LA SECA (Valladolid)


San Roque
ESTA MAÑANA PENSANDO
Pasaron algunos años, digamos que más de cinco, esta mañana vi gentes cargadas de pesimismo. Onduladas por el tiempo, les note no ser los mismos, algunos con sus bastones, hasta pensé en el abismo. A veces con mascarillas otros andando sin tino, nadie logró maravillas y es penoso su destino. Amigos de muchos años, otros tan solo vecinos, la vida les dejo daños que les marcan desatinos. Dicen que fue la pandemia, otros que su mal camino, vi de cerca la tragedia que quisiera hilar muy fino. Me confundieron de nombre, como un mal malabarismo, La vida les vuelve torpes confundiéndose ellos mismos. Esta pandemia maldita que solo dio pesimismo, alguna persona grita sin hablar de caciquismo. Se pierden las facultades, se conocen los destinos, se llenan los hospitales sin poder hilar más finos. Me comentaron sin prisa, como ha sido tu destino, yo les hable de la brisa de recorrer mil caminos. Tengo la mente despierta, las manos guardan su tino, el corazón marcha alerta sin yo ser hombre divino. Las sensaciones brotaban sobre todo mi camino, algunas casi ni hablaban su presencia no adivino. Personas que yo pensaba que seguían su destino, la pandemia les dejaba como al borracho de vino. Cuando al colegio llegaba, temí de nuevo el destino, muchas personas me hablaban y sentí verme más fino. Abrazos con mascarillas, palabras de ser alumno, que muchas cosas sencillas parecen tener su turno. Esta semana que viene parece empezar el curso, que a mucha gente conviene para así tener recurso. Profesores esperando que la pandemia se marche, es algo que va brillando y que a nadie nos enganche. Al conocer el colegio somos fijos estudiantes, en aquel ambiente serio existen gentes constantes. La vida nunca perdona, y los males van brotando, da lo mismo cualquier zona la muerte se va acercando. G X Cantalapiedra.
LOS DEMONIOS ANDAN SUELTOS
Por las tierras castellanas
los demonios andan sueltos,
tienen sus vidas profanas
y no parecen ser lentos.
Demonios que son humanos
entre brisas temerosas,
ellos se ven puritanos
con sus vidas horrorosas.
Demonios endemoniados
que nada saben de rosas,
en sus caminos cruzados
sueltan frases tenebrosas.
Aniquilando verdades
vienen dejando mentiras,
son malditas falsedades
que con el viento se giran.
Endiablados van callando
sus penosas fechorías,
el tiempo pasa volando
en sus tan horribles días.
Demonios llenos de embrujo
que van soñando castigos,
queriendo abrazar el lujo
podrán hablarnos de amigos.
Vienen demonios corriendo
para marcar sus maldades,
pudieran llegar fingiendo
temidas atrocidades.
Demonios llenos de vida
que ocultan barbaridades,
vienen trazando la herida
que solo da mortandades.
Los demonios andan sueltos,
sin decir nunca verdades,
dicen que siguen dispuestos
a dejar calamidades.
G X Cantalapiedra.
TIEMPOS DE SANDALIAS. 1955.
Eran tiempos de sandalias
que hasta llevaban remiendos,
entre fríos de bufandas
sin conocer muchos medios.
Con los pantalones cortos,
entre sueños pasajeros,
pensábamos en agosto
que era tiempo de toreros.
Fuimos cantando a la escuela,
los hijos de los obreros,
el tiempo pasa que vuela
con sueños aventureros.
Sabiendo labrar el campo
demostramos ser austeros,
mientras vimos el espanto
cuando faltaban dineros.
Vivimos viendo la marcha
de cantidad de inmigrantes,
que nuestra infancia se engancha
a muchos gritos constantes.
Supimos de condiciones
con las multas por delante,
que nos dieron sus razones
en un ambiente arrogante.
Conocimos los caminos
que tenían sus senderos,
mientras escuchamos trinos
con pasos de pordioseros.
Tiempos de la leche en polvo
del milagro americano,
a veces fuimos el colmo
con su queso de la mano.
Hoy son tiempos comentados,
que hasta dudan de pasarlos,
no pueden ser olvidados
y debemos de cuidarlos.
G X Cantalapiedra.
NO QUEDABA OTRO CAMINO
No quedaba más camino
que preparar la maleta,
sin pensar en ningún vino
no temieron vida inquieta.
Octubre siempre pensando
en buscar nuevo camino,
la mente buscó soñando
cualquier perfecto destino.
Los sueños siempre son sueños
aunque les notes brillando,
ellos nunca son los dueños
de lo que sigues amando.
La maleta preparada
para buscar nueva vida,
sobre la mente forzada
iba la ruta elegida.
Sin pensar en el retorno,
ni reclamar nuevas cosas,
viendo triste aquel contorno
con sus horas no dichosas.
Octubre siempre marcando
caminos al infinito,
el inmigrante clamando
a veces soltaba un grito.
Sin conocer los destinos
buscando mil pretensiones,
la vida dejando signos
entre penosas razones.
Atrás quedaban familias
repletas de confusiones,
que en las noches siempre frías,
buscaban sus soluciones.
No quedaba más camino,
era duro ir trabajando,
con temor al desatino
muchos se fueron dudando.
G X Cantalapiedra.
LOS CAMINOS RECORRIDOS
Hay caminos sin retorno
donde solo queda olvido,
a veces suena el contorno
de algún camino elegido.
Es triste mirar al cielo
y no verse comprendido,
sin poder lograr consuelo
al ver tu rumbo perdido.
Los caminos recorridos
siempre dudan del mañana,
algunos quedan hundidos
en la noche más profana.
Caminos que siempre dejan
muchas penas sin remedio,
entre visiones complejas
pueden ser un intermedio.
Caminos con caminantes
entre brisas tenebrosas,
dicen que los inmigrantes
quisieran horas dichosas.
El camino del infierno
tiene distintas culturas,
suele parecer eterno
cuando divisas diabluras.
Caminos llenos de sombras
que se vuelven invisibles,
cuando les pisas te asombras
de mil formas admisibles.
Caminos con sus dulzuras
que caminan a tu lado,
no quieren ver amarguras
ni ver el tiempo dañado.
Los caminos de la vida
saben de lucha y fracaso,
tienen su ruta afligida
y temen dar un mal paso.
G X Cantalapiedra.
Y SE MARCHÓ DE LA SECA
Con su maleta pensando
en otros tiempos mejores,
dicen que se fue llorando
al perder viejos amores.
La mirada al horizonte
y las espaldas cargadas,
el futuro era el resorte
de ver noches encantadas.
Una mañana tranquila
sin apenas dejar rastro,
viendo las viñas en fila
que eran parte del catastro.
Trabajando noche y día
con la conciencia templada,
era pura su armonía,
su fe siempre fue admirada.
El tiempo le dio lecciones
en su camino forzado,
entendiendo las razones
der ser hombre recordado.
Atrás quedaba La Seca
en su valle transitado,
con fechas que fueron tecla
de algún sueño ya pasado.
Cuando recuerda su marcha
y a veces sus grises llantos,
en la nostalgia se engancha
para borrar desencantos.
Algunas horas borrosas
le marcaron su destino,
buscó jornadas dichosas
sin sufrir un mal camino.
Sombras de viejos amores
le hicieron cambiar su signo,
logrando vivir candores
sin sufrir un desatino.
G X Cantalapiedra.
ERA EN EL SIGLO XVIII
Aquel matrimonio con un hijo de diez años, decidieron marcharse de La Seca, para buscar un trabajo mejor y más digno, sobre su burro y unas aguaderas, llevaban todo su equipaje, sin apenas pensarlo demasiado, el marido, pensaba, “estoy harto de escavar, acobijar, es matar, y segar en el verano”. El hombre aquel miraba a su hijo, veía en su cara la esperanza, de vivir una vida algo mejor y más económicamente fuerte. La salida fue de madrugada, nadie se daba cuenta de su marcha, La Seca dormía, tranquilamente, esperando cada día realizar las faenas de la agricultura sobre su viñedos, allí llamados majuelos. Aquel matrimonio continúo un rato sobre su burro y otro rato andando, de vez en cuando mordían un zoquete de pan, para proseguir su camino. Después de seis horas y media, llegaron a la ciudad de Valladolid, entonces sintieron el movimiento de carros y tartanas por dentro de la capital, Intentaron dialogar con personas de allí, pero nadie les daba trabajo, tan solo le orientaban donde podían encontrar algo para su futuro. Por fin decidieron caminar con su burro hasta Palencia, donde el hombre encontró trabajo de peón de albañil, y en una casa repartida entre tres matrimonios, pudieron iniciar una nueva vida, el burro siguió siendo un animal que cuidar, y un vecino de la calle donde vivían, se quedó con él, para repartir por la ciudad de Palencia, sus productos de una huerta de su propiedad. La familia empezó a levantar cabeza económicamente, la mujer se dedicaba a coser, y otras faenas del hogar, y el marido poco a poco fue progresando en su trabajo. Olvidándose de su anterior niñez y juventud en tierras lasecanas, que de vez en cuando recordaba, sobre todo en la época de la vendimia, por el sabor de las uvas verdejas, que una vez en su domicilio, le duraban bastantes días en buen estado de poder comer. En aquellos años las comunicaciones eran difíciles, el escribir era cosa de muy pocos seres humanos, el analfabetismo se extendía por toda la península, aunque en La Seca siempre la mayoría de su gente, se defendía escribiendo y leyendo, Así y todo las comunicaciones en carta aun no existían, y tan solo para poderse comunicar era a base de personas que se dedicaban a comprar por diferentes lugares, o incluso afiladores que recorrían España, desde Galicia. y que a veces sirvieron de carteros. G X Cantalapiedra.
LA FAMA SE GANA, LA SECA.
La fama se gana
con buena armonía,
coge buena fama,
no busques porfía.
Mira la mañana
con gran simpatía,
que la vida gana
habiendo alegría.
Suenan las campanas
buena sinfonía,
hay preguntas vanas
que dan agonía.
Coge buena fama,
clamaron un día,
cierra la ventana
de tu fantasía.
No es una proclama
de melancolía,
se apaga la llama,
surge la apatía.
Coge buena fama
y échate a dormir,
si alguien te reclama
te toca hoy sufrir.
Con la mala fama
nunca hay porvenir,
hasta el viento clama
viéndote vivir.
Tierra castellana
llena de viñedos,
en tu vida sana
no quieras enredos.
Vive la mañana
buscando tus credos,
que la gente ufana
no le asustan miedos.
G X Cantalapiedra.
EL TRUEQUE, CUANDO NO EXISTIAN LOS BANCOS
Eran los tiempos de vivir pendientes de los trueques del ganado,
Eran frutos de labradores que cambiaban cada año.
Fueron grandes temporadas de cambiar todo el apaño,
Las gallinas, los conejos, y los frutos más extraños.
Cambiando cabras por vacas, y vacas por dos marranos.
El trigo por ciertos panes venidos de aquellos granos.
Existieron muchas medias, huertas viñedos y prados.
Los garbanzos se cambiaban, por las albardas y arados.
El vino siempre flotaba en los hogares medianos,
Que se cambiaron por podas y por escavar temprano.
Los melonares a medias, sandias, melones y letuarios.
Todo tenía su trueque, todo pudo ser cambiado.
Los adobes se cambiaban por tejas de los tejados,
Y los herreros marcaban su comida por trabajos.
Hortelanos trabajando hicieron siempre de magos,
Muchas verduras salieron por productos de otros lados.
Nadie reclamo dinero, el dinero bien guardado,
Quizá se guardo en el suelo y en las paredes tapado,
Que le daban el jalbegue para así disimularlo.
Las gallinas ponedoras eran un perfecto halago.
Los huevos fueron el trueque del panadero endiosado.
Las patatas se cambiaban, por tocino bien curado.
Y los jamones enteros a veces fueron truqueados.
Burros cambiados por mulas, las mulas por los caballos.
Todo tuvo así tu trueque, todo resulto cambiado,
Nadie te hablaba de bancos, ni de sus negocios raros,
Las acciones no existían, ni tampoco los embargos,
La iglesia se mantenía, de cereales colectados.
El estado se llevaba sus impuestos sin recato.
Eran tiempos de penumbras, con el dinero guardado.
Los hombres si se acostumbran tienen su mundo marcado.
En las tierras de Castilla, el trueque nunca fue raro.
Dejó tan buena semilla, que se sigue practicando.
G X Cantalapiedra.
Y NO QUISO SER FLORERO
Una mujer elegante
que no quiso ser florero,
teniendo el mundo delante
paso de gozar dinero.
La ofrecieron las riquezas
los lujos y sus bondades,
más no buscaba torpezas
repletas de falsedades.
Quiso caminar tranquila
sin querer tener amante,
el florero que se estila
es un lujo de farsante.
Formando buena familia
sin ser florero constante,
sabe que la gente auxilia
en el más sufrido instante.
Mujer que llaman florero
para ser mito arrogante,
vestidas con el sombrero
y la sonrisa constante.
La mujer no es un florero
ni un capricho delirante,
aunque la guste el dinero
no quiere el amor distante.
Mujer que llaman florero
con sus trajes elegantes,
miras su porte altanero
y hasta se ven comediantes.
Mujer florero sin calma
que solo busca caprichos,
pienso que nunca reclama
con sus tan penosos dichos.
Cuando el florero se rompe
y comienzan las arrugas,
el florero siempre esconde
algunas frases oscuras.
G X Cantalapiedra.
CUANDO LOS SUEÑOS SE EVAPORAN
Hay sueños que se evaporan
entre grises soluciones,
algunos nada decoran
ni te ofrecen sus razones.
En las noches soñadoras
donde brillan los lamentos,
no debes buscar señoras
que te ofrecen sufrimientos.
Sueños que se van volando
queriendo burlar al viento,
dicen que siguen pensando
si podrán perder aliento.
Sueños que corren llanuras
buscando viejos caminos,
que pudieren dar diabluras
entre sus penosos signos.
Cuando regresan los sueños
de sus pasos por la vida,
ellos quisieran ser dueños
en la amarga despedida.
Los sueños nunca terminan
ni comentan sus andadas,
quizá solo se eliminan
en las raras madrugadas.
Sueños que van avanzando
por las llanuras inmensas,
a su paso van dejando
poner las noches más tensas.
Deja que los sueños vuelen
para marcarnos su marcha,
puede que a veces consuelen
al humano que se engancha.
Sueños de noches pesadas
entre malas vibraciones,
hay sueños marcando andadas
que no saben de emociones.
G X Cantalapiedra.
DÍAS DE LLUVIA EN VENDIMIA
La vendimia del verdejo
con la lluvia reluciente,
no se notaba complejo
incluso estando pendiente.
Los lagares descansando
de tan sentida noticia,
todos al cielo mirando
sin ver la lluvia plomiza.
Días llenos de penumbra
para los vendimiadores,
el sol se esconde y no alumbra
pensaban los labradores.
Cepas que están esperando
la vendimia placentera,
lagares sin ver pisando
uvas que son de primera.
Lluvias que fueron dejando
a muchas gentes mojadas,
el campo se fue calando
en esas grises jornadas.
Vendimiadores pensando
el poder no pisar barros,
la mañana fue llegando
entre sonidos de carros.
Cestos de mimbre forjada
para trasportas las uvas,
en alguna madrugada
se trasportaron a oscuras.
Lluvia mojando viñedos
con sus grandes humedades,
que dejaron sus enredos
y ciertas calamidades.
Vendimiadores marchando
con luces de madrugada,
aquella lluvia calando
anulaba la alborada.
G X Cantalapiedra.
AQUELLOS BURREROS QUE RECOGIAN PIEDRAS
Vinieron desde muy lejos
de allí por Andalucía,
sin tener jamás complejos
supieron dar armonía.
Recogiendo ciertos cantos
en tierras de pedrería,
mientras que cantaron llantos
con ecos de su alegría.
Burros cargados de piedras,
los fríos se predecían,
a veces entre las hierbas
las piedras las recogían.
Burreros que nos cantaron
los cantes de Andalucía,
en su sentir encontraron
lo que mi villa sentía.
Burros llenos de coraje,
con aguaderas encima,
sin ponerse nunca traje
aguantaron bien el clima.
Carretera de Serrada,
las piedras en las colinas,
que San Roque machacaba
para dejarlas más finas.
Fueron tiempos de trabajo
muchas horas siempre encima,
era duro aquel destajo
con aquel sufrido clima.
Han pasado muchos años,
las piedras fueron consigna,
atrás quedan los peldaños
de aquella etapa continua.
La carretera asfaltada,
la que nos lleva a Medina,
aquella etapa forzada
muchas cosas determina.
Hubo un feliz camionero,
él mucho se distinguía,
Zabala, fue aventurero
que derrochaba alegría.
G X Cantalapiedra.
AQUELLA MUJER SOÑABA
Cada noche despertaba
con sus sueños vanidosos,
y entre luces se marcaba
vivir pasos orgullosos.
Los sueños fueron sus cruces
cuando las noches llegaban,
los años dejaron luces
que de pronto se apagaban.
Las ilusiones volando
entre sombras delicadas,
la vida se fue pasando
con sus noches amargadas.
Soñando nuevos amores
cada día se forzaba,
luego notó los dolores
de aquel tiempo que pasaba.
Entre sueños vanidosos
esperando la alborada,
fueron vientos tenebrosos
que la noche marginaba.
Mujer de vida tranquila
deja los sueños marcharse,
no quieras ponerte en fila
para así poder casarte.
La alborada te seduce
con la mente iluminada,
pero a veces se desluce
en una mujer casada.
Deja que siga la vida,
no quieras ponerte trabas,
el amor llega enseguida
si suenan buenas palabras,
La noche deja sus sueños
con aventuras buscadas,
y ves momentos risueños
que buscan besos y almohadas.
G X Cantalapiedra.
OCTUBRE BUSCA LA LUMBRE
En los buenos refraneros,
octubre busca la lumbre,
que son los tiempos austeros
y hasta el frío se descubre.
Octubre viene marcando
muchas sendas castellanas,
el viento llega gritando
en las más frías mañanas.
En La Castilla Profunda
donde viven sementeras,
la niebla llega y abunda
y hace frías las laderas.
Corren vientos invernales
que parecen tener prisas,
son sus formas naturales
cuando corren esas brisas.
Las escarchas madrugando
en los campos de Castilla,
van los viñedos guardando
su verdor que es maravilla.
Octubre de nubes negras
con sus grandes temporales,
algunas lluvias son ciegas
cuando dejan sus caudales.
Las ovejas van pastando
en la preciosa otoñada,
las nubes vienen dejando
mucha tarde enmarañada.
Tardes llenas de nostalgia
que nos hablan del pasado,
la lluvia tiene su magia
al ver el campo mojado.
Octubre viene dejando
muchos sueños imposibles,
la niebla se va acercando
entre brisas invisibles.
G X Cantalapiedra.