(continuación 6)
Patatas bravas, las del Caribe, en el Tubo, decorado con murales de bucaneros y hermosas mujeres, cañones y barriles de ron, que hacían navegar nuestra fantasía en el barco del capitán Kidd hasta las remotas Antillas. Germán Ortigosa prefería “quedarse” en el más cercano Cantábrico, pues, enamorado de lo norteño, vez que entraba en el bar, vez que se iba derecho a la máquina de discos en busca del inglés que vino a Bilbao, a ver la ría y el mar… mientras el popurrí seguía incansable, ... (ver texto completo)
Patatas bravas, las del Caribe, en el Tubo, decorado con murales de bucaneros y hermosas mujeres, cañones y barriles de ron, que hacían navegar nuestra fantasía en el barco del capitán Kidd hasta las remotas Antillas. Germán Ortigosa prefería “quedarse” en el más cercano Cantábrico, pues, enamorado de lo norteño, vez que entraba en el bar, vez que se iba derecho a la máquina de discos en busca del inglés que vino a Bilbao, a ver la ría y el mar… mientras el popurrí seguía incansable, ... (ver texto completo)