UNA VIRGEN QUE MIRA, ESCUCHA Y ACOGE
Es hierática pero serena y se nos muestra sentada como aquella que sabe acoger y esperar a sus hijos peregrinos (cansados de la vida) con amor de Madre, con brazo poderoso y a corazón abierto.
Su rostro es moreno pero con la claridad y la dulzura de destellar el amor divino en sus ojos. El lugar donde se asienta ha cristalizado, en amores y oraciones, besos y súplicas, llantos y amarguras, en esmaltes y platas, piedras de colores y armas, el amor y el ... (ver texto completo)
Es hierática pero serena y se nos muestra sentada como aquella que sabe acoger y esperar a sus hijos peregrinos (cansados de la vida) con amor de Madre, con brazo poderoso y a corazón abierto.
Su rostro es moreno pero con la claridad y la dulzura de destellar el amor divino en sus ojos. El lugar donde se asienta ha cristalizado, en amores y oraciones, besos y súplicas, llantos y amarguras, en esmaltes y platas, piedras de colores y armas, el amor y el ... (ver texto completo)