Cuando terminó la batalla, Aníbal recuperó los anillos de los cadáveres de los equites romanos que habían perecido en combate. Con ellos pudo proporcionar al gobierno cartaginés la prueba irrefutable de su victoria en Cannas.[20]
Gracias a su brillante táctica, Aníbal, a pesar de su inferioridad numérica, aniquiló las fuerzas romanas casi por completo. La Batalla de Cannas ha sido considerada como la derrota más desastrosa de Roma hasta esa fecha.[20] Las pérdidas romanas se estiman entre 25.000[50] y 70.000 hombres.[10] Entre los muertos figuraban el cónsul Lucio Emilio Paulo,[26] dos ex-cónsules, dos cuestores, 29-48 tribunos militares y 80 senadores (25-30% del total de sus miembros). Además, 10.000 soldados romanos fueron capturados por Aníbal.[50] La Batalla de Cannas ha sido una de las más sangrientas de la historia por la cantidad de muertos en un solo día.[97] El ejército cartaginés solo hubo de lamentar 6.000 bajas.[25]
Gracias a su brillante táctica, Aníbal, a pesar de su inferioridad numérica, aniquiló las fuerzas romanas casi por completo. La Batalla de Cannas ha sido considerada como la derrota más desastrosa de Roma hasta esa fecha.[20] Las pérdidas romanas se estiman entre 25.000[50] y 70.000 hombres.[10] Entre los muertos figuraban el cónsul Lucio Emilio Paulo,[26] dos ex-cónsules, dos cuestores, 29-48 tribunos militares y 80 senadores (25-30% del total de sus miembros). Además, 10.000 soldados romanos fueron capturados por Aníbal.[50] La Batalla de Cannas ha sido una de las más sangrientas de la historia por la cantidad de muertos en un solo día.[97] El ejército cartaginés solo hubo de lamentar 6.000 bajas.[25]