Mensajes de ALCONCHEL DE LA ESTRELLA (Cuenca) enviados por eu:

«Soberano helenístico»

Aníbal se puso al servicio de Prusias I durante esta guerra.[115] Una de sus victorias fue a costa de Eumenes II en el mar. Se ha dicho que fue uno de los primeros en usar la guerra biológica: lanzó calderos llenos de serpientes a los barcos enemigos.[116]

Otro de sus talentos militares fue la probable fundación de la ciudad de Prusa (actual Bursa en Turquía) a petición del rey Prusias I. Esta fundación, junto con la de Artaxata en Armenia, elevaría a Aníbal al rango ... (ver texto completo)
Exilio en Asia

Aníbal comenzó su viaje por Tiro (ciudad del actual Líbano), la ciudad fundadora de Cartago. Posteriormente se dirigió a Éfeso, donde fue recibido con honores militares por el rey Antíoco III Megas de Siria,[23][36] que se preparaba para la guerra contra Roma.[26] Aníbal se percató rápidamente de que el ejército sirio no podía rivalizar con el ejército romano. Entonces, el antiguo general cartaginés aconsejó al rey equipar una flota y un cuerpo de tropas terrestres en el sur de ... (ver texto completo)
Después de Zama

Carrera política

Obligado a firmar un tratado de paz con Roma en 201 a. C.,[33] que privaba a Cartago de su antiguo imperio, Aníbal, que entonces contaba con 46 años, decidió entrar a formar parte de la vida política cartaginesa dirigiendo el partido democrático.

La ciudad estaba dividida en dos importantes corrientes ideológicas. Primero, el partido democrático, que estaba dirigido por los Bárcidas, y comprometido a continuar con las conquistas en África a expensas de los númidas. El segundo movimiento político estaba basado en la oligarquía conservadora y en la búsqueda de una prosperidad económica basada en el comercio, los impuestos portuarios, y los tributos impuestos a las ciudades subordinadas a Cartago, y agrupado en torno a Hannón el Grande. Elegido sufete en el 196 a. C.,[36] Aníbal restauró la autoridad y el poder del Estado, representando así una amenaza para los oligarcas,[14] que le acusaron de haber traicionado a su país al no tomar Roma cuando tuvo oportunidad.

Aníbal tomó una medida que lo alejó irremediablemente de los oligarcas. El viejo general legisló que la indemnización impuesta a Cartago por Roma tras la guerra no debía proceder del tesoro, sino de los oligarcas a través de impuestos extraordinarios.[28] Los oligarcas no intervinieron directamente contra el sufete sino que, siete años después de la derrota de Zama, realizaron un llamamiento a los romanos[14] que, alarmados por la nueva prosperidad de Cartago, exigieron la entrega de Aníbal con el pretexto de una relación epistolar de este último con Antíoco III.[113] Aníbal decidió voluntariamente exiliarse[20] en el 195 a. C.[26] ... (ver texto completo)
Batalla de Zama

Artículo principal: Batalla de Zama

Los romanos, dirigidos por Escipión el Africano Mayor, obtuvieron un importante éxito diplomático en el 206 a. C., garantizándose los servicios del príncipe númida Masinisa,[14] antiguo aliado de Cartago en Hispania que había entrado en un conflicto personal con Sifax, un aliado númida de Cartago. En el 204 a. C., los romanos desembarcaron en África del Norte con el objetivo de forzar a Aníbal a huir de Italia,[111] y trasladar el combate ... (ver texto completo)
Intento fallido de refuerzo desde Hispania y repliegue al Brucio

Artículo principal: Batalla de Grumento
Artículo principal: Batalla del Metauro
Artículo principal: Batalla de Ilipa
Artículo principal: Batalla de Crotona

Al año siguiente, 207 a. C., el ejército de Aníbal resultó castigado en Grumentum por el recién elegido cónsul Cayo Claudio Nerón siendo perseguido hasta Venusia (Apulia) donde de nuevo se enfrentaron con balance favorable a los romanos. Tras recibir refuerzos en Metaponto, ... (ver texto completo)
Aníbal perdía terreno progresivamente y apenas daba abasto para ir a socorrer las ofensivas que de manera simultánea y en diversos puntos le planteaban los diversos ejércitos romanos que operaban en el sur de Italia. Logró forzar la retirada del ejército consular del cónsul Tito Quincio Capitolino en el 208 a. C. del sitio de Locri (Lokroi Epizephyrioi). En relevo del ejército de Crispino en esta ciudad llegó una fuerza romana venida desde Sicilia y otra desde el Salentino. Esta última fue interceptada ... (ver texto completo)
Retroceso cartaginés en Apulia, Salentino y Lucania y fin de la guerra en Sicilia

Artículo principal: Batalla de Herdonia (210 a. C.)
Artículo principal: Batalla de Numistro
Artículo principal: Batalla de Ásculo (209 a. C.)
Artículo principal: Batalla de Caulonia
Artículo principal: Batalla de Tarento (209 a. C.)
Artículo principal: Batalla de Cartagena (209 a. C.)
Artículo principal: Primera batalla de Locri
Artículo principal: Batalla de Baecula

En el año 210 a. C., el cónsul Marcelo consiguió mediante traición que la ciudad de Salapia situada en el norte de Apulia retornase a manos romanas, al igual que las ciudades samnitas de Meles y Maronea, completando de esta forma la reconquista del Samnio. Poco después Aníbal demostró de nuevo su superioridad táctica, e infligió una severa derrota al ejército proconsular de Cneo Fulvio Centumalo en Herdonia[26] (la actual Ordona). Pese a su éxito, al ser ya la única localidad aliada púnica en el norte de Apulia, Aníbal decidió por motivos estratégicos evacuarla y destruirla, trasladando a su población a Metaponto. Antes de acabar el año comenzó a ser seguido por el ejército de Marcelo, enfrentándose a él en Numistro (Lucania) en una batalla de resultado incierto. Tras esto fue seguido hasta Apulia por Marcelo, manteniendo pequeños enfrentamientos.

A comienzos de 210 a. C. había llegado a la isla de Sicilia el nuevo cónsul Marco Valerio Levino. Tras ser licenciado el ejército de Marcelo y sustituido por uno nuevo llegado de la Galia Cisalpina, Levino logró finalmente tomar Agrigento, acabando de este modo con las fuerzas púnicas en Sicilia. Esto permitió que se liberase uno de los dos ejércitos romanos presentes en la isla que sería enviado al año siguiente al Salentino a proseguir la lucha contra Aníbal. Adicionalmente Levino reclutó un contingente de mercenarios que envió en 209 a. C. a Regio, en el suroeste de la península itálica.

Apenas iniciado el año 209 a. C. Aníbal se enfrentó de nuevo al ejército de Marcelo en Apulia en dos batallas consecutivas en los alrededores de Canusio resultando vencedor en la primera y perdiendo la segunda, tras lo que se dirigió a Caulonia (Brucio) a socorrer con éxito a una ciudad aliada cercada por el contingente mercenario romano venido de Sicilia. Pero no pudo impedir que en un magníficamente trazado plan, sus enemigos reconquistasen el Salentino con la toma de Manduria y la ciudad de Tarento en el 209 a. C., capturadas en ambos casos por el cónsul Fabio Cunctator con el ejército consular liberado de Sicilia por Levino.[26] El otro cónsul ese año, Quinto Fulvio Flaco logró reconquistar la ciudad de Volcei y otras poblaciones en el norte de Lucania (la actual Basilicata). En Hispania mientras tanto, Escipión conquistó Carthago Nova (actual Cartagena, llamada por los cartagineses Qart Hadasht) en una ofensiva relámpago[14] ... (ver texto completo)
En Sicilia entre tanto había llegado un contingente de caballería púnico enviado por Aníbal, a cuyo frente estaba un subordinado suyo de origen númida llamado Mutines. La eficacia de este cabecilla despertó el recelo del general cartaginés Hanón, jefe de las fuerzas púnicas en la isla, quien decidió relegar a los númidas a segundo plano. Marco Claudio Marcelo trató de forzar un encuentro decisivo para destruir los restos de las fuerzas enemigas en la isla. El enfrentamiento se produjo junto al río ... (ver texto completo)
Campaña de 211 a. C. Hannibal ad portas. Inflexión en la guerra

Artículo principal: Segunda batalla de Capua

Con Lucania casi en su totalidad en la órbita púnica al igual que la mayor parte del territorio de Hispania al sur del río Ebro que les separaba de los escasos defensores romanos supervivientes en esas tierras, la ciudad de Tarento en su poder excepto su ciudadela, las ciudades griegas de la Magna Grecia en el lado cartaginés, Capua cercada y el reino de Siracusa en manos romanas, daba ... (ver texto completo)
Campaña del año 212 a. C.

Artículo principal: Primera batalla de Capua
Artículo principal: Batalla del Silaro
Artículo principal: Batalla de Herdonia (212 a. C.)
Artículo principal: Sitio de Siracusa
Artículo principal: Batalla del Betis Superior

Durante 212 a. C. los cartagineses iniciaron sus operaciones en Lucania, donde tras la rebelión de diversas poblaciones a su favor, consiguieron tender una emboscada a la comitiva del procónsul romano Tiberio Sempronio Graco, dándole muerte. Mientras, ... (ver texto completo)
Campaña del año 213 a. C.

Artículo principal: Batalla de Tarento (213 a. C.)

En 213 a. C., son nombrados cónsules Tiberio Sempronio Graco y Quinto Fabio, hijo de Fabio Máximo. Este último se hizo con el control del ejército consular que tuviera el año anterior su padre y se acercó hasta la ciudad de Arpi en Apulia. Aprovechando una noche de lluvia las tropas romanas lograron escalar los muros y penetrar en la ciudad donde resistían un numeroso grupo de habitantes y una fuerte guarnición cartaginesa. ... (ver texto completo)
Operaciones en Iliria

Artículo principal: Batalla de Apolonia

A mediados de ese mismo año 214 a. C., Filipo V inició sus operaciones contra Iliria, ocupando la población de Orico donde dejó una guarnición. Tras esto se dirigió contra Apolonia donde fijó su campamento e inició el asedio de la ciudad. Los romanos enviaron allí al pretor Marco Valerio Levino con la flota y la legión que tenía en el Salentino para contrarrestarlo. Una vez desembarcados, lograron reconquistar Orico rápidamente, ... (ver texto completo)
Batalla de Apolonia

La batalla de Apolonia, tuvo lugar durante la primera guerra macedónica en 214 a. C.

Batalla de Apolonia
Primera guerra macedónica

Fecha
214 a. C.

Lugar
Apolonia de Iliria

Resultado
Victoria romana

Beligerantes
República romana Macedonia

Comandantes
Quinto Nevio Crista Filipo V

Fuerzas en combate
2000 Desconocidas

Bajas
Desconocidas 3000 muertos o capturados

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En el año 214 a. C., Filipo V de Macedonia marchó a través de Epiro, con el objetivo de reunir tropas de sus aliados griegos. A lo largo del camino capturó la ciudad de Orico, donde dejó una pequeña guarnición y marchó hacia Apolonia de Iliria. El ejército de Filipo recibió el apoyo de su flota. En ese momento la escuadra romana navegó por el canal de Otranto, tomando Orico y enviando en secreto 2000 soldados hacia Apolonia.

Los apolonios y los romanos realizaron un ataque por sorpresa durante la noche al campamento macedonio, destruyendo las maquinas de asedio contra la ciudad y matando o capturando a 3000 soldados de Filipo. En el mar, la flota macedonia fue bloqueada por la romana. En esta situación, Filipo después de este bloqueo a su flota tuvo que retirarse. A partir de ese momento, Orico se convirtió en protectorado romano.

Referencias

Krzysztof Kęciek: Kynoskefalaj 197 p. n. e. Wyd. Bellona, Warszawa 2002 ... (ver texto completo)
Guerra en Sicilia

Paralelamente, los cartagineses pusieron su mirada en Sicilia, isla que constituía un objetivo prioritario desde su derrota en la primera guerra púnica. El joven tirano de Siracusa, Jerónimo, recién ascendido al poder tras la muerte del rey Hierón II, abandonó la alianza romana en 214 a. C.

A mediados de año, después de las convulsiones sucesorias habidas, que acaban con el asesinato de Jerónimo y de varios de sus familiares, se hacen con el poder dos agentes cartagineses, ... (ver texto completo)
Referencias

Tito Livio, Història de Roma, Libro XXIV
Hechos posteriores

Al día siguiente los romanos salieron de nuevo al campo de batalla pero Aníbal, sin esperanzas de capturar la ciudad, renunció y marchó hacia Tarento. Marco Claudio Marcelo le había derrotado hasta tres veces en sus intentos de capturar la ciudad. Sin embargo, Aníbal encontró su venganza años más tarde, el 208 a. C., cuando sus hombres sorprendieron al cónsul en una misión de reconocimiento entre Venosa y Bantanges y le dieron muerte.
La batalla

Marcelo salió con su ejército dispuesto a encontrar Aníbal, enviando a Cayo Claudio Nerón al frente de la caballería para que avanzas durante la noche hasta llegar a la retaguardia del enemigo. Las órdenes de Claudio Nerón eran seguir el avance cartaginés sin ser visto y atacar luego que comenzara la batalla. Pero Claudio Nerón no fue capaz de encontrar las fuerzas enemigas, pese a estar día y noche cabalgando.

Marco Claudio Marcelo, que había ordenado atacar a los púnicos, pronto ... (ver texto completo)
Situación inicial

Después de la batalla de Cannae y la gran derrota que sufrieron los romanos, muchas ciudades itálicas vieron la oportunidad de cambiar de bando y liberarse así del dominio de Roma. En el caso Nola, sin embargo, el Senado de la ciudad siguió fiel a Roma y Marco Claudio Marcelo consiguió rechazar desde la ciudad los ataques de Aníbal el 216 a. C. y el 215 a. C. en las llamadas primera batalla de Nola y segunda batalla de Nola. Además, el 216 a. C. ordenó la ejecución por traición ... (ver texto completo)
3a. Batalla de Nola

La batalla de Nola o tercera batalla de Nola se libró en el año 214 a. C. entre el ejército cartaginés de Aníbal y el ejército romano dirigido por Marco Claudio Marcelo en el marco de las guerras púnicas. Fue el tercer intento de Aníbal de tomar la ciudad de Nola. Una vez más, Marco Claudio Marcelo impidió con éxito la captura de la ciudad.

Fecha
214 a. C.

Lugar
Nola, Campania
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3ª Batalla de Nola

Artículo principal: Batalla de Nola (214 a. C.)
Artículo principal: Batalla de Casilino (214 a. C.)

En la campaña del año siguiente, 214 a. C., el general cartaginés saquea las campiñas cercanas a Cumas y se dirige sin éxito contra la ciudad portuaria de Puteoli, también en Campania. Tras esto vuelve a intentar tomar Nola y mantiene con Marcelo la 3ª batalla de Nola, volviendo a ser rechazado hasta su campamento. Al día siguiente rehúsa volver a enfrentarse a los romanos ... (ver texto completo)
2ª Batalla de Nola

Artículo principal: Batalla de Nola (215 a. C.)
Artículo principal: Batalla de Cornus

Las fuerzas cartaginesas en Italia recibieron de Cartago el envío de 4.000 jinetes y 40 elefantes, traídos por Bomílcar. Poco después el general cartaginés, recibió las quejas de sus aliados samnitas e hirpinos de que Marco Claudio Marcelo operando desde Nola, realizaba frecuentes saqueos en sus territorios por lo que le instaban a actuar en su defensa. Estos hechos le hicieron intentar ... (ver texto completo)
Referencias

1. Tito Livio Ab urbe condita libri-Periocheae, 23.4
2. Tito Livio Ab urbe condita libri XXIII, 1.4
3. Polibio Historias de Polibio VII, 1, 1-2.
4. Tito Livio Op. citada XXIII, 14.5-6.
5. Tito Livio Op. citada XXIII, 14.7-10.
6. Tito Livio Op. citada XXIII, 14.11-13.
7. Tito Livio Op. citada XXIII, 15.1-6.
8. Tito Livio Op. citada XXIII, 16.4.
9. Tito Livio Op citada XXIII, 16.7-9.
10. Tito Livio Op. citada XXIII, 16.13.
11. Tito Livio Op. citada XXIII, 16.14-15. ... (ver texto completo)
Enlaces externos

* Esta obra contiene una traducción derivada de Battaglia di Nola (216 a. C.) de Wikipedia en italiano, publicada por sus editores bajo la Licencia de documentación libre de GNU y la Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0 Unported.
La batalla

Una vez enfrentados los dos ejércitos, ambos comandantes ordenaron a las tropas en orden de batalla, comenzando algunas escaramuzas aisladas, pero sin presentar batalla campal.[8]​

Marcelo fue informado por algunos senadores de Nola de la existencia de conversaciones secretas del pueblo con los cartagineses, para traicionar a los romanos, por lo que decidió presentar batalla. Dividió su ejército en tres partes, cada una frente a una de las puertas de la ciudad, con su mejor legión ... (ver texto completo)
Segunda Guerra Púnica

Batalla de Nola

Fecha
216 a. C.

Lugar
Nola, Campania (Flag of Italy. svg Italia)
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Contexto histórico

El comandante cartaginés envió al sur, a Brucia, a su hermano Magón Barca, con parte de sus fuerzas, para dar la bienvenida a aquellas ciudades que abandonaran a los romanos y amenazar a las que se negaran a hacerlo.[2]​ Aníbal, con el grueso del ejército, se dirigió a la Campania, donde obtuvo la defección de Capua, en aquella época, la segunda ciudad en importancia de la península, tras Roma.[3]​

Después, retomó las operaciones en Campania, tratando en vano de someter ... (ver texto completo)
Batalla de Nola (216 a. C.)

La batalla de Nola se libró en el año 216 a. C. entre las fuerzas del general cartaginés Aníbal y una fuerza romana dirigida por Marco Claudio Marcelo.[1]​ Aníbal estaba tratando de apoderarse de la ciudad de Nola, pero fracasó. Tras la primera batalla de Nola, volvería a intentar otros dos asaltos a la ciudad en los siguientes dos años, pero también fracasarían.
Batalla de Cumas

Artículo principal: Batalla de Cumas (215 a. C.)

Mientras, en el plano militar, nada más comenzar la campaña de 215 a. C., en Hamae (Campania), un ejército de sus aliados campanos fue sorprendido en su campamento por un ataque nocturno del ejército consular de Tiberio Sempronio Graco, teniendo fuertes bajas. Aníbal, situado en ese momento en su campamento del monte Tifata junto a Capua, salió en persecución de los romanos que se refugiaron en la cercana ciudad costera de Cumas. ... (ver texto completo)
Una vez en Casilino, asaltó de noche el campamento romano y logró que estos huyeran.[108] Al alejarlos de la zona, pudo iniciar el asedio de la ciudad. Tras varios asaltos fallidos cercó la población y comenzó el sitio. La capitulación de la misma coincidió con la marcha del Dictador a Roma para celebrar las elecciones consulares, algo que solía tener lugar a finales del mes de enero, lo que significa que el sitio duró alrededor de dos meses. En este periodo se conoce que el grueso del ejército cartaginés ... (ver texto completo)
«Delicias de Capua»

Artículo principal: Batalla de Casilino (216 a. C.)
Artículo principal: Primera batalla de Petelia

Poco después de la Batalla del Lago Trasimeno en el 217 a. C., Aníbal hizo liberar a tres caballeros de Capua que, poco tiempo después, le propusieron tomar posesión de la ciudad. Aníbal pasó mucho tiempo tratando de ganarse la confianza de los notables de la ciudad,[25] que logró obtener tras el término de la Batalla de Cannas. La ciudad (hoy en día conocida con el nombre ... (ver texto completo)
A partir de 215 a. C., los romanos volvieron a emplear la estrategia de Fabio Cunctator y procuraron evitar enfrentarse a Aníbal en batalla campal.[14] Aumentaron sus efectivos a través de una política de enrolamiento de esclavos y de jóvenes de menos de 17 años. Los romanos comprendieron hasta qué punto era necesario encaminar una ofensiva sobre el terreno político e ideológico. Bajo la dirección de un senador especializado en las letras griegas, Quinto Fabio Píctor, se escribió una historia de ... (ver texto completo)
Hay que precisar que Aníbal tuvo la habilidad de proponer un sistema de alianza menos vinculante que el modelo romano, que permitía a los distintos pueblos mantener un conjunto de derechos. El modelo romano se tornaba excesivamente opresivo en materia económica y reducía la participación de los nativos en la administración pública.

Al contrario que los romanos, Aníbal se inspiró en el modelo griego, es decir, en el pensamiento de una ciudad homogénea que garantizaba la seguridad de sus aliados, ... (ver texto completo)
Aníbal utilizó sus victorias para tratar de atraer a su causa a las ciudades sometidas a Roma.[28] Los prisioneros, por ejemplo, eran divididos en dos grupos. Los ciudadanos romanos —que eran reducidos a la esclavitud o empleados para intercambiar prisioneros—, y los ciudadanos latinos o aliados, a los que se permitía regresar a sus casas.

Muchos pueblos de la Italia central y meridional se apresuraron a unirse con Cartago. En el 216 a. C., Brucia, la actual Calabria, cambió de bando, así como ... (ver texto completo)
Se ha afirmado a menudo que si Aníbal hubiera recibido el equipo necesario procedente de Cartago, habría encabezado un ataque directo contra Roma. Sin embargo, se contentó con hostigar las fortalezas que se le resistían enconadamente y, a pesar de todo, solo consiguió la defección de algunos territorios italianos como Capua, la segunda ciudad de Italia, que los cartagineses convirtieron en su nueva base. De las ciudades italianas que Aníbal esperaba que se le unieran, solo un pequeño número consintió ... (ver texto completo)
La gran victoria cartaginesa hizo que numerosos pueblos en el sur de Italia decidieran unirse a la causa de Aníbal.[99] Tal y como escribe Tito Livio, «el desastre de Cannas fue el más grave del que se tenían precedentes, e hizo que la fidelidad de los aliados, que hasta ahora se había mantenido firme, comenzara a tambalearse, sin ninguna razón seguramente, más allá de que perdían la confianza en el Imperio».[100] Dos años después, las ciudades griegas de Sicilia se rebelaron contra el control político ... (ver texto completo)
Después de Cannas, los romanos ya no se mostraban tan decididos a enfrentarse directamente a Aníbal, y preferían volver a la estrategia de Fabio Máximo: buscar la derrota del adversario mediante una guerra de desgaste basada en su ventaja numérica y su rápido acceso a los suministros. No es cierto que como opinan algunos autores, Aníbal y Roma no volvieran a enfrentarse en batalla campal en territorio italiano hasta el final de la guerra.[98] Hubo generales romanos que sí se atrevieron a luchar, ... (ver texto completo)
La victoria de Aníbal se explica, no solo por las tácticas empleadas durante la batalla, sino también por la habilidad psicológica del cartaginés, que se aprovechó de los errores de sus oponentes.[94] Aníbal provocó a los cónsules, que cayeron en varias ocasiones en sus trampas, como en el caso del Lago Trasimeno, por sus deseos de lograr una victoria antes de finalizar su mandato. Para idear sus estrategias, Aníbal debía gozar de un detallado conocimiento de las instituciones romanas y de la ambición ... (ver texto completo)
Cuando terminó la batalla, Aníbal recuperó los anillos de los cadáveres de los equites romanos que habían perecido en combate. Con ellos pudo proporcionar al gobierno cartaginés la prueba irrefutable de su victoria en Cannas.[20]

Gracias a su brillante táctica, Aníbal, a pesar de su inferioridad numérica, aniquiló las fuerzas romanas casi por completo. La Batalla de Cannas ha sido considerada como la derrota más desastrosa de Roma hasta esa fecha.[20] Las pérdidas romanas se estiman entre 25.000[50] ... (ver texto completo)
La batalla, considerada como la obra táctica maestra de Aníbal, se libró finalmente el 2 de agosto del 216 a. C.,[33] sobre la ribera izquierda del río Ofanto (sur de Italia). Desde que tomaron el mando los dos cónsules, decidieron alternar diariamente el mando del ejército. Varrón, comandante de las fuerzas ese día, estaba decidido a vencer a Aníbal.[97] A la cabeza de 50.000 hombres,[33] el general cartaginés se aprovechó del ímpetu de los romanos, y lo condujo a una trampa en la que aniquiló a ... (ver texto completo)
Cannas y sus consecuencias

Artículo principal: Batalla de Cannas

Aníbal, que no tenía intención de atacar Roma en un primer momento, pretendía saquear los territorios de Apulia.[95] En la primavera del 216 a. C., el general emprendió la iniciativa de atacar el importante depósito de suministros de Cannas. Mediante esta acción, se situaba entre los ejércitos romanos y su principal fuente de víveres.[96] Confiados en la victoria, los nuevos cónsules incrementaron el ejército hasta un total de ... (ver texto completo)
Batalla de Geronio

Artículo principal: Batalla de Geronium

Aníbal tomó la ciudad de Geronium[87] y estableció allí su base de operaciones.[88] Fabio estableció su campamento 30 kilómetros al sur, en la ciudad de Larinum,[89] aunque fue llamado poco después a Roma para atender unos oficios religiosos.[90]

En ausencia de Fabio, Marco Minucio Rufo, el magister equitum, asumió el mando de las tropas y decidió acercar su posición a la de los cartagineses. Estos a su vez establecieron un segundo campamento de avanzada cerca del ocupado por los romanos, mientras mantenían el que originalmente tenían en Geronio. En un osado movimiento Minucio Rufo lanzó a su caballería e infantería ligera contra las tropas púnicas que forrajeaban en la zona, mientras con su infantería pesada se acercó al campamento de avanzada cartaginés. Debido a que tenía a la mayor parte de sus tropas en las labores de recolección, Aníbal a duras penas podía contener a los legionarios que cercaban el campamento y llegaban ya a las empalizadas. Con los forrajeadores que regresaban apresuradamente al campamento cartaginés de Geronio, Asdrúbal, un subordinado de Aníbal, juntó un contingente de refuerzo de 4.000 hombres y consiguió llegar a tiempo de auxiliar a Aníbal en el campamento de avanzada, obligando a los romanos a replegarse. Debido a que había dejado su campamento de Geronio sin guarnición, y que este era además donde guardaba su tren logístico, Aníbal decidió abandonar el campamento de avanzada y volver al de Geronio. El magister equitum había conseguido infligir numerosas bajas a los forrajeadores cartagineses, obligándoles además a abandonar uno de sus campamentos.[91] Este hecho tuvo una gran repercusión en Roma. El Senado, impaciente con Fabio Máximo, cuyo prestigio había sufrido un duro golpe tras el movimiento de Aníbal en el Ager Falernus, promulgó una ley que equiparaba el rango de Minucio Rufo al del Cunctator, coexistiendo así dos dictadores por primera vez en la historia romana.[92] A resultas de esto el ejército romano quedó dividido en dos, ejerciendo el mando de uno de ellos Fabio y del otro Minucio.

Aníbal, sabiendo dichos hechos, tendió una trampa a Minucio frente a la ciudad de Geronium. Según cuenta Plutarco, «el terreno frente a la ciudad era llano, no obstante, tenía algunas acequias y cuevas»,[93] que ocupó la noche anterior con 5.000 soldados y 500 jinetes. La mañana siguiente, envió una partida de forrajeadores a la vista del campamento de Minucio, quien inmediatamente atacó con tropas ligeras. Aníbal reforzó a los escaramuzadores y lanzó entonces a la caballería, que Minucio hubo de contrarrestar con la propia. Cuando la caballería italiana fue derrotada, Minucio formó a todas sus legiones en orden de combate y descendió al valle. El general púnico esperó a que hubiera cruzado el valle y entonces dio la orden a sus tropas emboscadas, que atacaron los flancos y la retaguardia de la formación romana. El ejército de Marco Minucio se batió en retirada, perseguido por los jinetes ligeros de Numidia, y habría sido casi totalmente aniquilado de no ser por la intervención de Fabio Máximo quien con la aparición de su ejército, puso en fuga a los púnicos. Tras la Batalla de Geronium, Minucio renunció a su cargo y puso sus legiones bajo el mando del "escudo de Roma".[93][94] Finalizados los seis meses de Dictadura de Fabio, el ejército romano pasó de nuevo a manos del cónsul Servilio Gémino y del cónsul sufecto Marco Atilio Régulo, nombrado en sustitución del fallecido Flaminio. Estos prosiguieron con la estrategia fabiana los escasos dos meses que quedaban hasta agotar su mandato y ya en calidad de procónsules, durante los primeros meses del siguiente consulado de 216 a. C. mientras los nuevos cónsules elegidos por los ciudadanos romanos,[50] Lucio Emilio Paulo y Cayo Terencio Varrón, reclutaban tropas y despachaban asuntos en Roma. ... (ver texto completo)
Batalla del Ager Falernus

Artículo principal: Batalla del Ager Falernus

Tras atravesar territorio picentino, marrucino y frentano, el ejército cartaginés llegó al norte de Apulia, devastando cuanto se encontraba a su paso. A esa última zona llegó el ejército romano bajo mando de Fabio tras ser reconstruido con los efectivos del ejército consular de Servilio Gémino y con los recién alistados para sustituir a los perdidos en Trasimeno. Sin conseguir que Fabio cayera en sus provocaciones, Aníbal ... (ver texto completo)
Batalla de los Pantanos de Plestia

Artículo principal: Batalla de los Pantanos de Plestia

Dos días después, prosiguió su camino hacia el este atravesando Umbría. Junto a la zona pantanosa de Plestia, existía un contingente romano de 8.000 hombres venidos de la misma Roma de acuerdo a Apiano,[80] mandados por el pretor Cayo Centenio. Ordenó a su caballería bajo mando de Maharbal dar un rodeo a la posición de bloqueo que ocupaban las tropas romanas, y entonces las atacó frontalmente con su infantería ... (ver texto completo)
Batalla del Lago Trasimeno

Artículo principal: Batalla del Lago Trasimeno

Tras las victorias del Ticino y del Trebia, los cartagineses se retiraron a Bolonia,[cita requerida] para después continuar su marcha sobre Roma. Después de haber asegurado su posición en el Norte de Italia gracias a sus victorias, Aníbal trasladó sus cuarteles de invierno al territorio de los galos, cuyo apoyo parecía estar disminuyendo.[78] En la primavera del 217 a. C., el general cartaginés decidió establecer una ... (ver texto completo)
Batalla del Trebia

Artículo principal: Batalla del Trebia

Antes de que la noticia de la derrota del Ticino llegara a Roma, el Senado ordenó al cónsul Tiberio Sempronio Longo traer sus tropas de Sicilia, para reunirse con Escipión y enfrentarse a Aníbal.[73]

Aunque no constituía más que una victoria menor, el resultado del encuentro junto al Ticino incitó a los galos[36] y a los ligures a unirse a los cartagineses,[74] lo que aumentó el tamaño del ejército púnico a 40.000 hombres, de los ... (ver texto completo)
Batalla del Tesino

Artículo principal: Batalla del Tesino

Publio Cornelio Escipión, cónsul que dirigía las fuerzas romanas destinadas a interceptar a Aníbal,[70] no esperaba que el general cartaginés intentara cruzar los Alpes. Los romanos estaban preparándose para enfrentarse a él en la Península Ibérica. Tras fallar Escipión en su intento de interceptarlo junto al Ródano, despachó a Hispania a su hermano Cneo con la mayor parte de su ejército consular mientras que él con un destacamento reducido, ... (ver texto completo)
Otra razón que hace su travesía importante es estratégica. Roma era una potencia continental y Cartago una potencia marítima. Parecía obvio que la flota cartaginesa podría atacar y desembarcar hombres en cualquier punto del sur de la península itálica o Sicilia, teniendo recursos suficientes para evitar buscar un cruce por los Alpes. Sin embargo Aníbal atacó por tierra en abierto desafío y sorpresa para las tropas romanas. Su repentina aparición en el Valle del Po después de la travesía de la Galia ... (ver texto completo)
Según las fuentes, Aníbal perdió, en esta travesía, entre 3.000 y 20.000 hombres.[20][69] Los supervivientes que llegaron a Italia estaban hambrientos y muertos de frío.[20]

Fuera cual fuese el paso elegido, la travesía de los Alpes ha sido la opción táctica más destacada en la Antigüedad. Aníbal logró atravesar las montañas a pesar de los obstáculos que planteaban el clima, el terreno, los ataques de las poblaciones locales, y la dificultad de dirigir a un ejército compuesto por soldados de distintas ... (ver texto completo)
Por último, hay que decir que era habitual en los historiadores antiguos imaginar discursos verosímiles atribuidos a los personajes históricos, por lo que no hay ninguna razón para creer en la absoluta autenticidad de esta escena, y en el gesto de orador que la acompaña. Ya que es posible que el episodio relatado sea una «amable» imagen de Épinal, la comparación de los diversos caminos factibles no puede conducir a una conclusión definitiva.
En los Alpes Septentrionales, solo el puerto de Clapier satisfaría estas dos condiciones: vista sobre la planicie del Po y de la población de los turineses. Desde que el coronel Perrin lo afirmó en 1883, numerosos autores se sumaron a esta tesis.[67] La única excepción notable es la tesis de Sir Gavin de Beer (publicada en 1955), la cual propone el puerto de la Traversette en los Alpes meridionales, cerca del Monte Viso (Alpes Cocios). La ruta no atravesaba el territorio de los alóbroges y su hipótesis ... (ver texto completo)