Recuerdo mucho a Don Antimo, un poco gruñón al menos para los chiguitos de entonces, lo recuerdo en el confesionario del rincón y como anécdota os contare que como estaba un poco sordo, todas las chiguitas nos queríamos confesar con el porque como le decíamos los pecadillos de corrida ni se esteraba y así no había bronca, era muy apreciado, cuando le veíamos de lejos corríamos a besarle la mano, y nos correspondía con un toque en la cabeza y con un Chiguitaaaaaaaaaa, como bien dices Popis Anécdotas ... (ver texto completo)
TOPE.- Corroboro todo lo que cuentas de D. Antimo, su confesionario estaba donde dices, en el rincón de la derecha inmediatamente de entrar en la iglesia, estando él dentro para confesar era el que mas clientela tenía para este fin, varias generaciones de herrerenses nos recordaremos siempre de los "capones" que repartía cuando eramos chiguitos, lo mismo durante las clases de religión que nos daba en las escuelas nacionales como en las catequesis que impartia en su casa o en la iglesia, es verdad ... (ver texto completo)