EL BURGO DE OSMA (Soria)


Paseando
CON EL PENSAMIENTO EN SORIA
Vamos cruzando caminos
sin entender las razones,
quizá viviendo los trinos
de unas nuevas sensaciones.

Atrás dejamos los signos
de viejas generaciones,
que vivieron sus destinos
sin grandes preocupaciones.

Con el pensamiento en Soria
y sus silencios marcados,
que afloran a la memoria
como sonidos grabados.

Cuando vives la nostalgia
de esa tierra de leyendas,
pareces sentir la magia
al recordar bien sus sendas.

Soria camina contigo
entre grandes soledades,
sin verlo jamás castigo
sigues buscando verdades.

El Duero sigue su curso
entre sus nieblas espesas,
y conoces su recurso
que siempre te da sorpresas.

Pisar las tierras de Soria
entre fríos siberianos,
es llevar en la memoria
recuerdos de vientos sanos.

La soledad se acrecienta
en los pueblos olvidados,
y la mente se atormenta
si nunca fueron cuidados.

Soria buscando los pasos
de otras nuevas ilusiones,
sin querer vivir fracasos
ni contemplar negaciones.
G X Cantalapiedra.
CUANDO SE BORRAN CAMINOS
No vale gritar al viento
en las tardes tenebrosas,
ni quedarse sin aliento
por buscar setas dichosas.

Sin preguntar al destino
en las frías madrugadas,
ni querer pisar camino
de tus épocas pasadas.

Cuando se borran caminos
de tu Juventud soñada,
no busques alegres trinos
de alguna tarde encantada.

Caminante de Castilla,
inmigrante en la mañana,
no existe fecha sencilla
si sientes tu vida vana.

Tu maleta de madera
llena de cosas pasadas,
sin esperar primavera
buscando nuevas andadas.

Cuando se borran caminos,
entre las penas amargas,
afloran los desatinos
entre las palabras largas.

Inmigrantes de esta tierra
de la España más vaciada,
en su soledad se encierra
mucha gente marginada.

Mirar los pueblos sorianos
que sienten sus soledades,
y aunque viven como hermanos
allí se ven las verdades.

El Burgo de Osma en el centro
de tantas fatalidades,
a veces mirar por dentro
son duras intimidades.
G X Cantalapiedra.
CUANDO AFLORAN LOS RECUERDOS
En estas fechas marcadas
siempre afloran los recuerdos,
con promesas olvidadas
de aquellos momentos cuerdos.

Las Navidades sorianas
con sus fríos intensivos,
hicieron de sus mañanas
días de alegres festivos.

Campos esperando nieve
en aquellas madrugadas,
el hielo se va y se viene
entre grandes escarchadas.

Los recuerdos siguen vivos
desde lugares distintos,
inmigrantes con motivos
conservan bien sus instintos.

Aquella tierra soriana
donde marcharon sus gentes,
tuvieron su vida sana
con sus trabajos decentes.

Pueblos que fueron leyendas
de la estepa castellana,
que mantuvieron sus riendas
sin pensar en vida vana.

Las raíces se perdieron
en cantidad de ocasiones,
otras tierras que eligieron
les dieron nuevas razones.

La memoria sigue viva
en cantidad de emociones,
dicen que a veces se activa
al contemplar sensaciones.

Navidades de ilusiones
pensando en viejos recuerdos,
Soria tierra de lecciones
incluso con sus inviernos.
G X Cantalapiedra.
SILENCIOS ATERRADORES DE SUS VIEJOS POBLADORES
Las noches se van notando por los Campos de Castilla, muchos pueblos vaciados ven noches poco sencillas.. Silencios que quedan rotos entre ruidos tenebrosos, donde no se ven los cotos de animales horrorosos. Aterrados a sus miedos viven noches delicadas, a veces hacen sus credos con palabras angustiadas.. Ladrones de todas clases pisan caminos de Soria, ellos solo buscan bases que les den dinero y gloria.. Noches que dejan sus ruidos por las calles sin vecinos, no son pájaros erguidos, ni son los alegres trinos.. Amparados en las noches de los pueblos vaciados, hay ladrones con derroches que no entienden de sembrados.. Soria rebusca remedios entre signos bien marcados, y no quiere ver asedios de ladrones camuflados.. Noches llenas de misterios sobre suelos empedrados, en estos asuntos serios existen hombres marcados.. No vale decir lamentos, ni sirve dejar recados, ni soportar sufrimientos de ladrones mal formados.. Hay silencios en la noche que marchan equivocados, las gentes ponen su broche a portales olvidados.. La soledad se percibe sobre los campos helados, y algunas penas describe el inmigrante quemado.. Aferrados a su tierra con las armas bien cargadas, en su memoria se encierra algunas cosas pasadas.. Soledades con temores en noches de mil fantasmas, donde se sufren dolores incluso dentro las camas.. Cuando la noche nos deja sueños de blanca esperanza, no ves momentos risueños en tan miedosa balanza.. Dicen que la noche es corta, otros comentan muy larga, la alborada la recorta con alguna frase amarga.. En Soria quedan silencios, silencios en noches claras, donde los ladrones necios buscan sus palabras raras.. Hay caminos sin destino y madrugadas heladas, donde apenas se oyen trinos sobre tierras escarchadas.. Deja que llegue la noche, deja que vuelva la calma, no quieras ponerle el broche a una tierra que reclama.. Las soledades se notan aunque existan los pinares, dicen que las frases flotan si divisas encinares.. Bajan lobos de la sierra, los zorros guardan lugares, los jabalís buscan tierra que puedan ser sus hogares.. En Soria se van notando las enormes soledades, dicen que llegan flotando con sus tremendas verdades.. Estos caminos de sierra, que ayer tuvieron cantares, en su recuerdo se encierra las penas de sus hogares.. Ecos de voces perdidas, que calentaban hogueras, hoy son las horas sentidas que traspasaron fronteras. El Burgo de Osma presiente, muchas soledades ciertas, y en el ambiente se siente pueblos con fechas inciertas.. Soledades de poblados, que ayer tuvieron conciencia, hoy se sienten relegados a otra diferente ciencia.. Hay sonidos de campanas, que ponen la gente alerta, y algunas frías mañanas su puerta no sigue abierta.. La vida les va cambiando, y algunas cosas les restan, pero podrán ir logrando los silencios que no prestan. Cuando se pasa la vida entre brisas de paciencia, no ves tu ruta perdida ni quieres ver inocencia.. Deja que la vida siga, con sus caminos y siembras, mientras la paz se persiga y se respete a las hembras.. Soria revisa leyendas, cargadas de sentimiento, y tiene preciosas sendas donde se nota su aliento. G X Cantalapiedra.
EL BURGO DE OSMA SINTIENDO
Las noches llegan corriendo
por los caminos sorianos,
dicen que vienen sintiendo
historias de sus cristianos.

El Burgo de Osma sintiendo,
El Burgo sigue pensando,
que la vida es ir viviendo
sin tener que estar llorando.

No sirven frases tachadas
sobre negros encerados,
ni palabras enlutadas
que dejan pueblos borrados.

El Burgo va caminando
sin pensar en pasos largos,
mientras quisiera ir hablando
de los momentos amargos.

La vida se va pasando
con sus buenas impresiones,
El Burgo viene logrando
ciertas raras soluciones.

Pueblos de Soria perdidos
sin saber que son halagos,
muchos recuerdos sentidos
que solo dan malos tragos.

El Burgo sigue marcando
muchas tristes esperanzas,
por detrás se va quedando
el tiempo de las balanzas.

El reloj no se detiene
en estas frías jornadas,
será que no le conviene
las mañanas escarchadas.

El Burgo como testigo
de muchas frases guardadas,
nadie quiere ver castigo
ni dejar fechas marcadas.
G X Cantalapiedra.
LAS NIEBLAS DEL BURGO DE OSMA
El mes de diciembre de 2019, las nieblas se venían sucediendo a diario. El Burgo de Osma, Ciudad de Osma, las sufrían cada noche, incluso en algunas mañanas, con temperaturas heladoras. Los visitantes tenían las ideas de ser tierra de frío, más aquellos brazos de niebla, salidos del río Ucero y Abión, en la Ribera de dichos ríos, era de tener miedo de sus sombras. Las tardes noches se sentían unos remolinos, que parecían salir del agua, y que en pocos segundos se quedaban como nubes a ras del suelo, dejando tras de sí, un frío siberiano que dejaba las manos, narices y orejas heladas. Sin embargo los nativos de dicha tierra soriana, sabían de qué forma se remediaban esos fríos naturales, con bebidas y comidas de mucha grasa, entre los torreznos y el vino de la Ribera del Duero, hacían mucho más llevadero, aquellos ratos heladores, donde el cuerpo humano tiembla del frío. Las campanas de la Catedral, se dejaban oír sin demasiados problemas, y en su tañido parecían querer comentar el tiempo. La niebla resplandecía sobre las piedras de la muralla, y un eco de fantasía de voces de niños era como si escapara, El Burgo en su soledad también buscaba, esas voces de niños casi olvidadas. La niebla se venía y se alejaba, sus brazos blancos y brillantes, dejaban sobre las calles del Burgo, el interrogante de ser agua vaporizada, más entre las casas, dejaba un signo de anormalidad resplandeciente. Que nadie quería poner en duda, y mucho menos hacer de la niebla una triste amargura, que pudiera causar mucha locura. Estas fechas de siempre, en días de diciembre, con el sol acurrucado, detrás de la Cruz del Siglo, que a los cuatro vientos, defiende el cristianismo de este valle, cargado de historia y sufrimiento. Y que por el momento sigue siendo el corazón de esta provincia de Soria, que es una parte importante de la España Vaciada. Que tanto se publica hoy en día. Hay niebla que pone en peligro la circulación, incluso por las autovías, pero esta tierra que quiere una autovía al lado del Duero, de momento tan solo tiene ciertos movimientos de tierra, y la esperanza de no ver su tierra desierta de personas, y quizá entonces, se pueda ver, la llamada “Reserva soriana”, que se llegue a tener como cuestión turística, y desde helicópteros y otros medios de transporte, visiten esta tierra, que durante siglos, fue cuna de castellanos sin complejos. Hay silencios que se funden en tristezas, soledades que no pueden ser sumisas, gobernantes que dejaron sus torpezas, entre reglas de pasiones con sus brisas. El Burgo de Osma despierta cada día, entre signos que pueden ser verdades, esta tierra que no quiere agonía, ve creciendo las negras falsedades. No quisiera despertar muchos lamentos, entre gentes que viven la esperanza, mucho menos aumentar los sufrimientos, de las gentes que sueñan nueva baza. El Ucero ve las nieblas con descaro, entre brisas que llegan renegadas, en diciembre el cielo no está claro y se notan las mañanas escarchadas. El Duero va pensando en su camino, como senda que sigue enmarañada, su Ribera es tierra de buen vino y se nota su fama bien ganada. Piedras viejas bien marcadas, dejan caminos sin huellas, son comarcas despobladas que no ven las cosas bellas. Las nieblas vienen dejando muchas soledades negras, y Soria lo va notando sin recurrir a las fieras.. G X Cantalapiedra.
HOY EL BURGO ACOGÍA A VISITANTES
Gentes de muchos lugares
pisando calles y plazas,
El Burgo llenó sus bares
con almas de todas razas.

Acogiendo a los turistas
en sus calles y murallas,
fotos que marcan las vistas
de otras sufridas batallas.

Recordando tiempos viejos
El Burgo deja sus huellas,
y se quita los complejos
con calles limpias y bellas.

La Catedral de pantalla
con una Torre grandiosa,
a la vez de su muralla
que siempre parece hermosa.

Las Cruces por las alturas
le dan al Burgo colores,
para alejar las diabluras
de algunos malos deudores.

Razones de sus paisajes
que no pierden compostura,
hablan de duros anclajes
de otros tiempos de amargura.

Caminando por sus calles
te sientes más castellano,
al comprobar los detalles
del sentido ser humano.

El Burgo de Osma es limpieza
que se nota en todas partes,
sin consentir la torpeza
de los que ensucian sin artes.

Respirando voluntades
de los turistas inquietos,
El Burgo tiene verdades
al ver locales completos.
G X Cantalapiedra.
7 – 12 – 2019.
QUIERO PISAR EN EL BURGO
Quiero cruzar el Ucero
sin detener mis pisadas,
me agrada mirar el Duero
en las frías madrugadas.

Sentir estas noches frías
cargadas de penitencia,
y contemplar muchos días
donde no existe clemencia.

Tierras llenas de verdades
entre brisas heladoras,
vientos que arrastran maldades
con escarchas tentadoras.

Caminos de soledades
por donde corren los vientos,
allí vuelan falsedades
que suelen dar sufrimientos.

Hay caminos penitentes
entre sombras tenebrosas,
algunos están presentes
cuando respiran las rosas.

El Ucero va esperando
tener sus aguas tranquilas,
y el tiempo las va marcando
en sequías que se enfilan.

La Madre Naturaleza
sigue mandando razones,
y vemos su fortaleza
en multitud de ocasiones.

El Burgo como testigo
de esta tierra castellana,
donde el frío da castigo
en la más dulce mañana.

Sequías que son pasajes
de esta Soria de razones,
donde se ven los anclajes
de sus malas soluciones.
G X Cantalapiedra.
PUEBLOS VACIADOS, NOMBRES OLVIDADOS,
Sobre suelo castellano
van surgiendo los problemas,
hablan del esfuerzo humano
con otros nuevos esquemas.

Y pueblo vaciado
el tiempo le marca,
es nombre olvidado,
que en ruina se embarca.

Este mal amargo,
que no tiene arreglo
ya no sé ve largo
ni tiene su velo.

Hay días perdidos
entre tristes llantos,
hombres doloridos
sufren desencantos.

Nombres que borrados
buscan nuevos tramos,
campos que olvidados
no saben de salmos.

Rompiendo costumbres
que fueron leyendas,
tan solo las lumbres
pueden tener riendas.

Y pueblos vaciados
llenos de miseria
se ven olvidados
en la indiferencia.

El recuerdo es grande
si miras la tierra,
más parece en balde
si el misterio encierra.

Con Soria vaciada
las dudas aumentan,
hay fe trastocada
donde se alimentan.
G X Cantalapiedra.
ESTA TARDE PENSE EN EL BURGO
Hay caminos y distancias
que sueñas sin grandes prisas,
donde ves extravagancias
cogidas a grandes brisas.

Cuando la mente pensando
quisiera cruzar el Burgo,
vives sintiendo el pasado
que tiene cierto motivo.

Nadie te marca las horas
de tus momentos sufridos,
y entre lágrimas decoras
otros tiempos ya vividos.

Las tardes del Burgo de Osma
tienen mucho de nostalgia,
quizá miramos su loma
que parece tener magia.

Sobre sus viejas murallas
los siglos se van sintiendo,
y recordando batallas
de aquel tiempo padeciendo.

Todo recuerda el pasado,
nada parece embustero,
las años se van dejando
en cualquier raro sendero.

No vale pensar deprisa,
ni recordar algún muerto,
esta tierra guarda brisa
de ver su campo desierto.

Los misterios se acrecientan
sobre distintas historias,
y en el Burgo hasta se asientan
pensando que fueron glorias.

El Burgo tiene presente
un sentimiento de amores,
que quiere vivir latente
sin presagiar los dolores.
G X Cantalapiedra.
CUANDO LOS FRÍOS ARRECIAN
En estas fechas temidas
por sus fríos garrafales,
sufrimos vientos perdidos
de mil formas naturales.

Fríos que van recorriendo
viejos caminos de Soria,
van los sorianos sintiendo
tiempos que fueron historia.

Las escarchas van brillando
en las frías alboradas,
al tiempo que van llegando
sus tan temidas heladas.

La paz del campo gritando
por la Ribera del Duero,
con hombres que van pensando
en el frío traicionero.

Cuando los fríos arrecian
en las duras madrugadas,
muchos lamentos se aprecian
sobre las tierras labradas.

El otoño va marcando
los vientos que dejan huellas,
con fríos que están trazando
un cielo lleno de estrellas.

La nieve viene acechando
las navidades risueñas,
y las penas aflorando
a veces se vuelven dueñas.

Estos fríos naturales
que arrasan muchas mesetas,
nunca pueden ser normales
al ver sus penosas metas.

La Madre Naturaleza
nos quiere marcar detalles,
dejando su fortaleza
por las cumbres y los valles.
G X Cantalapiedra.
PASTORES QUE FUERON DUROS
Sin descansar ni un momento
trabajando la semana,
sufrieron el frío viento
en esa tierra soriana.

En las fechas navideñas
tuvieron largas jornadas,
sin ver sus horas risueñas
no fueron vidas soñadas.

Campos de enebros y pinos
en la provincia soriana,
recorrieron los caminos
buscando comida sana.

Sin imponer condiciones
supieron vivir desgracias,
eran tantas sus razones
que se perdieron por lacias.

La noche les vino encima
en su mar de confusiones,
a veces el duro clima
les marcó las negaciones.

Pastores con sus rebaños
entre enebros sin futuro,
que ven pasar muchos años
y siguen su rumbo oscuro.

Las tormentas les castigan
sobre los campos sorianos,
y puede que hasta les sigan
para que tiemblen sus manos.

Pastores de luna llena
con las ovejas cerradas,
no conocen vida buena
en tan penosas jornadas.

Noches que marcan sigilos
en corrales de madera,
dicen que pasan los siglos
y ellos sueñan primavera.
G X Cantalapiedra.
EN EL MIRADOR DE LA GALIANA
Aquella tarde noche del mes de diciembre, del año 1979, aquellos dos amigos venidos de Valladolid, y con muchas ganas de recorrer las tierras de Soria Machadianas, pararon para comprobar tan bello paisaje, como es el Mirador de La Galiana. Más nunca podían pensar, que en este lugar casi desierto, les podrían quitar su automóvil, sintieron el ruido de un motor, pero no pensaron que era el del coche que llevaban ellos, en esos momentos de sentirse tirados en aquel lugar solitario, se decidieron bajar andando, con la noche encima, hasta que llegaron al pueblo de Ucero, contando su historia, y comunicaron el robo de su automóvil, a las autoridades, les habían robado el coche sin tener puestas las llaves, aunque si estaban las puertas abiertas, bajando a pie los dos amigos toda La Cuesta de La Galiana, tuvieron su discusión, por aquel despiste de no cerrar el coche, pero llegando a la conclusión, que en tierra soriana, la soledad, puede darte cualquier disgusto, en Ucero en una cafetería, esperaron a un Taxi del Burgo de Osma, que les llevaría hasta la ciudad episcopal, donde sin volver hablar del tema del robo del coche, descansaron y al día siguiente, en autobús continuaron hasta la ciudad de Soria. Donde recorrieron el Río Duero y San Saturio, Sal Pol, y el Parador de Don Antonio Machado, en su colina del Castillo soriano. Sin olvidarse de la tumba de Leonor Izquierdo, esposa de Machado y su musa, en el Cementerio del Espino. Además de recorrer el Centro de la ciudad de Soria, y poder entrar en su Casino, donde algunas veces Machado escribió en papeles normales, algunos versos suyos, y donde parece que tuvo sus amigos y digamos poco amigos. La Calle del Collado, Centro de Soria, y lugar donde entiendes las muchas irregularidades que el poeta, pudo desarrollar. A la mañana siguiente, madrugaron para ir en un autocar, hasta la Laguna Negra, y poder recorrer las tierras de Alvargonzalez, incluso La Muedra, pueblo tapado por el agua del Pantano de La Cuerda del Pozo, y donde dicen algunos humanos de esas tierras, que se escuchan sonidos que parecen venir de allí. Los dos jóvenes vallisoletanos, volvieron de nuevo a su tierra, sin su coche, pero con la lección aprendida, y recordando aquellos versos claros, que dicen. “Castilla miserable, ayer dominadora, envuelta en tus andrajos desprecias cuanto ignoras”. Y el poema que hizo famoso al Olmo Seco, pegando al Cementerio del Espino. Donde Machado esperaba que con la primavera, su esposa Leonor, mejoraría, cosa que no fue posible. Los milagros de la primavera, ya entonces se quedaban inútiles. Y Machado muerto de pena y en completa soledad, al morir Leonor, se marchó hacía Baeza, gran pueblo andaluz de Jaén, donde se huele aceite de oliva al entrar en su entorno, y pueblo hermanado con El Burgo de Osma, al que Machado les concedió el lugar más religioso de España, y yo que conozco sus entornos, me creo que no se equivocó en nada, Hay muchas similitudes entre ambos, con la diferencia que Baeza es más grande y rico, con un campo lleno de olivos bien cuidados, y el Burgo solo tiene pinos y enebros abandonados, pero los dos son dignos de conocerlos. Y poder circular a pie entre sus murallas. A la vez de recordar a este gran poeta de la literatura española, que dejo sus poemas e impresiones de dichas tierras. Y que los machadianos de siempre, los tenemos en la memoria, como signos de aquella España agrícola y atrasada, que la cultura les molestaba a sus caciques. G X Cantalapiedra.
AQUELLOS TIEMPOS DE GRANDES NEVADAS
Aquel hombre cargado de batallas,
esperando llegar a mejor puerto,
divisando a El Burgo y sus murallas
se notaba estar vivo y despierto.

Eran tiempos de fríos marginados
con la mente y el cuerpo siempre atento,
viendo el viento que estaba medio helado
se notaba que no estaba contento.

Desde El Burgo caminando hasta Gormaz,
por las sendas que pasan junto al Duero,
el camino que resulta muy fatal,
es terrible con nieve en ventisquero.

Esperando pisar en su pasado
con las nieves y el frío pendenciero,
eran tiempos de amor muy recordado
de un Diciembre llamado allí fulero.

La Cuesta del Portillo le amedranta
tanto frío parece traicionero,
el Castillo tan blanco allí le espanta
en un tiempo que amarga al caballero.

Esperando llegar a su destino
con la ruta del tiempo bajo cero.
nada valen consejos ni buen vino
con la nieve tapando todo el suelo.

Sus manos tiritando sin dulzuras,
una manta que pesa como un muerto,
el camino despide las diabluras
de pisar ciertas horas sin aliento.

Divisando Gormaz se siente fuerte
y su mente recurre al romancero,
caminando se puede hallar la muerte
no es preciso sufrir el bajo cero.

Con el frío pegado a sus riñones
entre vientos que dejan maleficios,
en Gormaz interpone sensaciones
aquel hombre que nunca tuvo oficios.
G X Cantalapiedra.
CUANDO RECORRES CAMINOS
Luces que llegan volando
entre temidos misterios,
sueños que marchan gritando
en los momentos más serios.

Caminos y carreteras
que dejan enormes dudas,
muchas miradas sinceras
no ven las luces absurdas.

La noche tiende sus sombras
sin explicar conclusiones,
luego pensando te asombras
al no conocer razones.

Arriba de La Galiana
donde los silencios brillan
en cualquier rara mañana
divisas cosas sencillas.

Noches de serio silencio
en un suelo pedregoso,
donde sin ser hombre necio
puedes volverte miedoso.

No existen las claridades
hasta llegar la alborada,
y dudas si son verdades
alguna luz delicada.

Por los caminos sorianos
en ciertas frías mañanas,
tiemblan algunos humanos
entre las luces profanas.

Misterios de noches largas
por caminos imposibles,
que se vuelven más amargas
entre luces no posibles.

Las madrugadas buscando
los destinos de la vida,
puede que lleguen gritando
al ver su ruta elegida.
G X Cantalapiedra.