Si eres ROCIERO, lo notas enseguida. Soy de
Madrid. Pisé
El Rocío por primera vez con trece años, he llegado a la Aldea desde
Sevilla y desde
San Lúcar, andando, a
caballo, en
coche de
caballos...que más da como hagas el
camino, lo que te renueva cuerpo y mente es pisar la Aldea y entrar en la
ermita antes que nada, para darle las gracias y verle la carita de
cielo que tiene.
¿Quién puede reprimir las lágrimas de satisfacción y alegría?Yo, ningún año puedo aguantarme.
¡VIVA LA
VIRGEN DEL ROCIO!