... Antes aguantábamos mucho más. De entrada en pocas casas había calefacción, el transvase de la cocina a la cama o viceversa era rápido y duro. Jugábamos, prácticamente todo el día en la calle, las eras estaban frías y duras (heladas), el balón se convertía en una piedra, había que trabajar un remanso para conseguir suelo barroso para poder clavar el "pincho". En la escuela, cuando llegó la modernidad, pusieron estufas de butano, una por aula que se encendía cuando empezaban las clases y para calentar ... (ver texto completo)
Tienes razón, Félix. Antes éramos más duros. Yo recuerdo que mi abuela, algunas veces hacia recuento de codos y rodillas de todos los nietos. Siempre teníamos costras de viejas heridas y raspones. Echábamos competiciones entre nosotros, (tú tienes más, etc..) Cuando nos caíamos o teníamos algún percance con sangre, nos dábamos "salivilla" y a correr. A veces, teníamos la malsana costumbre de quitarnos esas costras antes de tiempo y... otra vez a esperar a que se curasen! Sobre el frío, ya hemos hablado ... (ver texto completo)