Vida sexual
Haciendo suyo el lema de “haz el amor y no la guerra”, los bonobos prefieren casi siempre el sexo a la lucha para diluir las agresiones. Preparadas para reanudar su vida sexual menos de un año después de dar a luz –frente a cuatro o cinco años en el chimpancé-, las hembras son atractivas para los machos adultos durante gran parte del tiempo, independientemente de que estén o no en celo; entre otras cosas, porque su inflamación genital no sólo dura lo que el celo, sino la mitad de su ciclo menstrual de 46 días. Con un gran número de hembras disponibles en todo momento para copular, los machos no tiene que luchar por ellas y tampoco se ven obligados a forzarlas. Contrariamente a lo que sucede en la sociedad androcéntrica de los chimpancés, el sexo de los bonobos es siempre un acto consentido por ambas partes; se inicia mirándose los ojos para manifestar la atracción mutua y a menudo tiene lugar cara a cara, probablemente para satisfacer a la hembra cuyo abultado clítoris está situado más hacia delante que el de las hembras de chimpancé.
Haciendo suyo el lema de “haz el amor y no la guerra”, los bonobos prefieren casi siempre el sexo a la lucha para diluir las agresiones. Preparadas para reanudar su vida sexual menos de un año después de dar a luz –frente a cuatro o cinco años en el chimpancé-, las hembras son atractivas para los machos adultos durante gran parte del tiempo, independientemente de que estén o no en celo; entre otras cosas, porque su inflamación genital no sólo dura lo que el celo, sino la mitad de su ciclo menstrual de 46 días. Con un gran número de hembras disponibles en todo momento para copular, los machos no tiene que luchar por ellas y tampoco se ven obligados a forzarlas. Contrariamente a lo que sucede en la sociedad androcéntrica de los chimpancés, el sexo de los bonobos es siempre un acto consentido por ambas partes; se inicia mirándose los ojos para manifestar la atracción mutua y a menudo tiene lugar cara a cara, probablemente para satisfacer a la hembra cuyo abultado clítoris está situado más hacia delante que el de las hembras de chimpancé.