Estando de acuerdo con lo que dicen Miguel y Pedro, no está de más que quienes han puesto el dinero para los banco han sido otros -los alemanes- y ellos, entre otras cosas, exigen que se pague la deuda que los privados (no el Estado) tienen con los bancos españoles (incluidas las arruinadas y saqueadas cajas de ahorro) y, pura casualidad, estos banco tienen una gran deuda con los banco alemanes y, lógicamente, el gobierno alemán lo único que ha querido asegurar es el capital de sus bancos que fue ... (ver texto completo)
Hola Juan Antonio. Es cierto, seguramente que con matices o excepciones como todo, lo que dices sobre los bancos alemanes pero hay una historia que se repite desde hace siglos.
Primero se facilita el crédito a los trabajadores, que en mayor o menor medida han ido "prosperando" es decir sobreviviendo a base de trabajar, ahorrar y evitar en lo posible gastos diríamos "superfluos". Se les dice que pueden disfrutar de otras cosas (ropas, un arado nuevo o unas vacaciones, que en cada época hay gustos ... (ver texto completo)
¡Hola Miguel! Te aseguro que cuando yo pedí mi crédito me hablaron igual que a ti. No sé por qué se fueron de esas disciplinas los banqueros, ni si realmente fuesen esas las razones de este desastre; existen reacciones que se escapan al entendimiento pero, tras aquel déficit en el que se negaba el socorro a los empresarios y fuimos viendo el hundimiento de varias empresas, no he dejado de pensar el porqué; por qué en vez de auxiliar a la banca no se auxilió al empresario. Si el dinero del gobierno ... (ver texto completo)
Estando de acuerdo con lo que dicen Miguel y Pedro, no está de más que quienes han puesto el dinero para los banco han sido otros -los alemanes- y ellos, entre otras cosas, exigen que se pague la deuda que los privados (no el Estado) tienen con los bancos españoles (incluidas las arruinadas y saqueadas cajas de ahorro) y, pura casualidad, estos banco tienen una gran deuda con los banco alemanes y, lógicamente, el gobierno alemán lo único que ha querido asegurar es el capital de sus bancos que fue ... (ver texto completo)
Duros a peseta a la gente daban,
¿alguien creía que lo regalaban?
cobrar pensaban veinte
cuando cinco te dejaban.

¡La banca, siempre la banca! Cuando fui a hacer la hipoteca de mi piso, hace ya unos años, el señor que me atendió, muy profesional y al que siempre recuerdo, me dijo "Puedo darte hasta tanto, más no porque hay necesidades vitales que cubrir y si damos más nos ponemos en peligro tú y yo." Parece ser que los jefazos de las cajas pensaron que ese tipo de consejos ya no eran buenos ... (ver texto completo)
¡Hola Miguel! Te aseguro que cuando yo pedí mi crédito me hablaron igual que a ti. No sé por qué se fueron de esas disciplinas los banqueros, ni si realmente fuesen esas las razones de este desastre; existen reacciones que se escapan al entendimiento pero, tras aquel déficit en el que se negaba el socorro a los empresarios y fuimos viendo el hundimiento de varias empresas, no he dejado de pensar el porqué; por qué en vez de auxiliar a la banca no se auxilió al empresario. Si el dinero del gobierno ... (ver texto completo)
EL PODER DEL DINERO

Hoy más que ayer. Siempre fueron los reales quienes doblegaban la voluntad, ahora son los euros ¡Dichosa pasta! El que no tiene un duro nunca tiene nada. Ya lo dice la canción: “Si no tienes un duro no te hace caso nadie, en cambio si lo tienes… amigos a millares.”

Hubo una época en que todos tenían y a nadie le faltaba. Debió de ser un falso regalo que más tarde se pagara, porque ni en los bancos esas monedas se hallaba. Y todos los números computados, papeles o pagarés; ... (ver texto completo)
Duros a peseta a la gente daban,
¿alguien creía que lo regalaban?
cobrar pensaban veinte
cuando cinco te dejaban.

¡La banca, siempre la banca! Cuando fui a hacer la hipoteca de mi piso, hace ya unos años, el señor que me atendió, muy profesional y al que siempre recuerdo, me dijo "Puedo darte hasta tanto, más no porque hay necesidades vitales que cubrir y si damos más nos ponemos en peligro tú y yo." Parece ser que los jefazos de las cajas pensaron que ese tipo de consejos ya no eran buenos ... (ver texto completo)
PRISMÁTICOS

Anteojos llevan paisanos sin cristales en la memoria. Son recuerdos que alcanzan horizontes que, estando muy lejos, aún saborea. Ojos cerrados a quien no ha visto jamás el esplendor de los riscos o las dunas verdes de las laderas, océanos de robles; olas de olivos, castaños y cepas. Hay lagunas de agua entrando y brotando que acarician e irrigan las tomateras. A través de la memoria, oculto en cada hacienda; un canasto de higos, ciruelas; cerezas coloradas y sandías. Una cuchilla ... (ver texto completo)
EL PODER DEL DINERO

Hoy más que ayer. Siempre fueron los reales quienes doblegaban la voluntad, ahora son los euros ¡Dichosa pasta! El que no tiene un duro nunca tiene nada. Ya lo dice la canción: “Si no tienes un duro no te hace caso nadie, en cambio si lo tienes… amigos a millares.”

Hubo una época en que todos tenían y a nadie le faltaba. Debió de ser un falso regalo que más tarde se pagara, porque ni en los bancos esas monedas se hallaba. Y todos los números computados, papeles o pagarés; ... (ver texto completo)
ABRIENDO CAMINO

Madruga cada mañana el sentimiento de volver a tomar esa ruta que me lleva al pueblo. Se mide la distancia de un futuro encuentro pasando las páginas del calendario con entusiasmo ciego. Y, cada día u hora, se arrastra pesada empujando las agujas de un reloj sin manillas; tachando números azules y rojos (jornadas y ocios) que separan dos puntos equidistantes de una partida y llegada, el traslado de un cuerpo. La senda ya está marcada, reposada en el manual de los anhelos; pronto, ... (ver texto completo)
A SOL Y SOMBRA

¡A los toros! Ha llegado esa temporada de las lidias, pueblos de toda España se congregan y negocian; ajustan sus cuentas para, de alguna forma, lograr que sea posible este festejo taurino que tanto identifica a nuestra raza. Ya se comprometen los diestros maestros de espada para que en los carteles suscriban su nombre y que la suerte sea echada. La ganadería de los morlacos selecciona: calcetos, cárdenos bragados; reses astadas y fornidas que honre al mayoral o la casa de donde ... (ver texto completo)
CUANDO EL SOL SE VA

Estamos mirando al cielo cada día con el asombro de ciertos accidentes morfológicos que se dan en las nubes y las luces cada vez que el sol se va. Esa inmensa masa de luz térmica que tanto altera nuestro estado de ánimo, este año, se está haciendo de rogar; se muestra tan mal pagada que nos sentimos ingratos y desmerecedores de su gratitud. Ya estamos en verano, no hay escusa que justifique su demora; quizás sean esos tremendos nubarrones que aparecieron los que, cada día, ... (ver texto completo)
Estas otras, de 25 céntimos, también fueron de uso legal en España. La primera, por la izquierda, es de 1927 y, como en la misma se aprecia, es de destacar la corona real en la parete superior izquierda. La segunda -anverso y reverso- es de 1934, II República, ya ha desaprecido el escudo real y la tercera es de 1943, de la época franquista.
Además, durante la República, hubo otra dorada -cobre y niquel- también de 25 céntimos. Ninguna de estas las conocí en circulación, aparecieron por casa.
¡Estas son Juan Antonio! La de cordones de peonzas que habrán conocido. Venía muy bien entregada a ese último cabo del cordel, cuando incidía la peonza en la mano, tras haberla ceñido con todo el cordón; y tras los dedos quedaba esta ahuecada moneda que resistía la presión de aquella mano de quien fuese hábil lanzador. Un latigazo al vacío que la moneda soportaba para que no se nos escapase el cordón. También gasto de cinturas ornadas, sujetas al cinturón; emparejadas se sucedían dos a dos. Pantalones ... (ver texto completo)
Pues claro que sí, Pedro. Había quien llevaba el cinturón de cuero lleno de monedas de dos reales cogidas con un remache dorado y, como dices, seguro que en la cartera no tenían tanto dinero como el que portaban en torno a la cintura.
También recuerdo, y utilicé, esta moneda en el extremo del cordón de la peona.
Saludos
¡Buena colección! Recuerdo la peseta dorada, tambien hubo esa de dos cincuenta y "el duro" (cinco de esas pesetas) ya platedo el señor ¡Ajá! Casi no me acordaba de la que valía veinticinco. Esa de cincuenta no la olvidé. Me recuerdan los cromos que coleccione del antiguo testamento. Ya os contaré cómo rateaba los bolsillos de abrigos que mi madre guardaba en el armario sin recoger la calderilla descuidada de las compras. Ahí fue la primera vez que poseí cincuenta pesetas. Abultaba tanto en mi mano ... (ver texto completo)
¡Estas son Juan Antonio! La de cordones de peonzas que habrán conocido. Venía muy bien entregada a ese último cabo del cordel, cuando incidía la peonza en la mano, tras haberla ceñido con todo el cordón; y tras los dedos quedaba esta ahuecada moneda que resistía la presión de aquella mano de quien fuese hábil lanzador. Un latigazo al vacío que la moneda soportaba para que no se nos escapase el cordón. También gasto de cinturas ornadas, sujetas al cinturón; emparejadas se sucedían dos a dos. Pantalones ... (ver texto completo)
Pedro te cuento mi viaje; llegamos el día 7 y nos reunimos con los hermanos de mi marido, no tuve tiempo ni para hacerle una llamada a Azulturquesa, a la vuelta al hotel, se empezó a poner muy malo y lo llevamos al Clínico, lo atendieron muy bien, le pusieron cortisona en vena, los bronquios se le habían cerrado con el frío, a mi me llevaron mis cuñados al hotel y ellos se quedaron toda la noche. Le dieron el alta para poder asistir a la boda, El domingo lo tuvimos que volver a ingresar. Un beso ... (ver texto completo)
¡Qué mala suerte tienes Mily! Espero que una vez en casa os repongáis ambos de salud y cojáis fuerzas. No se debe perder la ilusión y volver a intentar regresar al pueblo más adelante, cuando el azar invite y la salud se restaure. Besos
Sin duda, a la moneda a la cual se refiere Pedro, es esta de la fotografía, de 50 céntimos, conocida popularmente como de dos reales. Con anterioridad y también oradadas en el centro existieron otras monedas en España -pero que por nuestra edad no conocimos en circulación- Una de 25 céntimos de 1927, otra del mismo valor de 1934 -época de la II República- y otra también de 25 céntimos de 1937 durante el franquismo. Igualmente, de 199 a 2001, existió otra moneda con agujero pero de 25 pesetas.
Nuestros ... (ver texto completo)