Algunos de los que vean estas edificaciones puede pensar que fueron viviendas de los moradores de Deza. No, porque fueron pajares en donde se guardaba la paja de la trilla para darles de comer a las mulas todo el año. Se les llenaba el pesebre y se les revolvía con un poco de pienso tal como cebada o avena y se comían todo ello a revueltas. Tampoco es verdad todo esto puesto que con el morro rebuscaban el grano y era lo primero que se comían. Después no les quedaba otro remedio que llenar la pancha ... (ver texto completo)