Los dos bandos, Troyanos y Latinos pelearon entre sí; los Troyanos porque querían asentarse en los lugares cercanos a la desembocadura del Tíber que era el lugar que habían indicado los dioses para fundar una nueva Troya, ya que la antigua había sido destruida por los Griegos; los Latinos, porque era su tierra y no querían admitir a los advenedizos. Además, Turno, jefe de los Rútulos, era la prometida de la hija del rey Latino, y le sentó muy mal que se la quitase Eneas, que, además quería quitarle el territorio.
Los dioses del Olimpo no eran ajenos a las luchas terrestres. Todos tenían sus intereses y sus favoritos. Venus apoya a los Troyanos, ya que es la madre de su jefe Eneas. Juno es partidaria de los Latinos. Júpiter, al final, después de oír a unos y otros, no se decanta por ninguno, sino que emite un fallo salomónico: "Que los Hados resuelvan". (Virgilio, “Eneida”, libro X, versos 1 - 117). ... (ver texto completo)
Los dioses del Olimpo no eran ajenos a las luchas terrestres. Todos tenían sus intereses y sus favoritos. Venus apoya a los Troyanos, ya que es la madre de su jefe Eneas. Juno es partidaria de los Latinos. Júpiter, al final, después de oír a unos y otros, no se decanta por ninguno, sino que emite un fallo salomónico: "Que los Hados resuelvan". (Virgilio, “Eneida”, libro X, versos 1 - 117). ... (ver texto completo)