Hola Pefeval: Bordas el relato y haces gala de un gran sentido de la observación y de la memoria. Echo en falta el calzado del retratista (es broma). Haces mención a la inocencia de aquellos años y creo que lo dificil es mantenerla; yo lo intento cada día. Lo de los platos es otra historia, pues todos hemos roto alguno, aunque mi especialidad no es la cocina. Por aquellos años se produjo un acontecimiento muy lamentable: Estábamos en la plaza Angel "El Cosco", y yo jugando y llegó Jesús "El Chupina" ... (ver texto completo)
Joer, José Luis, a estas alturas me entero del motivo de la nariz partida de la persona que mencionas; creía que era de nacimiento. Ya sabes que los hermanos mayores cuidaban de los pequeños, como hacías tu con tu hermano. Leíamos muchos tebeos del capitán Trueno y del Jabato y, si nos provocaban, nos poníamos la armadura y nos lanzábamos a la pelea... Pero con el del alfiler tengo muchos reuerdos, reconozco que ninguno bueno, aunque hay personas que desgraciadamente los tienen peores.
Un abrazo
Un abrazo