino.

Amarrados al destino donde se sienten las cruces,
no vale ser adivino ni querer poner más luces.

El ser humano sorprende por sus grandes avaricias,
hay quien su vida la vende por lograr ciertas caricias.

Nacemos todos llorando sin entender el motivo,
y nos marchamos mirando cualquier penoso adjetivo.

Nada te deja la vida por mucho que las veneres,
veras tu senda perdida aunque tengas cien mujeres.

Fanfarrones del camino que conduce al cementerio,
aunque quieras hilar fino la muerte te pone serio.

No busques viejos amores ni subas por las colinas
ellos te darán temores entre palabras divinas.

Los clamores de la muerte tienen su fuerza escondida,
no sirve buscar la suerte ni alguna ruta elegida.

Polvo serás en la tierra aunque sueñes con el cielo,
la muerte tan solo encierra querer lograr su consuelo.

Cuando se agote la vida sin esperar nada a cambio,
veras lucir una herida que no cura el incensario.

Somos polvo de esta tierra donde nos vamos desnudos,
en la memoria se cierra muchos momentos agudos.

Cuando la mente se esfuerza en buscar nuevos destinos,
luego nos falta la fuerza de sufrir los desatinos.

Todo es posible en la vida me lo dijo un ser humano,
cualquiera frase escogida puede ser un rumbo vano.
G X Cantalapiedra.
A GREGORIO PUERTAS MENDEZ, LA SECA.
La Torre tiene su copia
para anular la nostalgia,
que nunca fue fantasía,
ni pensamos que era magia.

La Seca tuvo lamentos
que se llevaron con calma,
a la vez de sufrimientos
envueltos dentro del alma.

Una Torre de metales
con sus signos del pasado,
sus formas son tan normales
que el ambiente es anhelado.

Los nostálgicos presentes
aprueban con alto grado,
que hay pocas cosas ausentes
y La Torre es de su agrado.

Un escultor fue marcando
esas líneas divergentes,
que La Seca va gozando
en diferentes ambientes.

Gregorio Puertas, sencillo
dejó sus huellas profundas,
y su Torre tiene el brillo
de las obras más rotundas.

La Torre quiere su cima
para marcar la distancia,
La Seca tiene su clima
que puede dar la constancia.

Sin pregones ni leyendas
La Seca sigue su marcha,
y sabemos de sus sendas
cuando su historia se ensancha.

La Torre vive esperando
el colocarla en su cima,
es algo que fui notando
al ver que ha Goyo se estima.
G X Cantalapiedra.
29 - 8 - 2019.
LOS RECUERDOS SIGUEN VIVOS
Cuando recuerdo el pasado
de mis andanzas movidas,
voy de nuevo ilusionado
al ver pisadas erguidas.

Caminos y carreteras
llenos de bellos lugares,
entre serias primaveras
que me dejaron cantares.

Pasiones de lasecanos
llevadas por tierra extraña,
que supimos ser hermanos
en cualquier parte de España.

En horizontes lejanos
sin entender los motivos,
vivimos como cristianos
sus destacados festivos.

Lasecanos del silencio
sin olvidar a su patria,
sin llegar hacer desprecio
a ninguna mente lacia.

Por el mundo caminando
sin notar nunca tardanza,
a veces vives notando
esa terrible balanza.

Los recuerdos siguen vivos
sin que el viento tenga calma,
comprendes los adjetivos
que la vida te reclama.

No quiero borrar mis pasos
ni dudar de mi camino,
no tuve negros fracasos
que me cambiaran mi signo.

Con el recuerdo grabado
de algún serio desatino,
voy caminando encantado
de no ser nunca adivino.
G X Cantalapiedra.
PREPARANDO EL VIAJE A LA PEÑA
Eran tiempos juveniles
que soñamos con La Peña,
entre juegos infantiles
la romería fue dueña.

En carros mulas y burros
el camino se pisaba,
sin saber de tristes curros
a La Peña se llegaba,

El Duero siempre esperando
con su eterna melodía,
el agua vimos brillando
con su perfecta alegría.

En aquel Molino Viejo
sentimos su sinfonía,
el agua daba el reflejo
de una fecha de armonía.

El Arenal entre pinos
nos daba sus sensaciones,
hubo momentos divinos
sin entender de oraciones.

Carrozas tordesillanas
alegraban dicha fiesta,
entre gentes castellanas
nadie pensaba en la cuesta.

Un ambiente castellano
que daba cobijo el Duero,
donde cualquier buen cristiano
buscaba su romancero.

“Vamos a La Peña Madre,
que quiero mirar al Duero,
es seguro que mi padre
no le teme al aguacero”.

La Peña tiene un camino
que sabe de sufrimientos,
aquellos años su signo
quizá tuvo malos vientos.
G X Cantalapiedra.
CUANDO LA NOSTALGIA VIENE BROTANDO
Ya se van los forasteros.
¿Madre mía? el desconsuelo,
se gastaron los dineros
y levantaron su vuelo.

Forasteros de mi villa
que hace tiempo ya se fueron,
eran la gente sencilla
que por el mundo anduvieron.

¿Madre mía?. Llora el viento
en este penoso día,
La Seca pierde su aliento
a la vez de su alegría.

Hoy se nota el sufrimiento
de algunas mañanas frías,
donde se cortaba el viento
al ver las melancolías.

Cartas contando sus penas,
penas de sufridas vidas,
donde pasaron condenas
en sus noches deprimidas.

Ya se van los forasteros,
se queda triste mi villa.
hay signos aventureros
que nunca son maravilla.

Deja que pase la noche
y que venga el nuevo día,
no se debe hacer reproche
a quien tiene fantasía.

Ya se van los forasteros
los que quieren a mi villa,
ellos siempre son sinceros
aunque vivan en Sevilla.

La alborada se despierta
entre sueños de alegría,
La Seca no se ve muerta
ni hoy conoce la agonía.
G X Cantalapiedra.
5 – 9 – 2019.
ESOS CAMPOS LASECANOS
En los campos lasecanos
donde afloran los viñedos,
sudan los buenos hermanos
entre sus fuertes enredos.

Agricultores airosos
que saben labrar su tierra,
y se sienten orgullosos
al ver todo lo que encierra.

Esos viñedos verdejos
que tienen siglos encima,
nada parece estar lejos
al ver tan duro su clima.

Labradores lasecanos
fundidos de sol y viento,
siempre con sus duras manos
aguantando sufrimiento.

Entre las frías heladas
y los calores intensos,
las manos van apretadas
en los momentos más tensos.

Gentes que tienen marcadas
sus fechas de nacimiento,
y en las mentes arraigadas
lo duro de algún lamento.

Lasecanos del pasado
temerosos y contentos,
vienen felices buscando
aires que les den alientos.

Cuando la tarde termina
sin dañar ningún majuelo,
nada raro se adivina
sobre tan bonito suelo.

La Seca tuvo pastores
que del ganado entendieron,
lo mismo que agricultores
que su fama comprendieron.
G X Cantalapiedra.