Cuando llegué a casa abordé al abuelo abrumándole a preguntas. Disponía de todo el tiempo del mundo para atenderme, y quién mejor que él que lo sabía todo, o al menos eso creía yo, para sacarme de mi ignorancia. Me explicó que el Salón del Toro era obra de un grupo de artistas llamado SAAS, que constituía un gran acontecimiento, que se habían recibido obras de otros países y contaba con la participación de artistas internacionales, que Camilo José Cela era el presidente, y que claro que conocía a ... (ver texto completo)