PARADA DE EL
COCHE DE LÍNEA
;^;^;^;^;^;^;^;^;^;^;^;^;^;^;
Volviendo la mirada hacia el pasado, encontramos vivo en la memoria, ese
pueblo que marcó nuestros primeros años, y las cosas sencillas que allí nos dieron
felicidad. Los
juegos con los que nos entretuvimos, cuando aún la inocencia llenaba nuestra alma.
Sobreviví con normas, obligaciones, disciplina, límites, alguna colleja, rodillas raspadas que sanaban con rapidez un poco de saliva y cubierta con el pañuelo atado en forma de triángulo.
... (ver texto completo)