LA SECA (Valladolid)


LOS LAMENTOS CASTELLANOS
En estos serios momentos
al ver la vida temblando,
temes sufrir los lamentos
que los virus van dejando.

La Madre Naturaleza
hoy nos viene preguntando,
si sentimos la pereza
de este vivir naufragando.

La Naturaleza viva
nos viene siempre gritando,
muchas veces te motiva
para seguir navegando.

Hay lamentos que se pierden
en las más duras jornadas,
donde las mentes se encienden
en las frías madrugadas.

Cuando surgen los lamentos
al ver las promesas vanas,
se notan los sufrimientos
que buscan las horas sanas.

Dicen que suenan lamentos
cuando llega la alborada,
quizá dejen sufrimientos
en la más sencilla almohada.

Hay lamentos por Castilla
donde se sufren maldades,
alguna gente sencilla
quisiera saber verdades.

No vale sentirse libre
en las horas más normales,
algún lamento se escribe
entre los signos fatales

Lamentos que van surgiendo
sobre las grandes llanuras,
los corazones sufriendo
temen vivir las diabluras.
G X Cantalapiedra.
LOS VIÑEDOS QUEDAN SOLOS
Cuando pasa la vendimia con sus buenas relaciones, puede llegar cierta lluvia que produce sensaciones. Los viñedos van perdiendo sus verdes tan naturales, los marrones van viniendo en los otoños normales. Los viñedos quedan tristes, que serios están los campos, en los otoños persisten algunos sufridos llantos. La Seca tiene viñedos por sus más bonitos llanos, donde los vientos son credos que hacen grande a los hermanos. Labradores de esperanzas, hombres que quieren su tierra, trabajadores sin danzas que su futuro no cierra. Señores de la labranza, fundidos de sensaciones, que no quieren la tardanza ni las malas intenciones. Los viñedos solitarios en estos campos hermosos, que pueden darte calvarios en momentos horrorosos. Cuando los llanos abundan, con los pinares de fondo, las viñas siempre fecundas no quieren ser un recodo. Los campos tienen colores que se vuelven penitentes, dicen que sufren dolores al ver que faltan sus gentes. Rasos, laderas y barcos, hacen bellos los caminos, donde no se ven atascos, tan solo se sueñan vinos. El otoño va llegando con sus fríos castellanos, los campos viven clamando por ver los seres humanos. Soledades lasecanas con muchas contradicciones, sin pensar en cosas vanas se viven las emociones. Los solitarios caminos que llegan a las cañadas, pueden ser los desatinos de las frías madrugadas. Campos que siguen marcando las horas más especiales, La Seca sigue nombrando a sus lugares normales. Labradores de esperanza con sus intenciones sanas, a veces hacen balanza de ciertas cosechas vanas. El mañana va llegando sin marcar ningún destino, las viñas vienen dejando soñar con el vino fino. G X Cantalapiedra.
EN ESTOS DÍAS DE PANDEMIA
Los ecos vienen llegando sin encontrar soluciones, el viento llega silbando entre sufridas razones. La pandemia viene activa con sus garras destrozando, ella sola se motiva rompiendo las fuertes barras. La Seca busca remedios en estos tiempos atroces, por los caminos sin medios se sienten penosas voces. La epidemia viene andando por los caminos del mundo, dicen que llega dañando en cualquier momento agudo. Estos meses de pandemia que arrastran los sufrimientos, solo se ve la epidemia que anula muchos alientos. El mañana nos espera con sus muchas sensaciones, soñaremos primavera muy repleta de ilusiones. La pandemia está flotando por los más raros rincones, y en Castilla va dejando muchas tristes confusiones. Sin sentirnos derrotados pondremos los justos medios, el caminar angustiados nunca te dará remedios. La Seca vive pendiente de este terrible problema, donde el humano valiente no puede evitar el tema. Los caminos de La Seca los virus les conocieron, y fueron siempre la tecla que con los años surgieron. No debemos olvidarnos de estos tiempos de paciencia, donde debemos cuidarnos sin predicar indulgencia. Cuando los virus atacan con sus daños temerosos, muchas penas se destacan en momentos horrorosos. Sin bajar nuestras defensas, con la salud por delante, viviremos horas tensas entre los tristes instantes. La Pandemia va marcando muchos penosos destinos, y a la gente va dejando sufriendo sus desatinos. Con la esperanza flotando, sin ver destinos perdidos, la vida se va acortando más no queremos vencidos. Todo pasa y todo queda, nos dijo Antonio Machado, pero la peste se lleva al que ve más condenado. G X Cantalapiedra. 18 – 9 – 2020.
ATRÁS QUEDARON SUS SUEÑOS
Un camino de salida sin existir el retorno, luces de triste partida que tuvieron en su entorno. La Seca marcó su signo de inmigrante aventurero, que sin saber del destino se fue buscando dinero. Caminó buscando sueños que de niño les soñaba, para no vivir empeños con su salud se enfrentaba. La noche de compañera para seguir caminando, en su ruta aventurera quizá fuera naufragando. Las madrugadas con prisas para ganar su jornada, cuando las frases se eclipsan del sueño no queda nada. Buscando caminos viejos se marchó sin compañía, detrás quedaron reflejos de no encontrar armonía. Muchos sueños anulados en cualquier triste jornada, fueron tiempos recordados que no sirvieron de nada. Emigrante sin reflejos que se fue lejos de España, en su mundo de complejos llorando en la tierra extraña. Cuando las palabras pierden al ser frases de nostalgia, las conciencias no se venden ni quiere letras de magia. Por detrás se fue quedando una familia olvidada, sobre su mente penando buscó su imagen soñada. Al ver que se fue su fuerza, cuando la vida se apaga, ya no sirve la torpeza de alguna noche encantada. Muy lejos quedó su Villa, con su juventud quebrada, donde la gente sencilla nunca se vio iluminada. Sus cenizas se marcharon sobre una nube cerrada, en el viento se alojaron sufriendo la encrucijada. Sobre un país extranjero, donde nadie le reclama, al ser tan solo un obrero quizá recobre la calma. Sin esperar soluciones ni saber de sus andadas, no sirven exclamaciones en las noches angustiadas. Los sueños solo son sueños en las mentes enfadadas, no quitaran los empeños si sueñas con madrugadas. Puedes pasar las fronteras, por detrás no queda nada, conociendo las barreras de otra tierra ilusionada. Sin señales de su muerte, nadie de lejos le llama, el emigrante sin suerte nunca nadie le reclama, Las cenizas van volando en la más triste mañana, nadie te sigue nombrando, serás la piedra olvidada. Nadie contará tu vida, ni saben de tus andadas, si tuviste alguna herida lo borran las alboradas. En el libro de tu Villa existe fecha guardada, al no ser vida sencilla con el tiempo es olvidada. Emigrante con razones de querer vivir la magia, que te produce emociones cuando la historia se plagia. El ayer se va borrando, sin entender de distancia, la vida se va pasando comentando la ignorancia. G X Cantalapiedra. 17 - 9 - 2020.
LA SECA ENTRE VIENTOS NATURALES
Entre vientos naturales que corren por las llanuras,
pasas tardes anormales con sus temidas diabluras.

Entre los vientos del norte que dejan tierras heladas,
conoces algún resorte con pasiones admiradas.

La Seca siente los vientos en las frías alboradas,
y sabe de sufrimientos en caminos y cañadas.

Rasos donde vuela el viento dejando muchos vaivenes,
dicen que pierde el aliento hasta quien sueña con vienes.

Cuando los vientos nos gritan con sus rugidos mortales,
hay pájaros que se agitan entre recursos fatales.

Noches que llegan corriendo sin preguntar por verdades,
los vientos vienen creyendo en ciertas casualidades.

Septiembre vino con prisa para dejar sus maldades,
dicen que arrastra esa brisa de comentar las edades.

El viento rompe cristales sin querer saber razones,
se cierran muchos portales al sufrir sus sensaciones.

Vientos que dejan lamentos en los buenos labradores,
al ver que sufren momentos que pueden ser destructores.

Los labradores airosos conocen bien los tormentos,
y se sienten orgullosos cuando no son fuertes vientos.

En La Castilla Profunda completa de sentimientos,
el viento corre y fecunda dejando nuevos alientos.

Deja que llegue la noche, deja que se vaya el viento,
podemos poner el broche escuchando al pensamiento.

Dicen que viene la noche con rachas de frío viento,
sin poder hacer derroche de mucho calentamiento.

Vientos que dejan las calles entre temidos lamentos,
conociendo los detalles de ciertos momentos muertos.
G X Cantalapiedra.
CUANDO VUELVES A TU TIERRA
La vida nos va enseñando
los diferentes destinos,
mientras seguimos pensando
que existen penosos signos.

Sentir la voz de tu tierra
es revivir el camino,
en el pasado se encierra
algún triste desatino.

Pisar las calles sin prisa
como buscando el pasado,
para gozar de la brisa
de cierto tiempo olvidado.

Hay momentos que se cruzan
pensamientos divididos,
mientras los vientos azuzan
los complejos ya perdidos.

La tierra tiene sus huellas
que en tu mente las divisas,
algunas que fueron bellas
solo los tiempos eclipsan.

Con el paso de los años
se pierden las esperanzas,
y temes sufrir sus daños
entre penosas balanzas.

Los caminos del olvido
se alejaron de tu marcha,
algún destino elegido
sobre la mente se engancha.

Cuando vuelves a tu tierra
compartiendo la nostalgia,
algún recuerdo se entierra
entre palabras de magia.

Sentir voces del pasado
recordando su distancia,
mientras te ves encantado
sin abrazar la ignorancia.
G X Cantalapiedra.
SIEMPRE QUEDARÁ UN CAMINO
Cuando sientas que la vida
se termina sin camino,
no dudes curar la herida
de tu sufrido mal signo.

Siempre tenemos las dudas
de poder ser caminante,
mirando cosas absurdas
no quieres sentirte errante.

Podrás buscar un camino
donde brillen muchas flores,
sin usar el desatino
que siempre dan los dolores.

Habrá caminos y flores
en las dulces madrugadas,
y puedes buscar amores
entre brisas encantadas.

Siempre nos queda un camino
para seguir caminando,
aunque no exista adivino
debemos seguir andando.

Cuando te fallen las fuerzas
entre nubes tormentosas,
podrás notar las tibiezas
de las horas horrorosas.

Hay caminos en Castilla
que pueden darte dolores,
y otros que son maravilla
con sus eternos candores.

No le abraces al camino
en las tardes delicadas,
cada cual tiene su signo
con sus fechas muy marcadas.

Si miras al horizonte
podrás hallar el camino,
no sé si te lleva al monte,
más tiene un viento muy fino.
G X Cantalapiedra.
LOS SUEÑOS SIGUEN VOLANDO
Los sueños siguen volando
por los Campos de Castilla,
la vida se va pasando
sin saber si es maravilla.

Cuando los sueños se marchan
por las orillas del Duero,
muchas horas se te enganchan
si buscas algún te quiero.

Los sueños están buscando
sus caminos por el cielo,
dicen que se van marchando
sin entender de consuelo.

Sueños que vienen deprisa
con aires aventureros,
algunos arrastran brisa
de querer hallar dineros.

Sueños de noches perdidas
cargados de sentimientos,
con sus frases distinguidas
que solo dan malos vientos.

La noche sigue soñando
con sus momentos inciertos,
dicen que se va acordando
de algunos humanos muertos.

No puedes parar el sueño
aunque te vaya la vida,
nadie debe ser el dueño
de la ruta más querida.

Los sueños siguen marcando
las noches de fantasía,
algunos llegan logrando
devolverte la alegría.

La vida te da sus sueños
que pueden ser mal de un día,
donde sufres los empeños
con reflejos de agonía.
G X Cantalapiedra.
13 – 9 – 2020.
ENTRE LUCES DE SEPTIEMBRE
Dicen que llegó septiembre
secando pozos y fuentes,
habrá que ver si noviembre
nos deja más alicientes.

Eran tiempos de inmigrantes
en este mes bullanguero,
que se vivieron instantes
contando siempre el dinero.

Septiembre de pasos largos
para iniciar la partida,
donde los malos embargos
buscaron tierra elegida.

Las luces de madrugada
hicieron de compañía,
mucha gente marginada
se fue buscando alegría.

Las conciencias endiabladas
supieron de las partidas,
muchas frases recordadas
trazaron ciertas heridas.

Septiembre buscando metas
por los caminos del mundo,
algunas mentes inquietas
supieron ver el absurdo.

Las mañanas de septiembre
fueron grises y aburridas,
aunque no notaron fiebre
hubo fechas deprimidas.

Septiembre se fue pasando
con sus dudas penitentes,
la vida nos fue dejando
muchas frases estridentes.

En La Castilla Profunda
los lamentos se notaban,
alguna madre fecunda
a los hijos les clamaban.
G X Cantalapiedra.
NO SIRVEN CIERTAS DIABLURAS
Cuando se viven momentos de una juventud gritando, pueden existir los vientos que te dejaran llorando, No vale todo en la vida, ni sentirse un encantado, a veces logras la herida de verte siempre marcado. La juventud siempre pasa, las diabluras van quedando, el cerebro tiene masa para seguir mejorando. Cuando se pasan los años y piensas ciertas diabluras, entonces comprendes daños que fueron puras locuras. No podemos ser personas de las que viven sin rumbo, existen penosas zonas donde el camino es absurdo. De joven vives pensando en seguir por mil destinos, luego tienes que ir andando en los penosos caminos. No vale todo en la vida, hay veces que no regresas, viendo tu ruta perdida solo lograras sorpresas. De joven no ves peligros, solo buscas frases locas, la vida pega sus giros y te das contra las rocas. Tener prudencia es factible cuando tienes las razones, algún momento asumible puede darte conclusiones. Los faroles siguen vivos aunque sufran las tormentas, no precisamos motivos si las desgracias aumentan. Se va pasando la vida, y puedes notar tu renta, si te ves bala perdida algún dolor te revienta. Pasarán los malos vientos entre pasos delicados, que pueden dar sufrimientos entre gestos recordados. Cuando soñamos venenos con martirios enlazados, quizá no seremos buenos y mucho menos centrados. Cuando te sientas un hombre que quiera ser respetado, quizá maldigan tu nombre por tener tiempo marcado. No todo vale en la vida, me lo comento fulano, cualquiera bala perdida puede sentirse inhumano. La conciencia va marcando muchas de nuestras acciones, no vale seguir gritando para ganar condiciones. Ejemplos tiene la vida cuando llegan a mayores, no quieren senda perdida ni ser gente con dolores. Deja lejos los problemas que pueden ser más mayores, todos los sucios esquemas son signos de malhechores. Cuando sientas que tu vida tiembla entre raras razones, tu juventud divertida solo duda ante traiciones. La juventud va pasando sin apenas darte cuenta, debes de vivir pensando que el absurdo no te tienta. Serás libre con razones, sobre la faz de la tierra, y vivirás emociones sin ver que a nadie se entierra.
G X Cantalapiedra.
AQUELLA NOCHE SONABA
Era una noche de agosto de las que vas recondando, que la vida tiene el rostro que a veces la vamos dando. La canción que se escuchaba la notamos con agobio, era un tema que cuadraba las penas de un manicomio. Un amigo me decía, “No podemos estar locos”, y por el aire corría la luz que daban los focos. Una letra recordando los pasajes de la vida, era un camino clamando alguna fecha perdida. Se me rizaban los bellos con la música sonando, era pensar en aquellos que se fueron alejando. Una trompeta lloraba con su música certera, era una voz que clamaba sin reconocer frontera. La noche se puso triste, las mentes se vieron tensas, el corazón que resiste vive las horas intensas. Aquella letra dejaba los recuerdos de conciencia, y en la mente se clavaba como si fuera una ciencia. No vale querer borrarlo cuando ataca a la conciencia, a veces el escucharlo es camino de clemencia. Aquella noche sonaba los ecos de la conciencia, y en el ambiente flotaba una dura intransigencia. La trompeta fue dejando lamentos que siguen vivos, hubo quien se fue pensando que eran tiempos de motivos. En La Castilla Profunda, se notan los adjetivos, y algunas preguntas flotan incluso siendo festivo. Dicen que se siente el viento sin conocer aditivos, y que en algún sufrimiento hubo llantos colectivos. Los años se van marchando sin comentar su destino, la vida vamos gastando cada cual en su camino. Aquella noche sentimos lo mismo ciertos amigos, a veces todos vivimos queriendo borrar castigos. Otras canciones te llenan sin entender el motivo, y vives las horas plenas sin ser jamás un cautivo. G X Cantalapiedra.
SENDAS QUE DEJARON HUELLAS
Hubo sendas prodigiosas que se cargaron de vida, y viñedos como rosas entre fechas escogidas. La Seca tuvo tapiales en muchas casas erguidas, y sus formas naturales fueron signos de acogidas. La Seca tuvo sus sendas que dejaron grandes huellas, a veces tuvieron riendas en las noches que son bellas. Caminantes de la noche, mirando hacia las estrellas, sin hacer jamás reproche vieron lucir las centellas. Sendas cargadas de historia, que buscaban complacencias, aun se guarda en la memoria los motivos de su ciencia. Sendas con bellos caminos, pensamientos con estrellas, bebiendo los buenos vinos recuerdas noches de aquellas. Sendas cargadas de sombras, penitentes sin cadenas, ciertas noticias asombran si pisabas las arenas. La Seca tuvo destinos cargados de penitencia, con sus duros desatinos que no pidieron clemencia. La noche parece rara, hoy no se ven las estrellas, la Luna no se ve clara ni vives las horas bellas. Cuando la noche refleja sus amores en el cielo, nada en la vida se aleja y el caminar da consuelo. El vivir las emociones en las noches tenebrosas, es como sentir canciones que parecen ser gozosas. Pisar por sendas bonitas en estas grises jornadas, es ver que las penas gritan amargando madrugadas. La pandemia va creciendo con sus garras alocadas, Castilla lo va sintiendo al vivir horas dañadas. La Seca busca remedio a tan penoso destino, hay sendas que por sus medio temen sufrir tan mal signo. El mañana nos espera para gozar de esta vida, no hace falta primavera si sueñas tierra elegida. Con el corazón temblando por vivir con ilusiones, debemos seguir cuidando nuestras buenas conclusiones. G X Cantalapiedra.
SOBRAN PALABRAS VACÍAS
A veces sobran palabras en las tertulias caseras, mientras que los perros ladran para guardar sus traseras. Palabras que arrastran dudas, que con el tiempo se alejan, no valen frases absurdas ni refranes que acomplejan. La Seca sigue el camino que nos lleva a La Ribera, es un alegre destino que no conoce frontera. Cuando surgen los lamentos y las frases quedan negras, tememos los sufrimientos que pueden sufrir las fieras. Sobran palabras vacías, en las más queridas cenas, existen las noches frías que solo dejan condenas. Palabras que van volando sin entender de quimeras, las gentes siguen pensando en las temidas esperas. Cuando la noche termina, cuando el viento se despliega, alguna frase adivina el recuerdo que se pliega. Sobran palabras de mando cuando la vida te enseña, no se necesita un bando ni exigir la contraseña. Hoy nos parece imposible el ver palabras sinceras, hablan de lo inadmisible que tienen ciertas barreras. Suenan palabras vacías más allá de las trincheras, existen los tristes días que nos dejan sus cegueras. No vale gritar al viento, ni ser duro en carretera, ni perder jamás aliento con la razón a tu vera. Llegó gritando la noche, y el viento se desespera, y notamos el reproche de la penosa barrera. Castellanos de silencio, que siempre buscan consuelo, no siempre vale el desprecio a palabras de gran vuelo. En los noches turbulentas que sueñas tristes caminos, divisas sufridas cuestas entre los perdidos signos. G X Cantalapiedra.
CUANDO LOS BURROS REBUZNABAN EN LOS CORRALES
Eran tiempos de labranzas cuando llegaron tractores, quizá soñaban bonanzas algunos agricultores. Hubo mulas conocidas por sus esfuerzos labrando, y burras nunca vencidas que vivieron rebuznando. Los domingos del invierno hubo multas trabajando, con el sufrimiento eterno del que siempre fue sudando. Los domingos encerrados como cualquier presidiario, los obreros anotando lo triste de su salario. Fueron años de lamentos, con los burros encerrados, aquellos malos momentos dejaron sueños bloqueados. Los domingos rebuznaban los burros por los corrales, y su música sonaba con sonidos nacionales. Los burros se contestaban con muchísima armonía, tales ambientes notaban un aire de fantasía. A las doce la mañana tocaban a mediodía, y los burros rebuznaban con su eterna melodía. Hoy que pasaron los años de tan buena sinfonía, vamos conociendo daños de su buena simpatía. Burros que les llaman asnos, siempre fueron compañía, en Galicia son pollinos que dejaban su porfía. Los rebuznos fueron signos que los niños aprendían, cuando pisaron caminos a las fincas que tenían. Fueron años penitentes, que buscaban compañía, hoy les tenemos presentes y nos produce alegría. Los rebuznos del domingo eran perfecta alegría, al que trabaje le extingo de su buena melodía. Burros que dejaron huellas, en caminos de la vida, muchos vieron las estrellas en su ruta más querida. Las mañanas del invierno siempre mirando al camino, pasaron el frío eterno en su penoso destino. Los burros ya no rebuznan en los corrales de siempre, hoy ya no existen las ruinas que llevamos en la mente. Aquella gran alegría de ver tan bonito ambiente, era buscar la armonía con el vecino de enfrente. Una voz firme y serena se notaba en los corrales, en cualquiera noche buena hubo misterios fatales. No debemos olvidadlo lo que fueron otros tiempos, el recuerdo hay que guardarlo aunque soplen nuevos vientos. G X Cantalapiedra.
CAMINOS QUE FUERON SEÑAS EN LA SECA
Hay caminos en la vida que te llenan de razones, donde se nota la herida y las malas conclusiones. Los Caminos de La Seca tuvieron sus recorridos, en alguna etapa inquieta fueron signos elegidos. Preguntar por un camino en los días más normales, era contemplar su signo incluso con animales. Aquellos años vividos entre mulas y burreros, fueron tiempos distinguidos ente sueños altaneros. Caminos llenos de frases del bonito refranero, algunas con ciertas bases que hablaban del mes de enero. Preguntar por un camino para no tener enredo, y saber que cierto vino tenía su bello credo. Pisé por esos caminos, desde que fui muy pequeño, supe de viñas y pinos, sin ser de nada su dueño. Cuando conoces la tierra, cuando sudas con aliento, Cuando el pasado se entierra y sabes del sufrimiento. No puedes borrar las horas, ni pides cuentas al viento, ni tu presente decoras borrando tu pensamiento. La Seca tiene caminos que nunca les borro el tiempo, San Martín tuvo sus signos, que ni los recuerda el templo. Pueden pasar muchas horas, puede que silben los vientos, a veces los niños lloran sin conocer sufrimientos. Los caminos de La Seca tuvieron sus descontentos, inmigrantes que lloraron en los momentos inciertos. No debemos lamentarnos de los penosos inviernos, hoy no podemos centrarnos en los complejos eternos. Los caminos del destino todos sufren de lamentos, en algunos bebes vino para anular los tormentos. Si pisas viejos caminos que no te dieron complejos, olvida tus desatinos y no sientas nada lejos. La vida tiene sus llantos que pudieran ser discretos, donde se ven desencantos que dejan penosos vetos. Cuando piso los caminos a mi sentimiento evoco, sin querer ver tristes signos no quiero sentirme loco. G X Cantalapiedra.