Y así me fui con mi amo, que esperándome estaba. Salimos de Salamanca y llegando al puente, el ciego me mandó que me acercara al animal de piedra que tiene forma de toro y allí puesto, me dijo:
- Lázaro, apoya el oído a este toro y oirás gran ruido dentro de él.
Yo simplemente llegué, creyendo ser así y cuando sintió que tenia la cabeza sobre la piedra, cerró la mano y me dio un gran golpe contra el toro que más de tres días me duró el dolor de la cornada y me dijo:
- Necio, aprende que el mozo ... (ver texto completo)
- Lázaro, apoya el oído a este toro y oirás gran ruido dentro de él.
Yo simplemente llegué, creyendo ser así y cuando sintió que tenia la cabeza sobre la piedra, cerró la mano y me dio un gran golpe contra el toro que más de tres días me duró el dolor de la cornada y me dijo:
- Necio, aprende que el mozo ... (ver texto completo)
Sepa Vuestra Merced que desde que Dios creó el mundo, a nadie hizo tan astuto y sagaz como a mi amo. En su oficio era un águila; más de cien oraciones sabía de memoria: un tono bajo, reposado y muy sonable que hacia resonar la iglesia donde rezaba, un rostro humilde y devoto que ponía cuando rezaba, sin hacer gestos con la boca ni los ojos, como otros suelen hacer. Además tenía otras mil formas y maneras para sacar el dinero. Decía saber oraciones para muchos y diversos efectos: para mujeres que ... (ver texto completo)