FREILA: Por fin se decidieron, y organizaron una gran fiesta....

Por fin se decidieron, y organizaron una gran fiesta.

Llenaron todo de guirnaldas; los jóvenes bailaban alrededor; pusieron rodillos debajo del caballo y lo arrastraron por medio de sogas que todos se sentían orgullosos de llevar.

Así lo introdujeron en la ciudad, y se dedicaron a divertirse.

Después de un día de fiesta sin el temor de que los griegos atacaran, se durmieron tranquilos, tanto por el cansancio, como por haberlo celebrado bebiendo más de la cuenta.

Ese es el momento que aprovechó Sinón para hacer salir a los guerreros que estaban encerrados en el caballo. Éstos se deslizaron silenciosos por una cuerda. Al mismo tiempo, las naves se dirigían al litoral troyano, porque habían recibido la señal de que todo había salido bien.

Apoderarse de la ciudad y destruirla fue coser y cantar.

Unos pocos, a cuyo mando estaba Eneas, les hicieron frente, pero, como vieron que no podían salvar la ciudad, decidieron marcharse y fundar una nueva Troya en otro lugar. Pero esto ya es otra historia.