ALCONCHEL DE LA ESTRELLA: «Delicias de Capua»...

«Delicias de Capua»

Artículo principal: Batalla de Casilino (216 a. C.)
Artículo principal: Primera batalla de Petelia

Poco después de la Batalla del Lago Trasimeno en el 217 a. C., Aníbal hizo liberar a tres caballeros de Capua que, poco tiempo después, le propusieron tomar posesión de la ciudad. Aníbal pasó mucho tiempo tratando de ganarse la confianza de los notables de la ciudad,[25] que logró obtener tras el término de la Batalla de Cannas. La ciudad (hoy en día conocida con el nombre de Santa María Capua Vetere) «ofreció a los soldados cartagineses numerosos placeres que ablandarían sus fuerzas». En cualquier caso, el sentido de la famosa expresión «Delicias de Capua»,[104] puede no corresponderse a la realidad. Una reconstrucción pormenorizada de los hechos narrados por Livio desde la batalla de Cannas hasta la caída de Casilino, demuestra que no hubo tiempo material para que su ejército se acomodase. En los tres meses desde la batalla hasta el inicio de operaciones en Casilino, Aníbal se hizo cargo de las localidades del norte de Apulia que se pasaron a su bando dejando guarniciones; atacó con su caballería Canusio;[105] marchó a aceptar la desafección de Compsa (Hirpinos) donde también dejó hombres; dividió su ejército dándole una parte a Magón que se encaminó al sur; avanzó hasta Campania donde se dirigió contra Neápolis, sin conseguir que la ciudad cambiase de bando. De allí se fue a Capua donde firmó la alianza con sus dirigentes, consumándose así el cambio de bando de la ciudad. Tras esto volvió a acercarse a Neápolis sin éxito,[106] marchando entonces a Nola donde no consiguió que se pasasen de bando al llegar Marcelo con tropas. Por tercera vez volvió a ir a Neápolis, sin conseguir su deserción.[107] Entonces sitió y tomó la cercana población de Nuceria desde donde retornó a Nola. Se enfrentó allí en la Primera batalla de Nola con Marcelo sin éxito, dejando el área con dirección a Acerra, la cual fue abandonada por su población y destruida por los púnicos. Se dirigió entonces a Casilino, situada sobre el río Volturno, donde había llegado el ejército del Dictador Marco Junio Pera.