PEDRO MARTINEZ (Granada)

Dolores Caballero, su vespa y sus amigas
TERCERA PARTE
De esta manera se llegó al triunfo de las derechas en las elecciones de 1933. Entonces, la Reforma agraria cogió un ritmo mucho más lento y nuevas disposiciones anularon los artículos más radicales. Invalidar las Bases de Trabajo que imponían a los patrones la necesidad de contratar obreros para turnos rigurosos y empezaron a cambiar los Jurados Mixtos designados por Largo Caballero. En la provincia de Granada, según denunciaba Fernando de los Ríos, los patrones burlaron las Bases de trabajo y bajaron los jornales pactados de ocho a cinco pesetas. Para terminar el proceso la "Ley para la reforma de la reforma agraria" de julio de 1935 fue una verdadera contrarreforma donde se derogaba el Inventario de fincas expropiables establecida tres años antes.

Desde abril del 31, el tiempo pasó rápidamente para la gente de Pedro Martínez, tanto, que los recuerdos que han perdurado no han sido los de los primero dos años del régimen republicano con los intentos de reforma, sino los posteriores cuando se volvió a las prácticas de los tiempos pasados. Fue un tiempo difícil y duro. Tiempo de represalias, donde los trabajadores y trabajadoras del campo fueron despedidos solamente por haber votado las izquierdas.
Malefakis se pregunta el porqué de la radicalización del PSOE a partir de 1934 y afirma que las condiciones de vida de la clase trabajadora empeoraron mucho, pero no tanto como para justificar la aparición de represalias revolucionarias desesperadas. Sin embargo, se puede medir hasta dónde deben empeorar las condiciones de vida para que las acciones revolucionarias sean justificables? En todo caso, esta es la memoria que queda: "La República, allí linde de los socialistas, de los comunistas, luego mandaron ellos dos años más y també el pasamos muy malamente: nos echaban del trabajo porqué habiamos votación a las izquierdas", explica la M. Jesús.

La Manuela 5 lo recuerda así: " He" pasao "muchísimas faltas. Mi MARIDO era de izquierdas y no el querian (a trabajar), nadie. Y ya está ¡Y mi Caso, era muy trabajador! ¡Y sabiendo Trabajar y lo que trabajaba sabía! Pero ya ves... Yo tenía, Cuando el bienio negro, una yegua: me la quitaron. Tenía una marrana: me la quitaron, los ricos. Ya ves, "pos" nos dejaron listos. Una vez estabamos "acostaos", Cuando siento que llaman a la puerta. La casa que "na" más estaba de agujeros por todos "laos". Y dice mi MARIDO: "eso se uno que viene a ver si..". Cuando se Acerca a un agujero para ver. " ¡Ay Manuela cuantos civiles hay en la puerta!
Entónces ya Bajo El, y al bajar, " ¡brazos llega!" Se pusó brazos llega, el esposaron y... habia en el "Pestaño" de mi casa dos guardias civiles... y cómo de aquí todo hondo Hasta allá abajo ¡muchísimos civiles! Si el llevaron a Guadix y estuvó allí quince días. Ya lo arreglaron y ya se vino ".

Este pueblo de campo donde la mayoría de las personas eran asalariadas los múltiples "cortijos" que le rodeaban, la política pendular de la república en la cuestión del campo debía afectar especialmente la convivencia. La historia de Juan Garcia Lozano, padre de J. Ramón, ilustra la realidad de lo que significó la República: pocos cambios para la gente trabajadora después de los primeros tiempos de esperanza. Las relaciones de poder siguieron siendo como las de antes, las familias ricas que al inicio de la república sufrieron unos momentos de susto, consiguieron con relativa facilidad volver a tomar las riendas del poder. Y si en un primer momento realmente el régimen intentó proporcionar derechos a los pobres, prontamente y, como hemos visto, antes ya del bienio negro, los terratenientes lograron llevar el agua a su molino. Si de algo habían servido los años de libertad era para darse a conocer. Ahora ya no habían dudas. Quien había jugado la carta de las izquierdas estaba marcado junto con toda su familia.

En J. Ramón tenía 15 años cuando sucedió un hecho que marcaría no sólo su vida y la de su familia, sino incluso la de mucha gente del pueblo que ha incorporado la historia personal de Juan, su padre, en la historia de toda la colectividad. En Juan había nacido en Caniles de Baza. De pequeño quedó huérfano de padre y madre y, más adelante, abandonó su pueblo y llegó a la finca de Fuente Caldera. Allí la marquesa se lo medio prohijar y con el tiempo se convirtió en un "labrador" más del "cortijo". Es decir tuvo acceso a la tierra.
Con mucho trabajo y esfuerzo consiguió encontrar agua en el trozo que le otorgaron, y construir una fuente, que aún hoy existe y se conoce como la "Fuente el Número", el mote de aquel muchacho. Con el maravilloso líquido en abundancia aquella tierra caracterizada por su sequedad convirtió en un paisaje de rica huerta, una fértil "vega", llena de árboles frutales y hortalizas.
Esta relativa prosperidad junto con que la existencia de los frutales obligaba a los ganaderos a bordear la finca y perder tiempo, despertó envidias y rencores en algún "labrador" y guarda de la finca. Un sentimiento que con el tiempo conllevaría la perdición de Juan "el Número".

En Juan se había casado con la Encarnación y vivían en una especie de barraca que el hombre construyó en el terreno de su "vega". Hasta que no encontrar agua había pasado calamidades, penurias e incluso hambre. Los segadores se presentaban y solidariamente se lo ofrecían las "migas", el "gazpacho" o el "cocido" según la hora que fuera, y así, al menos en verano, no pasaban hambre. Pero la vida en aquel lugar no podía ser muy agradable para una mujer joven, madre muy pronto de un montón de criaturas, aislados y alejados del pueblo y de la finca. Esta situación poco cómoda propició que la familia abandonara aquellas tierras que, con tanto sudor, muchos trabajos y sacrificios habían conseguido fructificar. Al menos esa es la versión de su hija, pero la gente del pueblo, y su hermano, exponen una segunda causa: que los guardas de la finca de Fuente Caldera no le perdonaban el trato de favor que le había otorgado la marquesa y no pararon hasta llegar a ponerlo en mala situación y lograron echarlos de la huerta. Es como lo ve en Pedro,"Porqué los árboles eran propiedad de la finca y El Dijo que ponía" Arbolé ", y los MISMOS guardias si el arrancaban. Y se fue enfurruñando con los guardias ".

Fuera por qué fuera, la familia abandonó la huerta y la cabaña y se fue hacia el pueblo donde alquila, para ganarse la vida, un horno de pan. Para manejar el fuego del horno, Juan y sus hijos recogían leña de los alrededores del pueblo. Terrenos que pertenecían a las fincas privadas del municipio. Propiedades bien guardadas y vigiladas por hombres destinados justamente a estas tareas. Por tanto, el trabajo de buscar leña se convertía, y lo era de hecho, en un trabajo clandestina. A menudo, una vez hecha la carga del debían abandonar y ponerse a correr para no caer en manos de los guardas. Un día, cuando el J. Ramon iba a buscar leña, tropezó con un guarda de la finca que la encañonó y maltratándola el, le obligó a lanzar la leña que había recogido. Más tarde denunció al padre por el "robo".
En Pedro explica que en el juicio su padre "... en la escalera (del juzgado) Vio el guarda, y no sé que le habla. Y se le engancha, o hizó que se le cayo el sombrero y agachado como estaba le habla. Y al ponerse de pie, estaba al lado de la escalera y el guarda allí en la otra, al ponerse de pie, le llavín una "puñal" y le corte el corazón. Y le dio tiempo a bajar tres o cuatro escaleras y salir a la calle ¡Ah! Y chill El otro guarda que venía detrás, pero se le escapa ".

Aunque huyó e intentó esconderse, finalmente se entregó a la justicia. "A mi padre le metieron a la cárcel y Cuando estalla la guerra le echaron en libertad. Y luego Cuando se acaba la guerra el metieron otra vez en la cárcel. Y se ha muerto en Barbastro. Le echaron 30 años de prisión perpetua a consecuència de aquellos ", explica en J. Ramón.
SEGUNDA PARTE LLEGA LA REPUBLICA
La nueva situación se haga sentir en Fuente Caldera, cuando, como explica en Pedro Líndez 4 el juez de Guadix obligó a la administración de la finca a pagar unos jornales que debía a sus jornaleros.

"La marquesa Debi una" porro "de jornales. Y denunciaron los obreros que no las pagaba el administrador. Entónces era ya Don José Grau. La marquesa no le Daba poder a Don José Grau para que vendiera el tardo y pagara. Y entónces el juez de Guadix ordena al juez de Pedro Martínez que abriès los graneros y las dieran tardo Hasta pagarlo los jornales ".

De lo contrario, nuestros testigos tienen una visión muy fugaz de las mejoras que la República pudo introducir. La mayoría eran muy jóvenes, casi niños y tienen pocos recuerdos del período o del que significó. Como dice en Joaquín " ¡Yo que sabía lo que era una república "! O en J. Ramón que nos cuenta lo que hacía, "en la República era yo alguacil del Partido Socialista, de la Juventud Socialista de Pedro Martínez. Yo era el que arreglaba la habitación y llevaba los braseros. Porque entónces teniamos nosotros el horno y llevaba los braseros allí para el día que habia junta. Yo tenía que abrir la puerta y tenía que cierra aquel y tenía que limpiarlo "pan" cuando iban a la junta a las ocho de la noche oa las nueve. Después de cenar, la gente IBA en la junta allí al centro. Yo era el que tenía de cerrar y abrir la puerta y tenerlo todo "cuidao" ".

El Ángeles por su parte recuerda "en el pueblo eran socialistas pero entónces no estaba la gente como ahora tan" espabilar "con los Partidos".

Durante la República el problema agrario fue, junto con la cuestión religiosa, uno de los temas más virulentos de la época. La toma de posiciones antirrepublicanas los sectores perjudicados en los intentos de reforma agraria es una de las claves para comprender qué pasó en la Segunda República Española. El gobierno de coalición había prometido de forma inequívoca, la redención de la gente del campo. Durante el primer bienio republicano las normas desplazaron por primera vez, el peso de la ley de los propietarios a los obreros rurales. Era el prólogo de una reforma que se quería profunda para transformar las estructuras del campo español. Pero la reforma agraria no fue considerada, de hecho, una cuestión de urgencia en la intensa obra legisladora del primer parlamento republicano. Por otra parte, su redacción provocó inmensos problemas legales y técnicos, que sumados a los fuertes intereses políticos y económicos que rodeaban la cuestión, explican el porqué de una serie de proyectos desestimados y el resultado final: una ley compleja y de difícil aplicación. Los terratenientes, con todo, quedaron asombrados del proceso, pues paralelamente a los cambios legislativos, comprobaban como en sus localidades iban perdiendo sus, hasta entonces intocables, privilegios. Veían cómo se sustituía su poder por los elementos socialistas o republicanos radicales. Y reaccionaron rápidamente, y en todos sentidos, no consintiendo que se consolidara esa tendencia. El titubeo de las izquierdas los primeros meses de la República y el combate frontal de la derecha no sólo hicieron fracasar la Reforma Agraria sino que también en la misma República. explican el porqué de una serie de proyectos desestimados y el resultado final: una ley compleja y de difícil aplicación. Los terratenientes, con todo, quedaron asombrados del proceso, pues paralelamente a los cambios legislativos, comprobaban como en sus localidades iban perdiendo sus, hasta entonces intocables, privilegios. Veían cómo se sustituía su poder por los elementos socialistas o republicanos radicales. Y reaccionaron rápidamente, y en todos sentidos, no consintiendo que se consolidara esa tendencia. El titubeo de las izquierdas los primeros meses de la República y el combate frontal de la derecha no sólo hicieron fracasar la Reforma Agraria sino que también en la misma República. explican el porqué de una serie de proyectos desestimados y el resultado final: una ley compleja y de difícil aplicación. Los terratenientes, con todo, quedaron asombrados del proceso, pues paralelamente a los cambios legislativos, comprobaban como en sus localidades iban perdiendo sus, hasta entonces intocables, privilegios. Veían cómo se sustituía su poder por los elementos socialistas o republicanos radicales. Y reaccionaron rápidamente, y en todos sentidos, no consintiendo que se consolidara esa tendencia. El titubeo de las izquierdas los primeros meses de la República y el combate frontal de la derecha no sólo hicieron fracasar la Reforma Agraria sino que también en la misma República. caro paralelamente a los cambios legislativos, comprobaban como en sus localidades iban perdiendo sus, hasta entonces intocables, privilegios. Veían cómo se sustituía su poder por los elementos socialistas o republicanos radicales. Y reaccionaron rápidamente, y en todos sentidos, no consintiendo que se consolidara esa tendencia. El titubeo de las izquierdas los primeros meses de la República y el combate frontal de la derecha no sólo hicieron fracasar la Reforma Agraria sino que también en la misma República. caro paralelamente a los cambios legislativos, comprobaban como en sus localidades iban perdiendo sus, hasta entonces intocables, privilegios. Veían cómo se sustituía su poder por los elementos socialistas o republicanos radicales. Y reaccionaron rápidamente, y en todos sentidos, no consintiendo que se consolidara esa tendencia. El titubeo de las izquierdas los primeros meses de la República y el combate frontal de la derecha no sólo hicieron fracasar la Reforma Agraria sino que también en la misma República.

Después del primer proyecto de reforma agraria, siguieron unos cuantos más, unos más moderados, otros más radicales. El levantamiento frustrado de Sanjurjo el 10 agosto de 1932 tuvo como consecuencia la radicalización y aceleración de todos los proyectos republicanos de 1932.
Los grandes propietarios pronto crearon la Agrupación Nacional de Propietarios de Fincas Rústicas y conjuntamente con todos los sectores monárquicos y conservadores, redoblaron los esfuerzos para volver a cambiar la situación. Y, así, ya antes del bienio negro, la clase trabajadora vio cómo se torcían las cosas y devolvía la explotación.

En verano de 1932, la "Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra" (FNTT) solicitó reiteradamente al gobierno que hiciera efectivo el turno riguroso en la contratación de los jornaleros del campo. La realidad fue que la nueva Ley de Arrendamientos ratificó el poder absoluto de los propietarios al derogar ciertas limitaciones establecidas anteriormente. La nueva situación permitía que cualquier propietario que quisiera deshacerse de un arrendatario pudiera hacerlo con toda facilidad. Y aquellos que no fueron expulsados, probablemente se vieron obligados a pagar rentas más altas. Durante 1933 la situación económica y social se fue deteriorando y en abril del mismo año culminó la reorganización patronal con la convocatoria de una gran asamblea en Madrid el 18 de septiembre,
la terrible hambre jornalera se mucho más amarga siéndo republicana que monárquica, Porque además de ser hambre de pan, se hambre de esperanzas defraudadas por la República"

(Blas Infante)

A tres perrillas los huevos
ya dos chicas la sal
y cuatro cigarrillos.
¡Viva la libertad!
Catorce de abril de 1931, en Joaquín 1 de trece años, hace su caminata diaria con la carga de leña del "cortijo" hacia Pedro Martínez. A medio recorrido, en la Cañada de la Hermosa, se encuentra un grupo de hombres a caballo y con banderas que cantan y gritan vivas a la República. Medio asustado, sin saber muy bien qué pasa, llega al pueblo donde ve el maestro y sus compañeros que también cantan y corren, ondeando, banderas republicanas.

Durante la monarquía, en este pueblo, como en la mayoría de las pequeñas localidades agrarias andaluzas, los ricos propietarios habían ostentado el poder social, económico y político en solitario, en consecuencia, los hombres de las familias propietarias de grandes fincas eran los que prácticamente manejaban todo el poder desde el Ayuntamiento y acaparaban todos los cargos del municipio.
En la campaña para las elecciones municipales del treinta y uno, la candidatura republicana la encabezó el socialista Rafael Casares, a pesar de ser de una de las familias ricas del pueblo.

Las candidaturas republicanas ganaron en el conjunto del país y el 14 de abril de 1931 se proclamó en Barcelona y en Madrid la II República Española. Las elecciones fueron precedidas de una intensa campaña electoral. Campaña que por parte de la conjunción republicano-socialista se centraba sobre todo en las capitales de provincia y núcleos importantes, aunque la celebración de mítines fue una nota usual y no sólo a los fines de comarca. A Pedro Martínez, a pesar de ser una población de poco más de tres mil habitantes, se organizó algún mitin con la participación de líderes republicanos estatales y los dirigentes locales.

En J. Ramón y el Ángeles 2 recuerdan un acta en el que participó Fernando de los Ríos, Largo Caballero, y donde, también, estaba prevista la intervención del Alcala Zamora. La gente de Pedro Martínez se congregaba en la plaza para escuchar los discursos de los líderes republicanos. Y los ricos empezaron a pensar que las cosas iban mal. Según el Ángeles, "Estaban los ricos ¡qué los pelos se tiraban de la cabeza"!
En aquella época en los ayuntamientos no todas las concejalías tenían candidatos, sin embargo para estas elecciones, en Andalucía, respecto a España, fue donde un mayor porcentaje de concejalías salieron a elección. Sin embargo, en Granada se mantuvo por debajo de la media estatal, lo que sugiere una cierta persistencia de prácticas abusivas de los caciques generadoras de desmovilización. Este fue el caso de Pedro Martínez donde los republicanos ganaron las elecciones pero no pudieron asumir el gobierno municipal el mismo día 14. Durante 24 horas el alcalde del pueblo fue el Ángel "el de la viuda", un declarado diestro que fue muerto en los primeros días de la guerra civil. El líder socialista y otros candidatos republicanos fueron retenidos en los colegios electorales para las fuerzas derechistas del pueblo que intentaron manipular el resultado de las elecciones.
Sin embargo, algunos testigos afirman que Rafael Casares tomó la vara de mando 24 horas más tarde simplemente porque 3 estaba fuera del pueblo de viaje a Murcia. De hecho los que sí fueron retenidos en los colegios fueron los apoderados y podría ser que Rafael Casares no extendido entre ellos. Sea como sea, esto no modifica el hecho realmente importante: la resistencia a respetar el resultado de las elecciones por parte de las fuerzas de derechas.

"Cuando él (Rafael Casares) entra. Es que era un hombre muy de izquierdas y muy bueno. Y Cuando de primera, Cuando las elecciones, pues iban a acero un complot grande. Era un complot para matar a este hombre. En las elecciones del 31 ¡Y el tenian "encerrao" en los colegios! En el colegio de en medio se aglutinaba toda la Fuerza fascista, todos los guardias civiles y los municipales. Y es que querian hacerle que firmase miedo Fuerza que habian ganado las elecciones. Entónces nosotras al enterarnos, pues yo saque Unos recitales que decian:

El día de las elecciones
Antonio el de Tarabita
llevaba un rifle Colgado
"pan" matar a los socialistas.

En el colegio del medio
tenian, hecho un complot
ya Tienen los apoderados
"pa" ganar las elecciones.

Este es el hijo de Cobos
que ha "cogio" a Juanillo
con un revolver en mano:
¡firma! ¡Firma! ¡Que te echo!

Y el decia:
Si me tiras ¡Mátame!
Ya te he dicho que no no firmo,
esto es una "canalla"
que queréis acero los ricos.

Al muchacho de Clemente
en la calle le tiraron
mando Cobos a por la guardia
Porque él era APODERADO.

Y de esas ¡cómo esas Muchas! ¿"Pa" que quieres qué te diga?

Ellos tenian preparación
la camioneta y la soga
y llevarse a los obreros
ya todos Darlin la orilla.

Nos querian Dejar sin padre
ya nosotras deshonradas
pero Había una voz oculta
"pan" que no pasara nada.

Se acabaron los borbones,
terminaron los fascistas
ahora mandamos nosotros,
los honrados socialistas.

Decíamos socialistas, entónces el Partido Comunista estaba casi alumbrando ".

Sin embargo, Rafael Casares no tenía intención de ejercer de alcalde. Seguramente, encabezó la lista republicana para que, gracias a su condición de hombre de cultura, su oficio de médico y el prestigio de que gozaba en todo el pueblo, reunía las condiciones óptimas para hacer ganar la candidatura. Era la oportunidad de hacer perder a la odiada familia Cobos y sus seguidores, el poder que ejercían dentro de Pedro Martínez.

En Casares se dedicó a la política dentro del Partido Socialista que fue creciendo considerablemente a partir de las elecciones del treinta y uno y al ayuntamiento fue sustituido por Manuel "el barbero", también socialista. El 20 de octubre de 1933 se reunió la asamblea conjunta de UGT y el PSOE para elegir a los candidatos socialistas provinciales, para las elecciones de aquel año. La Comisión Ejecutiva había presentado una propuesta de doce nombres, entre los que figuraba en Rafael Casares, como "líder socialista de Pedro Martínez", sin embargo, no fue elegido por los delegados presentes en la reunión entre los diez candidatos a diputados.

Después de las elecciones del 31 se produjeron en breve cambios palpables. Se promulgaron los decretos de Términos municipales que obligaba a los patrones agrícolas a ocupar preferentemente los braceros vecinos del municipio (20 de abril); el que prohibía momentáneamente los desahucios de los campesinos arrendatarios (29 de abril) y, el de la constitución de los Jurados mixtos del trabajo rural (8 de mayo). En julio se promulgaron las jornadas de 8 horas en todas las actividades laborales -en el campo la primera- y se establecieron salarios mínimos en el campo por las jornadas mixtas. Los arrendatarios y aparceros podían también pedir una reducción de las rentas a pagar si estas excedían de la renta imponible de la finca o si la cosecha había sido mala (11 de julio). El Decreto de Laboreo forzosa obligaba a los propietarios a cultivar las tierras "según los usos y costumbres de la región", al contrario podía ser cedida su explotación a entidades campesinas. Todos estos decretos fueron transformados en ley para las Cortes el 9 de septiembre de 1931.
La "Ley de Colocación Obrera" (27 de noviembre) establecía la regulación y la organización de la colocación obrera con el carácter de nacional, pública y gratuita, y disponía la creación de Oficinas de Colocación a nivel municipal, provincial y nacional para registrar la oferta y la demanda de trabajo, previéndose la posibilidad de establecer el "turno rigurosa", por el que el propietario perdía la facultad de elegir libremente la mano de obra y de utilizar en su beneficio la abundante oferta de trabajo.
Buenos días foreros-as... ¡feliz lunes!
La verdadera amistad no se trata de ser inseparables, sino de estar separados y que nada cambie..
La felicidad no llega cuando conseguimos lo que deseamos, sino cuando disfrutamos y apreciamos lo que tenemos.
Buenos días foreros-as... ¡feliz domingo!
Buenos días forero-as.... todo esto que pongo es lo que pasó en el pueblo cuando estallo la guerra, testimonios de gente que la vivio... ¡feliz sabado!
CUARTA PARTE

Según los testigos a Pedro Martínez la revolución supuso la muerte de uno o dos guardias civiles y cuatro personas de derechas. El Abelardo, un hijastro de en Cobos, que estaba haciendo el servicio militar en Madrid, pero que, según la M. Jesús, lo mató gente del pueblo. Un hijo de Cayetano, sobrino de Ángel Rubitches, que había nacido en Don Diego, lo sacaron del "cortijo" gente del pueblo, el Gregorio del Casino, Paco casino y Manolito del Clemente.
También los dos primos Rubitches muy comprometidas con la derecha más reaccionaria que intentaron esconderse. En Rubitches escondió al "cortijo" Vertiente Bajo, es decir en casa su tía, la madre del Ángel, y éste a Vertiente Alto, la casa del otro primo. Este escondite, cambiando simplemente de casa no les sirvió de nada. Los ejecutores fueron forasteros y Antonia asegura que los de Pedro Martínez no tuvieran tiempo de pronunciarse en contra oa favor, pues los mataron por los caminos entre los "cortijos" donde fueron cogidos antes de llegar al pueblo. "En Pedro Martínez se requesón. Mataroní a Ángel ya Rubitches que eran primos, pero estos los Mataroní, no fué la gente de Pedro Martínez. Fuerón Unos milicianos que vinieron de (...), que trajeron una ametralladora. Y a estos, pues como las encontraron una documentación. Una documentación que era de la "Banda Negra". Eran los que aparecieron por afiliados a la Banda Negra de Granada. Que era ¡yo qué sé! púas la Banda Negra, los que salian voluntarios a fusilar ¡Fascistas malos! ¿Sabes? Y claro al sacarles esta documentación ya se los llevaron. Y Cuando quisimos acordar, pues los Mataroní allí en el camino de la Alamedilla, no en el camino de Charcón, pues miedo allí los Mataroní. Pero no fué gente del pueblo ".

Por tanto, según los recuerdos de la gente, la violencia revolucionaria daría un total de cinco o seis muertes de personas que se pusieron al lado de los militares rebeldes. Defendiendo la República durante estos primeros días, es decir, en enfrentamientos espontáneos y no en el frente, conocemos la muerte de Manolito el de Maximino, pero no sabemos si fue el único. En una conversación, se menciona en "Fadrique lo Mataroní en Guadix Cuando la toma", sin aclarar si se refieren al año 1936, es decir la toma de Guadix por los republicanos, o bien, en 1939 por los fascistas.
Estabilizadas las luchas de los primeros días Pedro Martínez quedó leal a la II República, y sus hombres y sus mujeres, unos en el frente, las otras en el pueblo, lucharon como tantos y tantas de toda la península para ganar la guerra y para consolidar los avances revolucionarios.

Los hombres de Pedro Martínez fueron al frente, bien con su leva, como en Sebastián 5, bien voluntariamente, como en Manolo [Manolo Alfaro, nacido en 1920, entrevista realizada al Tibidavo de Torre-Romeu (Sabadell), el 15-7-84] y en J. Ramón. Estos últimos, a pesar de su extremada juventud, dejaron el pueblo, familiares, amigos y trabajo para ir al frente a combatir los militares alzados. Los tres testigos que tenemos, como tantos otros hombres y muchachos, dejaron los campos de batalla mucho más que el tiempo que estuvieron.
En Manolo recuerda: "Cuando estalla la guerra, me pilló en un cortijo que le dicen" Ulailas Bajas ",, hecho un Chiquillo. Cuando se prendió fuego al cuartel a mí no me dejaban salir ni "ná", Porque no se atrevían a dejarme. Y al poco tiempo... ¡"pos" me fui voluntario! Hecho un Chiquillo me fui voluntario a la guerra. "
TERCERA PARTE

A Pedro Martínez aparentemente se podría confirmar esta tesis, pero la rapidez y la efectividad de esta respuesta espontánea fue posible por la existencia previa de unas organizaciones políticas y sindicales. Creo que los hechos que se produjeron muestran una relativa madurez de las organizaciones del pueblo, que a pesar de su relativo aislamiento recibió la transmisión rápida de las noticias desde Granada, y, sin perder tiempo, se dirigieron hacia el cuartel para obtener armamento para ir a impedir la caída de la capital, y para asegurar las explotaciones agrarias del término municipal.

El asalto al cuartel de la Guardia Civil, prendiéndose fuego, se puede identificar como el inicio de la contienda a Pedro Martínez. Hubo heridos e incluso algún muerto. El Ángeles 4y en J. Ramón explican que un tal Olivencia, que estaba al cuartel encarcelado por fascista, fue muerto en hacerse escurridizo. Los asaltantes tomaron prisioneros a cinco o seis guardias civiles que salían huyendo del fuego, algunos heridos o con quemaduras. La M. Jesús, al contar los muertos de derechas al estallar la guerra, afirma que uno fue en "Josico Pílez, en el cuartel, al entregarse los civiles". Por lo tanto, o fueron dos los muertos, o era la misma persona, y Olivencia era el mote del Pílez. A en Romero, uno de los guardias civiles, lo dejaron salir del cuartel para poder negociar con los socialistas, mientras quedaba como rehén a su mujer, que finalmente tuvieron que sacar por un balcón de detrás del edificio. Otro de los guardias, en García, se lo llevaron a Montejícar, donde la iban a fusilar. Él se defendió de esta manera, "Mandar Parte a Pedro Martínez y si yo he hecho allí algo malo, me fusilaís". Y entónces mandaron a reconocia a Pedro Martínez. Y FUE Antonio Alfaro y fuerón cuatro o cinco del pueblo con dos coches, y si el subieron "pan" el pueblo ". Este testimonio muestra la presencia de hombres de fuera del pueblo actuando.

Con las armas que cogieron del cuartel de la guardia civil los jóvenes de Pedro Martínez fueron a defender Guadix que quedó, con palabras de Bernal, bajo "un auténtico terror rojo". Sin embargo, muchos jóvenes revolucionarios dejaron la vida, como el prometido de la Antonia, que años atrás la había acercado a la lucha política y social.

Estampa antigua de Guadix de Roberto Balboa en el blog de Leandro García
"Pues, que esperabamos, pues que decian que venían los fascistas. Que dijeron que habia que ir a Granada, a salvar Granada. Que en Granada aparecieron por los fascistas ¡Claro y ya la federación de Granada, pues ya llame a los pueblos! Y claro, pues ya se pusieron a alertar, pero no creyendo que tan pronto IBA a caer Granada.

Allí nosotros, mandamos primero, el dinero de la Agrupación de Mujeres, casi todo el mandinga para armamentos.

Y dijeron, bueno pues si ya están los fascistas en Granada, ya vienen "pan" Pedro Martínez. Ya pues creíamos que venían a Pedro Martínez porqué muchos de los ricos del pueblo aparecieron por en Granada ¡que vivían en Granada! Y al Decir que venían los fascistas, pues ya se fuerón a Guadix. Y nosotros, los más jóvenes y las mujeres, pues Salimos con aceigos ¡Yo salino con una hoz! Y OTRAS con cuchillos, Otras cono ¡cono mancajes! ¡Yo qué sé! Cada una llevábamos ¡ya ves tú lo que representaríamos! ¡Pero chiquilla que ibamos como si, como si nos los fueramos a Encontrar ya liarnos con ellos! Y ya se fuerón para Guadix. Y entónces ya, la juventud que queda, se fuerón todos en Guadix. Y de allí, el primero que cayo fué el Juanito de Maximino que entónces era mi novio. Y ya despues toda la juventud pues allí ¡estuvieron luchando subasta que quedaban para los rojos!

Allí encendieron ¡la catedral! ¡Y se veía una humareda salir! Sí, sí Guadix quedado "aplastado" por los rojos ".

A Pedro Martínez aparentemente se podría confirmar esta tesis, pero la rapidez y la efectividad de esta respuesta espontánea fue posible por la existencia previa de unas organizaciones políticas y sindicales. Creo que los hechos que se produjeron muestran una relativa madurez de las organizaciones del pueblo, que a pesar de su relativo aislamiento recibió la transmisión rápida de las noticias desde Granada, y, sin perder tiempo, se dirigieron hacia el cuartel para obtener armamento para ir a impedir la caída de la capital, y para asegurar las explotaciones agrarias del término municipal.

El asalto al cuartel de la Guardia Civil, prendiéndose fuego, se puede identificar como el inicio de la contienda a Pedro Martínez. Hubo heridos e incluso algún muerto. El Ángeles 4y en J. Ramón explican que un tal Olivencia, que estaba al cuartel encarcelado por fascista, fue muerto en hacerse escurridizo. Los asaltantes tomaron prisioneros a cinco o seis guardias civiles que salían huyendo del fuego, algunos heridos o con quemaduras. La M. Jesús, al contar los muertos de derechas al estallar la guerra, afirma que uno fue en "Josico Pílez, en el cuartel, al entregarse los civiles". Por lo tanto, o fueron dos los muertos, o era la misma persona, y Olivencia era el mote del Pílez. A en Romero, uno de los guardias civiles, lo dejaron salir del cuartel para poder negociar con los socialistas, mientras quedaba como rehén a su mujer, que finalmente tuvieron que sacar por un balcón de detrás del edificio. Otro de los guardias, en García, se lo llevaron a Montejícar, donde la iban a fusilar. Él se defendió de esta manera, "Mandar Parte a Pedro Martínez y si yo he hecho allí algo malo, me fusilaís". Y entónces mandaron a reconocia a Pedro Martínez. Y FUE Antonio Alfaro y fuerón cuatro o cinco del pueblo con dos coches, y si el subieron "pan" el pueblo ". Este testimonio muestra la presencia de hombres de fuera del pueblo actuando.

Con las armas que cogieron del cuartel de la guardia civil los jóvenes de Pedro Martínez fueron a defender Guadix que quedó, con palabras de Bernal, bajo "un auténtico terror rojo". Sin embargo, muchos jóvenes revolucionarios dejaron la vida, como el prometido de la Antonia, que años atrás la había acercado a la lucha política y social.

Estampa antigua de Guadix de Roberto Balboa en el blog de Leandro García
"Pues, que esperabamos, pues que decian que venían los fascistas. Que dijeron que habia que ir a Granada, a salvar Granada. Que en Granada aparecieron por los fascistas ¡Claro y ya la federación de Granada, pues ya llame a los pueblos! Y claro, pues ya se pusieron a alertar, pero no creyendo que tan pronto IBA a caer Granada.

Allí nosotros, mandamos primero, el dinero de la Agrupación de Mujeres, casi todo el mandinga para armamentos.

Y dijeron, bueno pues si ya están los fascistas en Granada, ya vienen "pan" Pedro Martínez. Ya pues creíamos que venían a Pedro Martínez porqué muchos de los ricos del pueblo aparecieron por en Granada ¡que vivían en Granada! Y al Decir que venían los fascistas, pues ya se fuerón a Guadix. Y nosotros, los más jóvenes y las mujeres, pues Salimos con aceigos ¡Yo salino con una hoz! Y OTRAS con cuchillos, Otras cono ¡cono mancajes! ¡Yo qué sé! Cada una llevábamos ¡ya ves tú lo que representaríamos! ¡Pero chiquilla que ibamos como si, como si nos los fueramos a Encontrar ya liarnos con ellos! Y ya se fuerón para Guadix. Y entónces ya, la juventud que queda, se fuerón todos en Guadix. Y de allí, el primero que cayo fué el Juanito de Maximino que entónces era mi novio. Y ya despues toda la juventud pues allí ¡estuvieron luchando subasta que quedaban para los rojos!

Allí encendieron ¡la catedral! ¡Y se veía una humareda salir! Sí, sí Guadix quedado "aplastado" por los rojos ".
SEGUNDA PARTE
Los testimonios que tenemos nos dejan ver cómo vivió la gente de Pedro Martínez este período histórico y como explican el estallido de la guerra. Antonia y María Jesús creen que algunas personas tenían conciencia de la opresión que se sufría. Que unos sectores de la sociedad, no sólo oprimían los trabajadores y trabajadoras, sino que el intento iba hasta la enajenación. Y en este sectores incluían, de manera preeminente, la iglesia y sus servidores. Otras personas dan causas más concretas aunque más anecdóticas para explicarse la revuelta militar. Hechos inmediatos, o episodios locales de odios o mala vivencias. Por J. Ramón 3, "... y luego vino y bienio negro que mandaban los fascistas. Luego en el 36 que fué las elecciones y que fué Cuando estalla la guerra ¿eh? Que todo esto vino Porque Mataroní a Calvo Sotelo, y de allí vino ya el Movimiento, en el año 36 ".

La historia recordada por la gente despierta y confirma la importancia que para Andalucía tuvieron las cuestiones que giran en torno a las diferentes formas de trabajo en el campo y las relaciones sociales que se derivan, tanto antes y durante la guerra, como después en la posguerra con la brutalidad y la miseria de aquellos años.

Si seguimos en Josep Fontana sabremos que los problemas venían de lejos y eran resultado del fracaso que las transformaciones agrarias del siglo XIX dejaron pendientes y que condicionaron el crecimiento económico español de principios del siglo XX. La economía española, a pesar de su diversificación, estaba dominada por el sector agrario, donde predominaba el sector de la agricultura de secano, muy ineficaz. Al sur de la península estaban situadas las provincias latifundistas, donde cualquier crisis que padece la agricultura repercutía inmediatamente en los salarios del proletariado rural y originaba fuertes tensiones sociales. Ante este problema los gobiernos de Alfonso XIII no hicieron nada bueno. En cambio, los políticos republicanos comprendieron que este problema era a la vez económico y social y que podía amenazar la estabilidad del régimen.

No era el problema de los latifundios el único problema agrario de una España diversa. Los campesinos castellanos, leoneses, navarros o aragoneses no veían, tampoco, resueltos sus problemas con la política de unos gobiernos con fuerte presencia socialista, por lo que votaron en las derechas poniendo temporalmente su confianza en los agrarios y en la CEDA, para que se desengañado del todo de una política que no les resolvía nada. De este modo, abocados a escuchar los cantos de sirenas que hablaban abiertamente de la lucha del campo y la ciudad, fueron haciendo su un programa "que los llamaba a convertirse en soldados de un futuro nuevo, basado en sus tradiciones y en sus valores, en vez de relegarlos a un papel de marginados a quien los esperaba, más temprano o más tarde, la proletarización ".

La geografía del levantamiento de julio de 1936 enseña como las zonas industriales y la de los latifundios que experimentaron los beneficios de la Reforma Agraria quedaron en el campo republicano, mientras que las regiones de pequeña propiedad campesina, especialmente las zonas de trigo del bache -altiplà del norte, de la banda dicha nacionalista.

El estancamiento agrario condicionó el crecimiento económico que ya hizo fracasar la industrialización española de 1840 a 1866. Los beneficios que los industriales españoles obtuvieron durante la primera guerra mundial no los destinaron a mejorar e invertir en maquinaria para que no creían que la demanda interior española permitiera aumentos espectaculares de la producción.
PRIMERA PARTE

En febrero de 1936 la de la balanza volvía a decantarse hacia las izquierdas que en noviembre de 1933 habían perdido en las urnas, y en octubre de 1934 en la calle. A Pedro Martínez, un socialista Manuel "El trampilla", zapatero de profesión, volvía al gobierno municipal. Las elecciones se convocaron el 16 de febrero. Enfrentaron dos bloques antagónicos: el Frente de Orden y el Frente Popular. La espina dorsal del programa del Frente Popular era la amnistía para los presos políticos de los hechos de octubre del 34. La campaña electoral fue intensa y apasionada. El día 16 se votó con tranquilidad, y el día 20 se confirmó la victoria del Frente Popular: había ganado en 37 circunscripciones y en todas las ciudades de más de 150.000 habitantes.
La primera consecuencia de la victoria fue la promulgación de la reivindicada amnistía, por lo que salieron de la cárcel, socialistas, comunistas y anarquistas cerrados. Además, el Parlamento y el gobierno republicano concedió los derechos de reunión, asociación y huelga, abolidos de hecho por los gobiernos a partir de 1934.

! Viva la izquierda,
viva el Frente Popular
viva los treinta mil presos
que ya están en libertad!
Y si hay alguna beata
ya se puede retirar
que aquí no nos Hace falta
la alienación popular.

Antonia 1 recita y canta, aún hoy, con buena entonación y nos cuenta que al día siguiente de saber que habían soltado los presos políticos, la gente ya cantaba la canción de la amnistía.

A estas alturas del siglo pasado todavía se paseaban hombres por los pueblos cantando romances tradicionales y nuevas canciones. Ahora, entonaban estos versos que explican demasiado fácilmente las causas de la guerra que no estaba lejos de empezar. De hecho los conflictos del periodo republicano posibilitaron la proliferación de símbolos religiosos que identificaban la intransigencia de la iglesia en la defensa de sus posiciones, y un agresivo desarrollo de una cruzada del pensamiento católico que quería extenderse, para dominar cualquier manifestación de vida de las personas.

La María Jesús 2 parece comprender este sentido simbólico de la religión. "Cuando ya destajo la República FUE Cuando los ricos iban a misa hacerles contra los pobres, pero antes nunca jamás han ido a misa. Ya te digo que venían allí a mi casa y decían: "no ha habida nadie a misa," ná "más que la tía Pascuala y yo". Y ya Cuando estalla la República FUE Cuando se pusieron los curas en contra de los obreros y los obreros fuerón en contra de los curas... ".

En materializarse estos y otros conflictos históricos pendientes eliminaron, momentáneamente, los matices dejando la situación reducida a dos alternativas extremadamente excluyentes. En función de su pasado, producida la ruptura en dos bloques, la Iglesia quedó automáticamente incluida en uno de los dos bandos
SEGUNDA PARTE

"Allí en el pueblo, no habia médico, ni parteras, ni" ná ", sino que cualquiera te" arrecogía "y ya está. Yo me acuerdo divinamente de Cuando Tuve mis hijos. No me Tuvo que ver el médico "pá" ninguno. Me ayudaban Otras mujeres que había allí. ¡Qué eran "aficionas" a eso! Té "arrecogían" y... DATE CUENTA que Tuve en 15 años, Tuve 10 hijos. Una vez me acompañe que tenía de dar a mamar a dos. Las Daba de mamar subasta que IBA a tener Otro. Y mi madre Tuvo 13... "

Era una sociedad que conocía poca intimidad debido a la penuria de las viviendas y en la misma distribución del espacio, causado tanto por cuestiones materiales como culturales. De hecho la intimidad y la vida individualizada en el espacio doméstico es un invento de la burguesía que la clase trabajadora hará su más adelante en una vida ya plenamente urbana. La M. Jesús 1 que nació a finales de 1914, nos cuenta:

"Antes los pobres vivíamos muy malamente Porque no teniamos habitaciones" pa "los hijos y" pa "las hijas. Teniamos que dormir todos en la MISMA habitación y casi En la misma pierna ".

Sigue explicando, y preguntándose, como sus padres - y la gente de aquella generación - mantenían relaciones sexuales o que hacían cuando nacían los bebés en unas casas con tan poca intimidad.

"Cuando iban a tener un hijo, los hijos mayores se iban subasta que estuviesen las cosas" gobernás ". Y dormir ¡pues! ¿Cómo se las apañaban? Unos dormían en una cabeza o en un rincón, El otro dormía a los pies de la pierna de los padres, el Otro Según eran grandes, así ibamos apañando. Yo sé que en la casa de mi madre nos juntábamos trece y teniamos una habitación "na" más. Era grande pero una sola habitación "pan" dormir. Teniamos otra de más y no la utilizábamos ¿por qué sería aquella? Teniamos dos habitaciones grandes y sin embargo una estaba llena de paja y la otra ¡pues dormíamos todos! Unos más "alante" Y OTROS más atrás nos apañábamos allí. Para acero sobre cosas acecharían a que nosotros estuvieramos durmiendo. ¡Acecharían a que estuvieramos durmiendo "pan" acero las cosas!, Je, je... ".

La escuela era de niños y niñas pero ellos y ellas tenían que trabajar y quedaba poco tiempo para ir. Se preguntaban qué provecho sacarían de ir a la escuela si la vida de todos y de todas parecía predestinada a trabajar en el campo, con el ganado o servir a los ricos. Por estos menesteres, pensaban, no había que saber leer ni escribir. Además, en invierno en la escuela hacía un frío terrible y las criaturas iban mal vestidas y peor calzadas, por lo que la percepción de la María Jesús es que la injusticia era contra los niños, más obligados que las niñas a ir a la escuela. Los niños cuando disminuía el trabajo del campo, aunque solían ir a colegio pero las niñas sino trabajaban fuera de casa, se quedaban, muy a menudo, ayudando a la madre en las tareas domésticas. Esta es la razón principal del analfabetismo femenino, siempre superior al masculino.
PRIMERA PARTE

Pedro Martínez (Granada): primeras décadas del siglo XX (segunda parte)
La vida cotidiana
La mayor parte de la gente de Pedro Martínez era pobre y la calidad de la vida en el primer tercio del siglo era muy modesta para ricos y pobres. Se trabajaba duro desde la infancia ya veces, en las épocas de poco trabajo, rondaba el hambre. La dieta de la clase obrera estaba por debajo del mínimo vital, y paralelamente a la deficiente alimentación se sufrían otras carencias de bienes, de utensilios materiales y de ropa.

Las casas, por otra parte, no tenían ninguna comodidad, con pocos muebles, sin luz, sin agua corriente y de construcción precaria. Las casas más antiguas de Pedro Martínez, como la de la "Hermosa", o la casa en que nació en J. Ramón, eran de barro.

"Eran de tierra, de" tapiaos ", como le dicen. Ponían maderas y entónces las dejaban como querian la pared de ancha. Las maderas así y entónces empezaban a echar tierra. Venga tierra y apisonar, venga tierra y apisonar subasta que hacian la pared. Y le decian pared de tapiar, que era de tierra. Le escorchabas un pedacito y no salino "na" más que tierra. Era una pared de tierra ".

En cuanto a la natalidad podemos hacer una clara distinción entre el número de hijos de las personas nacidas antes o después de 1940. En el primer caso, la media es de cinco hijos y medio por pareja, en el segundo de tres. Podemos situar la moda en siete para las primeras, y en cuatro para las segundas. Estas cifras coinciden con las tendencias demográficas generales de la época en las sociedades campesinas, e indican que el grueso de personas protagonistas de esta investigación, vivieron en familias numerosas tanto en casa de sus padres como sus propias. La Rosa es un testimonio de esta realidad.
Hola Sensi. Solo unas letras para comentar si alguien guarda algún documento o algo de memoria sobre mi tio Francisco Martínez Martínez que en 1937 estaría por esa zona. Tengo un documento con su firma para avalar a una persona que iba a ser Juzgada y condenada del Pueblo de Pedro Martínez, cuyo nombre era Jose Perez Linde. Mi tio según su firma, lo hace como Secretario General del Partido "Juventudes Socialistas Unificadas". Soy su sobrino y me gustaría saber algo mas de el, pues solo poseo este ... (ver texto completo)
Hola Sileño esos documentos ya se los di yo a la familia y me dijeron que ellos los tenian los mismos, pero que no saben nada más porque el que podia decir algo era su padre y ya fallecio hace muchos años, siento no poder decirte nada más... Saludos..