Aquella estación de ferrocarril, LA GRANJUELA

EL TIEMPO:

Hay cosas que el tiempo no se lleva...
solo la transforma en vida.
No es nostalgia lo que habita,
sino la ceniza que se aferra a la raíz,
como ceniza que abriga,
es como un fuego que no se apaga,
con esos rescoldos de brasa
que perduran con la brasa del ayer,
es verso que se repite,
en cada grieta del alma,
por la indiferencia de un mundo
que ya no reconozco.
LA NOSTALGIA DE LOS RECUERDOS:

Nuestro cerebro mide el tiempo en función de los recuerdos. Cuantas más experiencias nuevas acumulamos, más "largo" nos parece un periodo. Por eso la infancia o la juventud parecen etapas interminables: todo es nuevo, todo se registra.
Sin embargo, con los años ocurre lo contrario. "Nuestro sentimiento del paso del tiempo depende del contenido de la memoria"
Con los años, la memoria tiende a actuar como un filtro emocional. El cerebro recuerda de forma más vívida...