Uso de herramientas
Más conocida es esa otra faceta de la inteligencia de los chimpancés que les permite utilizar herramientas. Para capturar las temibles hormigas safari, escogen una rama y, tras arrancarle sus hojas y ramitas, la transforman en una vara fuerte y flexible de unos 60 a 70 cm de largo; acto seguido, la introducen en un hormiguero o en una columna de hormigas, esperan a que éstas trepen en masa por la vara y, con un rápido gesto, se meten la vara en la boca antes de que la hormigas tengan tiempo de morderles. Para capturar termes, deshojan tallos de hierba y los introducen en los agujeros del termitero; cuando el tallo está lleno de soldados que muerden sus costados, el chimpancé lo retira y se los traga de un bocado. A veces, los chimpancés untan la vara o los tallos con miel para que los insectos no se escapen al retirarlos.
También utilizan palos como serían inalcanzables, o para saltar con pértiga cursos de agua. Los palos, y en algunos casos las piedras, también se utilizan como armas defensivas contra los depredadores, en tanto que las hojas se emplean para confeccionar sombrillas, recipientes para llevar agua, etc. Lo más curioso de esta actividad multiforme, que no tiene parangón en el mundo animal y sólo es superada por el hombre, es su aspecto esencialmente cultural: muchas de estas técnicas son específicas de un lugar y se transmiten de una generación a otra. Así, mientras los chimpancés hembras de la selva de Tai, en Costa de Marfil, enseñan a sus retoños el so de martillos y yunques para partir nueces, esta actividad es desconocida en Gombe, donde en cambio se enseña la “pesca” de termes con tallos.
Más conocida es esa otra faceta de la inteligencia de los chimpancés que les permite utilizar herramientas. Para capturar las temibles hormigas safari, escogen una rama y, tras arrancarle sus hojas y ramitas, la transforman en una vara fuerte y flexible de unos 60 a 70 cm de largo; acto seguido, la introducen en un hormiguero o en una columna de hormigas, esperan a que éstas trepen en masa por la vara y, con un rápido gesto, se meten la vara en la boca antes de que la hormigas tengan tiempo de morderles. Para capturar termes, deshojan tallos de hierba y los introducen en los agujeros del termitero; cuando el tallo está lleno de soldados que muerden sus costados, el chimpancé lo retira y se los traga de un bocado. A veces, los chimpancés untan la vara o los tallos con miel para que los insectos no se escapen al retirarlos.
También utilizan palos como serían inalcanzables, o para saltar con pértiga cursos de agua. Los palos, y en algunos casos las piedras, también se utilizan como armas defensivas contra los depredadores, en tanto que las hojas se emplean para confeccionar sombrillas, recipientes para llevar agua, etc. Lo más curioso de esta actividad multiforme, que no tiene parangón en el mundo animal y sólo es superada por el hombre, es su aspecto esencialmente cultural: muchas de estas técnicas son específicas de un lugar y se transmiten de una generación a otra. Así, mientras los chimpancés hembras de la selva de Tai, en Costa de Marfil, enseñan a sus retoños el so de martillos y yunques para partir nueces, esta actividad es desconocida en Gombe, donde en cambio se enseña la “pesca” de termes con tallos.