AL TRABAJADOR DEL CAMPO:
En esa La Granjuela, mi musa,
rendido al sol de la llanura,
el labrador abre el surco y la tierra suspira,
donde el árbol del pistacho se estira
hacia un cielo de luz y hermosura.
Con las manos curtidas por el viento,
deposita la simiente en el suelo, ... (ver texto completo)
En esa La Granjuela, mi musa,
rendido al sol de la llanura,
el labrador abre el surco y la tierra suspira,
donde el árbol del pistacho se estira
hacia un cielo de luz y hermosura.
Con las manos curtidas por el viento,
deposita la simiente en el suelo, ... (ver texto completo)