Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

Lo mucho se vuelve poco con sólo desear otro poco más.
Si el hombre alcanzara la mitad de los deseos que tiene, redoblaría sus inquietudes.
Teméis todas las cosas como mortales y todas las deseáis como inmortales.
El hombre se dedica a desear en voz alta aquello que jamás se esfuerza en alcanzar.
El deseo nos fuerza a amar lo que nos hará sufrir.
El amor y el deseo son las alas del espíritu de las grandes hazañas.
Nuestro deseo desprecia y abandona lo que tenemos para correr detrás de lo que no tenemos.
Vivir sus deseos, agotarlos en la vida, es el destino de toda existencia.
La vida no está hecha de deseos y sí de los actos de cada uno
Yo lo vi y cuando entre ya no estaba entro con prisasssssssss
eso dice que ahora no tiene mucho tiempo para estar por aqui
Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.
Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos y por eso la vida vale la pena.
Hola Antonio yo tambien lo conocia pero que nos salude directamente es todo un lujo yo al menos estoy encantada
Ahora lleque de pasear no se estaba mal paseando
Feliz tarde
Viste que nos visito Lolaaaaaaaaaaa?
hola victoria, ahora se está muy bien en la calle, es la mejor hora y por la mañana temprano
si que he visto los mensajes de lola, a ver si entra mas a menudo
Las hojas jóvenes de estas plantas (que pertenece a la familia de las compuestas) contienen elevadas concentraciones de tiarubina A, un aceite vegetal reputado por sus propiedades antibióticas que también actúa contra los hongos y las lombrices intestinales. Cuando se alimentan, los chimpancés suelen meterse hojas en la boca tan rápidamente como pueden; cuando toman Aspilia, por el contrario, seleccionan con gran cuidado las hojas y lo hacen en momentos muy concretos del día, como si intuyeran que ... (ver texto completo)
La automedicación de los chimpancés fue descubierta a finales de los años ochenta en el Parque Nacional de Mahale, cerca del lago Tanganika. Cuando los primatólogos que estudiaban la población de Mahale observaron cómo una de las hembras aquejada de una grave diarrea buscaba una planta denominada Vernonia amygdalina, chupaba el jugo amargo de sus raíces y se quedaba descansando en un árbol, en compañía de otros miembros de su grupo. Veinticuatro horas después, la chimpancé había recuperado su energía ... (ver texto completo)
LA FARMACIA DE LOS CHIMPANCÉS

Una de las numerosas facetas culturales que los chimpancés comparten con los seres humanos es la facultad de automedicarse. Estos animales parecen capaces de asociar el consumo de una particular fuente de alimentos con el alivio de su dolencias y males. En varios lugares se ha comprobado que los chimpancés buscan ciertas hojas y raíces con la aparente intención de curar sus enfermedades; muchas veces, estas plantas son las mismas que utilizan los lugareños para combatir ... (ver texto completo)
Vida sexual

Haciendo suyo el lema de “haz el amor y no la guerra”, los bonobos prefieren casi siempre el sexo a la lucha para diluir las agresiones. Preparadas para reanudar su vida sexual menos de un año después de dar a luz –frente a cuatro o cinco años en el chimpancé-, las hembras son atractivas para los machos adultos durante gran parte del tiempo, independientemente de que estén o no en celo; entre otras cosas, porque su inflamación genital no sólo dura lo que el celo, sino la mitad de su ciclo menstrual de 46 días. Con un gran número de hembras disponibles en todo momento para copular, los machos no tiene que luchar por ellas y tampoco se ven obligados a forzarlas. Contrariamente a lo que sucede en la sociedad androcéntrica de los chimpancés, el sexo de los bonobos es siempre un acto consentido por ambas partes; se inicia mirándose los ojos para manifestar la atracción mutua y a menudo tiene lugar cara a cara, probablemente para satisfacer a la hembra cuyo abultado clítoris está situado más hacia delante que el de las hembras de chimpancé. ... (ver texto completo)
La ginocentria

A nivel social, el bonobo muestra una diferencia esencial con el chimpancés: la ginocentria. Las hembras con sus crías forman el núcleo de sus comunidades y subgrupos y, a diferencia, del chimpancé, comparten el poder con los machos, si es que no lo detentan realmente. Pese a su mayor peso, los machos nunca luchan entre sí por las hembras, y además dependen del respaldo de sus madres, a las que a menudo no abandonan en toda su vida. contrariamente a las sociedades de chimpancés, en las comunidades de bonobos no se ha observado nunca el infanticidio o la matanza sistemática de los machos de otras tribus, ni las violaciones o los raptos de hembras. Y no sólo eso, ya que, siempre que se presenta algún conflicto, los bonobos lo resuelven con mayor facilidad y de un modo más pacífico que los chimpancés, entre otras cosas porque los individuos dominantes se muestran mucho más generosos con sus adversarios cuando hacen las paces. ... (ver texto completo)
Diferencias con los chimpancés

El bonobo es el último de los grandes primates descubiertos por la ciencia y no fue clasificado como especie hasta 1933. No menor que la mayoría de los chimpancés, pese al nombre de “chimpancé pigmeo” que fue usado hasta hace poco, el bonobo tiene los brazos más largos y esbeltos, el pecho más estrecho y el rostro menos prognato. Bastante más bípedo que el chimpancé, camina con los “hombros cuadrados”, apenas anadea y su paso erguido evoca a nuestros antepasados prehistóricos. El bonobo también es más estrictamente forestal que el chimpancé, ya que sólo vive en selvas de tierras bajas, preferentemente primarias o inalteradas. Más vegetariano que este último, se alimenta sobre todo de frutos, hojas y semillas, aunque a veces consume invertebrados y pequeños vertebrados. ... (ver texto completo)
Dieta alimenticia

Pese a ser más vegetarianos que los humanos, los chimpancés consumen todo tipo de alimentos y necesitan una dieta muy variada, que incluye frutos, hojas, capullos florales, cortezas, resina, miel, insectos, huevos y carne de mamíferos. Aunque las proporciones varían según la estación y el lugar, un 60 – 70% de la dieta a lo largo del año suele estar compuesto por diversos frutos, un 20 – 305 por otros materiales vegetales y un 10% por alimentos animales. Las termitas, y en algunas ... (ver texto completo)
Cuidados maternos

El período de celo de las hembras es relativamente corto, lo que explica su gran importancia en la comunidad y las agresivas reacciones de los machos que tienen que competir por ellas. Fuera del celo, las hembras pasan la mayor parte del tiempo con sus hijos, lo que es esencial para la siguiente generación. La hembra, en particular, tiene que aprender a ser una buena madre, ya que su saber maternal no es innato.

Durante el largo tiempo que dedique a su cría, la madre tendrá que armarse de paciencia; deberá darle de mamar con frecuencia y llevarla consigo a todas partes, acunándola hasta los tres meses cada vez que descanse, dejando que se agarre a su vientre hasta los seis meses y a su dorso hasta los cinco años o más; deberá enseñarle poco a poco a buscar su comida mientras juega, hasta que tenga lugar su definitivo destete, a los cinco o seis años de edad; y continuará mimándola o reprendiéndola cariñosamente de vez en cuando –repudiando, si es necesario, sus indeseados avances sexuales- hasta su formación definitiva, hacia los trece años de edad. La madre deberá asimismo enseñar pacientemente a su retoño el uso de las herramientas que constituyen el rasgo distintivo de su cultura y, en varios aspectos, de su comunidad. ... (ver texto completo)
Actividad sexual

Junto al gran tamaño de los testículos, la evolución ha favorecido en los chimpancés una actividad sexual desenfrenada que prácticamente convierte su vida en una orgía casi perpetua. Mucho más activos sexualmente que los seres humanos, los machos copulan una vez por hora como media durante todos los días de su vida y tienen una gran capacidad de recuperación: se han documentado varios casos de animales que eyaculan múltiples veces a intervalos de cinco minutos. La actividad sexual de los chimpancés también es, según parece, una actividad muy compulsiva; lo es, por supuesto, para las hembras que, la mayoría de las veces, copulan por la fuerza –a veces con todos los machos del clan en apenas diez o veinte minutos-, pero también lo es para los machos, cuyo impulso sexual inexorable convierte al obligado descanso nocturno en una abstinencia forzosa y prolongada. ... (ver texto completo)
MANDÍBULAS

Se proyectan más hacia delante que la parte superior del rostro (hocico prognato).
CRÁNEO

El volumen de la caja craneana es de unos 360 cm32, siendo menor que en el gorila (500 mc3) y mucho menor que en el hombre (1.400 cm3), lo que no impide una gran inteligencia.
PELO DE LA CABEZA

Generalmente hirsuto, tiende a escasear en ambos sexos en una fase temprana de la madurez.
BRAZOS

Se extienden por debajo de las rodillas cuando el animal está de pie y su envergadura supera la altura del animal en un 50%.
MUELAS

Mayores que su homólogas humanas pero menores que en los gorilas, los cuales s alimentan principalmente de hojas y no de frutos como los chimpancés, que son más fáciles de masticar y no producen tanto desgaste.
CANINOS

Mayores en los machos que en las hembras; por ser armas formidables, capaces de infligir heridas mortales, los primeros los enseñan muy a menudo, pero rara vez los utilizan.
OREJAS

Separadas y grandes, son de gran ayuda en la comunicación, que se basa, en gran parte, en la voz y la audición.
ROSTRO

Perfectamente desarrollados y dotados de una delicada inervación, los músculos del rostro permiten una gama casi infinita de expresiones faciales. Gracias a ellas, los chimpancé pueden amenazar, sonreír para manifestar sumisión, mostrar atención, exoresar tristeza o alegría, mirar con desprecio o con veneración y probablemente transmitirse mensajes más complejos que todavía no sabemos interpretar. La gestualidad de la boca, en particular, no sólo es un importante elemento en la mímica sino ... (ver texto completo)
PELAJE Y PIEL

El pelaje, bastante largo, de aspecto tosco y poco denso, suele ser negro o marrón muy oscuro –aunque algunos chimpancés pueden tener manchas o incluso un tono general bastante claro-, tornándose canoso especialmente en el dorso y en la barba, en los individuos de veinte años o más. El rostro suele ser lampiño, como las orejas, los dedos y las palmas de manos y pies. La coloración de estas zonas desnudas suele ser rosada en los animales más jóvenes pero se oscurece luego a negro o pardo oscuro con la edad, perdiéndose asimismo el mechón posterior de pelos blancos. La madurez también suele traer consigo una calvicie parcial, que empieza en la frente y aumenta con la edad. ... (ver texto completo)
PIES Y MANOS

Gracias a sus pulgares oponibles y grandes dedos, el chimpancé no sólo trepa con agilidad sino que, además, puede sostener una rama con el pie mientras recoge un fruto con la mano. La manipulación de objetos se ve ayudada por la presencia de uñas planas en vez de garras, del mismo modo que sucede en la mayoría de primates. Cuando el chimpancé se desplaza a cuatro patas, apoya las suelas de los pies y los nudillos de las manos, en esta posición, no sólo puede caminar sino también galopar ... (ver texto completo)
El primate bien adaptado a la vida arborícola

El chimpancé se caracteriza por sus brazos largos y dotados de una gran fuerza, y por sus pulgares oponibles y grandes dedos en manos y pies, que le permiten trepar perfectamente.
Poder y alianzas

De acuerdo con un esquema que J. Goodall describió como de “fisión-fusión”, los individuos de ambos sextos tiene una libertad casi completa de abandonar o volver a la comunidad cuando lo desean. Cada comunidad tiene un macho dominante –el llamado “alfa”- pero, como quiera que sus miembros de menor rango se asocian unos con otros durante un tiempo más o menos lago, según la intensidad de la relación y la distribución de los recursos, la posición más alta en la jerarquía no suele ... (ver texto completo)
Comunidad y territorio

Los chimpancés viven en comunidades en agrupaciones de quince a cien individuos de ambos sexos, muy laxas y flexibles, y con un área de deambulación común. Estas comunidades, a su vez, se dividen en subgrupos de composición diversa –desde un macho solitario hasta grandes agrupaciones de machos y hembras de varias edades- y generalmente inestables, a menos que se trate de hembras con sus hijos.
El chimpancé es territorial, y en las selvas pluviales y otros hábitats densamente arbolados el área de deambulación de una comunidad dada tiene una superficie bastante reducida: de unos 5 a 40 km2, siendo la media de 12 km2; en sabanas secas, esta área es bastante mayor: de 120 a 600 km2 o más, lo que obliga a constantes nomadeos. Estas superficies, más o menos extensas, son los territorios que los miembros de cada comunidad consideran propios, zonas en la que no deben entrar los machos forasteros. ... (ver texto completo)
HÁBITATS ARBOLADOS

El chimpancé ocupa siempre hábitats dotados de cierto arbolado. Su distribución, centrada en las densas pluvisilvas ecuatoriales que constituyen su biotopo más favorable, se extiende asimismo a las sabana mixtas con grandes tramos arbolados, a las sabana secas con pequeños sotos perennifolios y a los bosques de montaña. En todos estos hábitats, incluso en los más abiertos, los árboles parecen tener una importancia primordial: tanto en Uganda, donde los observaron entre otros ... (ver texto completo)
Uso de herramientas

Más conocida es esa otra faceta de la inteligencia de los chimpancés que les permite utilizar herramientas. Para capturar las temibles hormigas safari, escogen una rama y, tras arrancarle sus hojas y ramitas, la transforman en una vara fuerte y flexible de unos 60 a 70 cm de largo; acto seguido, la introducen en un hormiguero o en una columna de hormigas, esperan a que éstas trepen en masa por la vara y, con un rápido gesto, se meten la vara en la boca antes de que la hormigas ... (ver texto completo)
El equipo de investigación de Sue Savage-Rumbaugh, los psicólogos que enseñaron al bonobo Kanzi a dominar un lenguaje compuesto por 256 lexigramas o figuras abstractas –y que descubrieron accidentalmente que también podía comprender centenares de palabras del inglés hablado-, topó asimismo con este escollo sintáctico. Pese a que Kanzi demostró una gran inventiva al desarrollar sin imitarla algunas reglas gramaticales, la mayor parte de sus oraciones tampoco comprendían más de dos signos. Aún así, su vocabulario y su facilidad de comprensión del lenguaje hablado no eran inferiores a los de un niño de dos años y medio. Según Savage-Rumbaugh y sus colaboradores, esta facilidad de aprendizaje parece reflejar que estos monos –y también los chimpancés- disponen ya de verdaderos lenguajes propios, gestuales y/o vocales, que todavía no han podido descifrarse. ... (ver texto completo)
Pese a su contundencia, estos experimentos lingüísticos no tardaron en recibir un aluvión de críticas. Entre las más definitivas figuraban las que emitieron el psicólogo Herbert Terrace y sus colegas tras grabar en vídeo los cerca de 20.000 intentos de signos creados por Nim. Según concluían los autores el chimpancé era incapaz de yuxtaponer más de dos signos de un mundo coherente y adecuado al contexto, era excesivamente imitativo y no podía inventar una regla gramatical tan simple como la de sujeto y predicado. Las críticas de Terrace recibieron a su vez sus contracríticas –entre ellas, que también los niños utilizan la imitación cuando aprenden a hablar, o que Nim no gozó de unos vínculos emocionales estrechos para realizar su aprendizaje ya que tuvo sesenta maestros diferentes-, pero ninguna de ellas logró disipar la duda sobre si los chimpancés son realmente capaces de superar el escollo de la sintaxis. ... (ver texto completo)
Entre los alumnos más aventajados destacaron –además de propio Washoe, que era capaz de indicar a los Gardner el objeto que contenía una caja cerrada tras mirarlo por una pequeña ventana- la hembra Lucy, que conseguía hilar oraciones tan extrañamente coherente como “bebida caramelo” después de probar un melón por primera vez; el macho Nim, que llegó a dominar más de cien signos gestuales distintos y a construir numerosas oraciones simples; y la hembra Sarah, que demostró sus capacidades de abstracción ... (ver texto completo)
Chimpancés “habladores”

Los chimpancés dan muestra de una gran adaptación al ambiente, no sólo por su gran versatilidad ecológica sino sobre todo por su gran inteligencia. Desde que, en 1969, los psicólogos Beatrice y Robert Gardner revelaron al mundo que su chimpancé Washoe había aprendido a servirse del ameslan –el lenguaje de signos que utilizan los sordomudos estadounidenses- y que podía mantener conversaciones simples con chimpancés “habladores”.
Lagunas en el registro fósil

A partir de Dryopithecus, el registro fósil es más fragmentario. Sabemos que el linaje de los orangutanes, iniciado según parece con Sivapithecus, se diferenció del tronco común hace unos 12 millones de años. También sabemos que los gorilas se diferenciaron del tronco general de nuestros antepasados hace unos 8 a 10 millones de años, y que los chimpancés y los bonobos se separaron hace 1,5 millones de años. Pero no sabemos con certeza si el linaje de los chimpancés ... (ver texto completo)
Los grandes monos antropoides

El grupo de los grandes monos antropoides apareció en el Oligoceno, período durante el cual vivían en África los géneros Propliopithecus y Oligopithecus. A partir del primero se diferenció un género que hizo su aparición en Europa durante el Mioceno medio, hace unos 12 millones de años: Pliopithecus, que suele considerarse como un hilobátido, es decir, perteneciente a un linaje que se separó hace unos 15 millones de años del tronco de los grandes antropoides y que dio lugar a los actuales gibones. Antes de esta separación, pero también en el Mioceno inferior, apareció en África de género Dryopithecus, representante de un grupo –los driopitecinos- que reúne formas estrechamente emparentadas con los póngidos y orangutanes y con los homínidos actuales. A lo largo del Mioceno, este género fue invadiendo Eurasia, donde se diversificó en múltiples especies, subgéneros e incluso géneros. ... (ver texto completo)
De los cuatro grandes simios no humanos que existen en actualidad, el chimpancé y el bonobo son los más próximos al hombre. Ambas especies comparten con nosotros el 99,6% de sus genes activos y, si bien la diferencia en el 0,4% restante es más importante de lo que parece a primera vista, es inferior a la que presentan muchas especies animales pertenecientes a un mismo género. En virtud de esta proximidad genética ambos simios poseen unas capacidades sensoriales similares a las humanas y, pese a tener un cerebro bastante menor que el nuestro, dan pruebas de una elevada inteligencia. Así por ejemplo, pueden establecer alianzas, medicarse y utilizar herramientas; incluso son capaces de crear culturas específicas de cada población y transmitirlas de una generación a otra. ... (ver texto completo)
Nombre Científico: Pan troglodytes

Familia: Homínidos

Orden: Primates

Clase: Mamíferos

Identificación: Cuerpo robusto, brazos más largos que las patas, orejas grandes y salidas, pelaje negro, orificios nasales pequeños.
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Entre las rapaces depredadoras figuran el aguilucho vari, que en el Torres del Paine se alimenta sobre todo de aves y que en la Tierra de Fuego prefiere en cambio lagartos y mamíferos; el águila mora, que se nutre sobre todo de mamíferos medianos, tales como degús y conejos europeos; el busardo dorsirrojo, que hace también gran consumo de degús; el halcón aleto, que como las especies anteriores no sólo frecuenta el altiplano y las punas andinas, sino también tierras más bajas; y el cosmopolita halcón ... (ver texto completo)
Las rapaces andinas, en particular, están muy bien adaptadas para encumbrase en las corrientes ascendentes y los fuertes vientos, lo que les permite encontrar con cierta facilidad el escaso y disperso alimento. Además del enorme cóndor andino, que a menudo se alimenta de guanacos muertos, frecuentan estas alturas otras carroñeras como el ubicuo aura gallipavo –que puede encontrase hasta los 4.300 m, límite altitudinal que comparte con el también ubicuo cernícalo americano-, el caracara andino y, ... (ver texto completo)
Alas sobre los Andes

Azotados por intensos vientos y castigados por un duro clima que no favorece la abundancia de alimento, los Andes meridionales no son un medio propicio para la aves. En comparación con las grandes cuencas que se extienden a sus pies –las pluvisilvas amazónicas, por ejemplo, son las más ricas del mundo en lo que se refiere a diversidad de aves rapaces-, estas montañas poseen una avifauna bastante pobre; aún así, ésa no carece de interés, ya que la escasez de especies queda ... (ver texto completo)
Cardozo, las Poa y las Agrostis, el pasto estrella pegado al suelo y los pastos duros, así como los musgos y los líquenes encaramados a las rocas. En un informe de los años 80 y por tanto más reciente que el de Cardoso, que data de fines de los 60, la dieta de una población peruana de vicuñas consistía en dos terceras partes de monocotiledóneas y en una tercera parte de dicotiledóneas. Según parece, la vicuña evita la rústica Stipa ichu de los fríos parajes andinos, ya que prefiere plantas más blandas ... (ver texto completo)
Esta limitación condiciona su hábitat ya que, a altitudes inferiores a los 3.500 m, la vegetación más alta y tierna no sólo le impide moverse con soltura, sino que además no ejerce la función de desgaste que cumplen las cortas hierbas de la puna.
Inversamente, los extraños incisivos de la vicuña son, según parece, una adaptación para pacer con eficiencia la vegetación baja y perenne que crece en los herbazales del altiplano, lo que debió ayudarle sin duda a colonizar este medio hostil.
En la alimentación de la vicuña entran, según A. ... (ver texto completo)