Ya adulto, tuve conocimiento de que el inconformismo y la sensibilidad de Antonio Ruiz habían puesto a trabajar a su grupo SAAS hasta lograr que Soria contase con un Museo del Toro. Los proyectos iban más lejos contándose con la colaboración de Dalí y Picasso para una segunda edición del Salón del Toro. Era admirable el interés de este artista del barro, escultor-ceramista, por impulsar la cultura soriana. A su talento organizador –Galería El Corsario, Grupo Ibiza 59, SAAS, Cine Club- unía un historial ... (ver texto completo)