Muy cierto, estimado y desconocido
amigo:"lo que yo tuve, lo que colocaron a mis espaldas, no me lo dió un Dios que no he podido, tal y como me lo contaban los hombres de entonces, conocer. Si he tenido la ocasión de conocerme y conocer de cerca a los hombres... buenos, malos y peores, en todas las instituciones, y por todos mis
paseos por las
calles del mundo. Les he enjuiciado, y no estoy satisfecho, pero si de ser unos de los que se llama tontos y que vive entre ellos.
Me he hartado de oír cantos
... (ver texto completo)