2ª PARTE
Abd Alláh supo que habían llegado al lugar apropiado. Y así lo indicó. Los esclavos depositaron los arcones en una especie de peana elevada y oculta, a primera vista, tras un recoveco de la piedra caliza, una diminuta meseta que el agua había respetado mientras horadaba y modelaba leves acantilados o correntías en el vientre de aquella inmensa mole. Los cautivos del sultán acezaban sin resuello. Había llegado el momento de encontrarse con El Todopoderoso. La respiración fatigada se mudó ... (ver texto completo)
Abd Alláh supo que habían llegado al lugar apropiado. Y así lo indicó. Los esclavos depositaron los arcones en una especie de peana elevada y oculta, a primera vista, tras un recoveco de la piedra caliza, una diminuta meseta que el agua había respetado mientras horadaba y modelaba leves acantilados o correntías en el vientre de aquella inmensa mole. Los cautivos del sultán acezaban sin resuello. Había llegado el momento de encontrarse con El Todopoderoso. La respiración fatigada se mudó ... (ver texto completo)
TERCERA PARTE
Hace ya más de seis meses que Abd Alláh permanece destinado al mando de la guarnición; hasta nuevo aviso, rezaban las órdenes. El al-Qualatí echa de menos a Jadiya, su esposa, la única que Alláh ha querido concederle y a la que ama como los omeyas quieren la luna del desierto de Arabia. No tiene concubinas ni ha conocido, después de la demanda de matrimonio, amante distinta. Recuerda su piel, más blanca de lo normal, sus ojos almendrados del color de la miel, sus cabellos negros.
Añora ... (ver texto completo)
Hace ya más de seis meses que Abd Alláh permanece destinado al mando de la guarnición; hasta nuevo aviso, rezaban las órdenes. El al-Qualatí echa de menos a Jadiya, su esposa, la única que Alláh ha querido concederle y a la que ama como los omeyas quieren la luna del desierto de Arabia. No tiene concubinas ni ha conocido, después de la demanda de matrimonio, amante distinta. Recuerda su piel, más blanca de lo normal, sus ojos almendrados del color de la miel, sus cabellos negros.
Añora ... (ver texto completo)