TORDESILLAS (Valladolid)


Iglesia de Santa María
CANTA EL DUERO EN TORDESILLAS
Canta el Duero en Tordesillas
con una voz campechana,
hablan las gentes sencillas
que son voces castellanas.

Una voz ronca y profunda
que parece de campana,
en su Puente sí que abunda
el sonido en la mañana.

Vienen los ecos sonando
por La Ribera del Duero.
“Dios mío que está pasando
si hoy no suena a romancero”.

Hay coplas que van marcando
a ese Puente aventurero,
entre sus arcos brillando
bajan las aguas del Duero.

Tordesillas es testigo
a la vez de cancionero,
recibiendo algún castigo
de Almanzor aquel guerrero.

Tordesillas va guardando
sus historias con esmero,
las lanzas siguen brillando
muy cerca del Río Duero.

El Duero sigue cantando
sus estrofas con salero.
a la vez que va alegrando
su música de bolero.

Que se paren las campanas
si viene cantando el Duero,
no existen estrofas vanas
cuando se vive “Un te quiero”.

Amanece en Tordesillas
viendo la alegre alborada,
en La Vega hay maravillas
de ser su tierra soñada.
G X Cantalapiedra.
HAY CABALLOS EN LA VEGA
Hay caballos en La Vega, Dios mío que está pasando, hablan que no queda siega si la lluvia sea negado.. Hay caballos galopando por entre pinos airosos, que parecen ir ganando a recuerdos vanidosos… Almanzor sigue sonando con sus fuerzas temerarias, que solo fueron buscando las muertes sin funerarias… Tordesillas va marcando estos tiempos sin pendones, los que ayer fueron luchando tuvieron muchas razones… Balcón del Duero brillando con luces de madrugada, amores que va guardando sin buscar la encrucijada… Hay caballos en La Vega, no sé si lucen sus lanzas, el Duero siempre lo riega sin hablar de las tardanzas… Sin romper las tradiciones de esta tierra Castellana, Tordesillas ve emociones sin ver su fiesta más vana… Cuando se rompen las normas que la vida fue marcando, existen penosas comas que pueden seguir dañando… Caballos y caballeros en La Vega se encontraban, siendo los buenos lanceros que reconquista buscaban… Desde el mirador pensando que dura fue la batalla, la historia vendrá juzgando alguna fuerte muralla… G X Cantalapiedra.
Reina incomprendida por padres, esposo, hijo y parte del pueblo al cual debió dirigir. Para algunas personas, a pesar de la riqueza y el poder, la vida es injusta y trágica.
El Duero viene llorando en estos momentos serios, ayer le sentí cantando entre sus muchos misterios... Duero que vienes cantando sonidos de romancero, la Vega te va esperando sin usar lanzas de acero... Duero cargado de vida entre pinos piñoneros, no me des tu despedida sin son tiempos agoreros... Y pasear por Tordesillas como un paisano sincero, es buscar las maravillas que tiene el caudal del Duero... No quiero sentir campanas ni llegar algún entierro, ni vivir promesas vanas que solo dicen te cierro... Tordesillas de mañanas envueltas en el misterio, hablan de gentes cristianas llorando en su cementerio... Que no se mueran los versos, y que suene el romancero, sin existir los suspensos que puede darnos el Duero... De La Seca a Tordesillas se va divisando el Duero, dicen las gentes sencillas que hay mucho amor verdadero. G X Cantalapiedra.
SIENDO TAN SOLO UN CHIQUILLO
Visitando Tordesillas
con su Vega tan famosa,
vi perfectas maravillas
entre su vida armoniosa.

Conventos que son historia
de esa Profunda Castilla,
que hablan de penas y gloria
entre su gente sencilla.

Con los pinos piñoneros
un Parador en Castilla,
sin gritos de aventureros
le dan renombre a esta Villa.

La Vega sigue su curso
por las orillas del Duero,
y se confunde el recurso
al hablar del Romancero.

Tordesillas de pasiones
con frases que son anhelos,
nadie quiere confusiones
si se sueñan largos vuelos.

Pinares que van brillando
por la Ribera del Duero,
hubo canciones sonando
que hablaron de amor sincero.

Tordesillas es historia
que tiene bellos caminos,
tengo siempre en mi memoria
Almanzor con negros signos.

Este Balcón junto al Duero
que sabe bien de leyendas,
es parte del romancero
y su Puente tiene riendas.

Tordesillas va brillando
antes de llegar al Duero,
su nombre sigue guardando
historias de algún te quiero.
G X Cantalapiedra.
LAMENTOS TORDESILLANOS
Cuando suenan los lamentos
sin preguntar por las causas,
aparecen los momentos
donde las penas te abrasan.

Lamentos tordesillanos
que a veces piden revancha,
existen muchos humanos
donde la pena se ensancha.

Estas tierras junto al Duero
que no quieren la ignorancia,
a veces fueron de acero
sin abrazar la arrogancia.

Campanas de Tordesillas
con sonidos que te llaman,
hablan de sus maravillas
cuando a pensar te reclaman.

Tordesillas de silencios,
Villa que sueña esperanza,
sin querer ver los desprecios
sí que aprecia la alabanza.

En las mañanas de niebla
con un frío que te marca,
notas que el cuerpo te tiembla
y tu mente se desmarca.

Lamentos de Tordesillas
sobre pinares helados,
dicen las gentes sencillas
“que hay lanzas en los sobrados”.

No te lamentes mi niño
ni te sientas amarrado,
de vez en cuando el cariño
es un coto muy cerrado.

Cuando se cierran las puertas
el pueblo marcha angustiado,
no sirven fiestas desiertas
con el campo quebrantado.
G X Cantalapiedra.
TORDESILLAS, QUIEN PUDIERA
Tordesillas, quien pudiera,
estar lejos y a tu lado,
en mi corazón se encierra
algún recuerdo guardado.

Miro al Duero por las noches
del que sigo enamorado,
sin querer ponerle broches
aquel tiempo ya pasado.

Tiemblo cuando voy mirando
esas tan grandes corrientes,
mi memoria va guardando
el sonido de otras gentes.

Tordesillas. Faro y guía,
como un soldado pendiente,
sabe que la historia un día
vera su fiesta corriente.

Voy recorriendo sus calles
con el corazón vibrando,
atrás quedaron detalles
de tiempos que fui cantando.

Desde el Palacio mirando
esa Vega prodigiosa,
“Dios mío que está pasando”
si esta la Villa dichosa.

Silencio de compromiso
sobre su Puente Romano,
Tordesillas da su aviso
al más serio ciudadano.

Quien pudiera estar presente
sobre su balcón mirando,
y divisar la corriente
que el Duero sigue llevando.

Hoy no vale la nostalgia,
y mucho menos ser mago,
Tordesillas tiene magia
y el Duero pasa de largo.
G X Cantalapiedra.
EL CABALLERO PENSABA
Septiembre que mes altivo
y el caballero pensando,
en su cerebro el motivo
de un toro bravo esperando.

El siglo veinte marcando
los caminos de La Vega,
alguna lanza brillando
sobre su suelo despliega.

El caballero pensaba
su valor y sentimiento,
y en su vida se notaba
el miedo del sufrimiento.

Pasaba noches pensando,
como gozar su contento,
y en su mente fue quedando
un aire de nuevo aliento.

Tordesillas en silencio
sin pedir ruegos ni llantos,
nadie quiere ser el necio
de sufrir los desencantos.

El caballero rezando
quiere su fuerza absoluta.
de poder seguir luchando
en aquella dura ruta.

Caballeros de Castilla
que aprendieron las lecciones,
quieren ser gente sencilla
cargada con sus razones.

Tordesillas de testigo,
con siglos dando pasiones,
La Vega no es un castigo
ni busca las negaciones.

Lanzas que siguen guardadas
entre tristes confusiones,
herraduras colocadas
que no tendrán ocasiones.
G X Cantalapiedra.
SOMBRAS DE VIEJAS LEYENDAS
Una noche en el Foraño
me hablaron de ciertas sombras,
de alguna nave de antaño
que al comentarlo te asombras.

Sombras de viejas leyendas
en tierras tordesillanas,
heridos que usaron vendas
por las sendas castellanas.

Fogonazos de misterios
que alguna gente contaba,
siendo los momentos serios
que a las personas dañaba.

Cuarto milenio narrando
los misterios tenebrosos,
Tordesillas fue contando
muchos signos no gozosos.

Cuerpos que fueron dañados
sin explicar las razones,
de aquellos tiempos pasados
que dejaron confusiones.

Las leyendas siguen vivas
en tierras tordesillanas,
y a las mentes las motivan
por ser cuestiones mundanas.

Misterios que junto al Duero
hacen crecer sus palabras,
aquel tiempo aventurero
sin frases rompieron barras.

Tordesillas de silencios
en las horas delicadas,
hoy no sirven los desprecios
sobre leyendas narradas.

La mirada al horizonte
a veces queda clavada,
en Tordesillas hay monte
y alguna Luna encantada.
G X Cantalapiedra.
PINARES DE TORDESILLAS
Con la mirada en su Duero
y el corazón reprimido,
se hace fuerte el caballero
que quiere sentirse erguido.

Ver de cerca los pinares
de estos lugares queridos,
con sentimientos dispares
y sus muchos cometidos.

Pinares tordesillanos
cargados de fantasía,
sendas de algunos humanos
que supieron de armonía.

Pinos que llenan su Vega
de sombras al mediodía,
recuerdos donde despliega
Tordesillas simpatía.

Pinos que tienen recuerdos
de bonitas melodías,
donde pisan hombres cuerdos
sin buscar hipocresías.

Escarchas en los inviernos
con aires que dan porfía,
hablan de fríos eternos
entre cierta idolatría.

Caminar entre pinares
antes que amanezca el día,
alegrando a los hogares
que no quieren letanía.

Pinos que miran al Duero
en cualquiera noche fría,
incluso en el mes de enero
siempre temen la agonía.

Pinares de sombras viejas
entre las nieblas tendidas,
que quieren lanzar sus quejas
sobre sus sendas heridas.
G X Cantalapiedra.
MIENTRAS EL DUERO LLEVE AGUA
Dicen que viene gritando
El Duero por Tordesillas,
más yo le siento gozando
al ver sus gentes sencillas.

Cruzando el Puente Romano
que dicen que es maravilla,
se nota el ambiente humano
sobre el Balcón de esa Villa.

El Duero mira su Vega
repleta de sensaciones,
y se alegra al ver que riega
tierras llenas de razones.

Mientras el Duero camine
por los Campos de Castilla,
puede ser que no elimine
ninguna vieja semilla.

Tordesillas de templanzas
al ser un balcón al Duero,
estas tierras de labranzas
no temen fríos de enero.

Pinos que siguen erguidos
como los del romancero,
sin ver álamos vencidos
dicen que marcha su Duero.

Sentir cantar a sus aguas
entre signos altaneros,
con los repiques de fraguas
de sueños aventureros.

Que nunca se seque el Duero
en estos campos hermosos,
y que se escuche un te quiero
sobre sus arcos dichosos.

Quiero bajar hasta el Duero
y escuchar su sintonía,
muchos momentos espero
soñando con alegría.
G X Cantalapiedra.
UN CATORCE DE FEBRERO
El catorce de febrero
un amigo en Tordesillas,
me dijo seré sincero
en estas tierras sencillas.

Me habló del amor sin flores
con frases de maravillas,
olvidando los rencores
de algunas viejas rencillas.

Un catorce de febrero
con el amor que sentía,
me dijo ser verdadero
y de verdad la quería.

Un amor de todo el año
sin ninguna hipocresía,
me juró no hacerla daño
y buscar siempre armonía.

Sin complejos ni regalos
solo frases de alegría,
noté que existen halagos
que son buena compañía.

Un catorce de febrero,
El Duero supo aquel día,
siempre que escucha un te quiero
pregona su melodía.

No hace falta comprar flores,
ni sentir la hipocresía,
la vida te deja amores
que son pura fantasía.

Hoy no es día de razones,
ni de buscar la porfía,
y menos el dar lecciones
que pueden dar agonía.

Cada cual con sus amores
en completa sintonía,
para disfrutar candores
que pueden darte alegría.
G X Cantalapiedra.
14 – 2 – 2020.
EL DUERO POR TORDESILLAS
Entre visiones y nieblas
se divisa Tordesillas,
donde las aguas retiemblan
trazando sus maravillas.

El Duero viene sonando
por tierras tordesillanas,
su caudal nos va dejando
muchas sensaciones sanas.

Por la Ribera del Duero
van caballos galopando,
con su sentido altanero
el río viene cantando.

Historias que siguen vivas
por la Ribera del Duero,
con palabras que se activan
escuchando el romancero.

Quien pudiera junto al Duero
escuchar su melodía,
y recordar un te quiero
con alegre sinfonía.

Sentir buenas vibraciones
en la tardes deliciosas,
con algunas sensaciones
que no se ven vanidosas.

Cruzar el Puente romano
mientras miras la corriente,
sin dejar de ser humano
gozando de dicho ambiente.

Sentir las brisas del Duero
sin imponer voluntades,
con los sonidos de acero
de sus muchas claridades.

El Duero camina erguido
entre brisas heladoras,
sin sentirle reprimido
en ninguna de sus horas.
G X Cantalapiedra.
TORDESILLAS DE PASIONES EN EL ALMA
Cuando pisas Tordesillas
en sus fiestas castellanas,
ves a las gentes sencillas
que hacen alegres mañanas.

Tordesillas de pasiones
con las jotas bien bailadas,
un Puente con emociones
y sus canciones logradas.

Sentir vibrando ilusiones
sobre su Vega encantada,
viendo tantas sensaciones
en aquella tierra amada.

Tordesillas con razones
que se llevan en el alma,
donde vibran corazones
si la historia se reclama.

El Duero camina erguido
entre pinares y calma,
más nunca se ve vencido
aunque brille alguna llama.

Tordesillas va buscando
sus raíces malogradas,
y el pueblo lo va gritando
en las frías alboradas.

Silencios de Tordesillas
en muchas de sus jornadas,
hablan de las maravillas
de sus historias grabadas.

Siempre de testigo El Puente
con su niebla congelada,
donde se nota el relente
de alguna fría escarchada.

Tordesillas sigue viva
en la dura “Encrucijada”,
y su pueblo se motiva
al ver su fiesta amañada.
G X Cantalapiedra.
DE TORDESILLAS A LA PEÑA
Desde niño yo admiraba
las carrozas de romanos,
alguna espada marcaba
la romería de hermanos.

La Peña marcando fechas
en aquel mes de Septiembre,
entre comidas bien hechas
y la gente penitente.

Un ambiente contemplado
por sus ritmos y vertientes,
domingo siempre anhelado
con muchas almas pendientes.

Carros cargados de gente,
con ciertas caballerías,
caminos sin tener fuente
que alegraron esos días.

Tordesillas se lanzaba
a celebrar bien su Peña,
y en el ambiente flotaba
una fiesta muy risueña.

Carrozas de Tordesillas
con su sentimiento sano,
hablan las gentes sencillas
de algún soldado romano.

Han pasado muchos años
que fui contento a la Peña,
aunque subiendo peldaños
su Virgen siempre fue dueña.

Romería junto al Duero
entre pinos bien podados,
sin sentirme aventurero,
hoy son tiempos añorados.

La Peña tuvo sus huellas
que guardamos con cariño,
viviendo sus cosas bellas
en aquel tiempo de niño.
G X Cantalapiedra.