Cuando la religión sirve para el enfrentamiento de los pueblos y las culturas, o cuando lo hace para mantener privilegios sociales, puede tener sentido la frase de Marx: “La religión es el opio del pueblo”, independientemente de los aspectos reales y benéficos que cada una pueda aportar.
Para Marx y Engels, a partir de 1846, como ya anunciaba Marx en su obra de 1843, la crítica del cielo se transforma así en crítica de la tierra; el objetivo es transformar las condiciones sociales reales y no la ... (ver texto completo)
Para Marx y Engels, a partir de 1846, como ya anunciaba Marx en su obra de 1843, la crítica del cielo se transforma así en crítica de la tierra; el objetivo es transformar las condiciones sociales reales y no la ... (ver texto completo)
Rosa Luxemburgo aunque era atea, en sus escritos, no atacó tanto a la religión como tal, sino más bien a las políticas y programas reaccionarios de la iglesia, en nombre de su propia tradición. En su ensayo El socialismo y las iglesias (1905), insistió en que los socialistas modernos son más leales a los principios originales del cristianismo, que el clero y las jerarquías cristianas de hoy. 11 Así mismo Antonio Gramsci (1891-1937) destacó las divisiones de clase dentro de la iglesia y afirmó que ... (ver texto completo)