PRISMÁTICOS

Anteojos llevan paisanos sin cristales en la memoria. Son recuerdos que alcanzan horizontes que, estando muy lejos, aún saborea. Ojos cerrados a quien no ha visto jamás el esplendor de los riscos o las dunas verdes de las laderas, océanos de robles; olas de olivos, castaños y cepas. Hay lagunas de agua entrando y brotando que acarician e irrigan las tomateras. A través de la memoria, oculto en cada hacienda; un canasto de higos, ciruelas; cerezas coloradas y sandías. Una cuchilla ... (ver texto completo)
EL PODER DEL DINERO

Hoy más que ayer. Siempre fueron los reales quienes doblegaban la voluntad, ahora son los euros ¡Dichosa pasta! El que no tiene un duro nunca tiene nada. Ya lo dice la canción: “Si no tienes un duro no te hace caso nadie, en cambio si lo tienes… amigos a millares.”

Hubo una época en que todos tenían y a nadie le faltaba. Debió de ser un falso regalo que más tarde se pagara, porque ni en los bancos esas monedas se hallaba. Y todos los números computados, papeles o pagarés; ... (ver texto completo)
ABRIENDO CAMINO

Madruga cada mañana el sentimiento de volver a tomar esa ruta que me lleva al pueblo. Se mide la distancia de un futuro encuentro pasando las páginas del calendario con entusiasmo ciego. Y, cada día u hora, se arrastra pesada empujando las agujas de un reloj sin manillas; tachando números azules y rojos (jornadas y ocios) que separan dos puntos equidistantes de una partida y llegada, el traslado de un cuerpo. La senda ya está marcada, reposada en el manual de los anhelos; pronto, ... (ver texto completo)
A SOL Y SOMBRA

¡A los toros! Ha llegado esa temporada de las lidias, pueblos de toda España se congregan y negocian; ajustan sus cuentas para, de alguna forma, lograr que sea posible este festejo taurino que tanto identifica a nuestra raza. Ya se comprometen los diestros maestros de espada para que en los carteles suscriban su nombre y que la suerte sea echada. La ganadería de los morlacos selecciona: calcetos, cárdenos bragados; reses astadas y fornidas que honre al mayoral o la casa de donde ... (ver texto completo)
CUANDO EL SOL SE VA

Estamos mirando al cielo cada día con el asombro de ciertos accidentes morfológicos que se dan en las nubes y las luces cada vez que el sol se va. Esa inmensa masa de luz térmica que tanto altera nuestro estado de ánimo, este año, se está haciendo de rogar; se muestra tan mal pagada que nos sentimos ingratos y desmerecedores de su gratitud. Ya estamos en verano, no hay escusa que justifique su demora; quizás sean esos tremendos nubarrones que aparecieron los que, cada día, ... (ver texto completo)
Estas otras, de 25 céntimos, también fueron de uso legal en España. La primera, por la izquierda, es de 1927 y, como en la misma se aprecia, es de destacar la corona real en la parete superior izquierda. La segunda -anverso y reverso- es de 1934, II República, ya ha desaprecido el escudo real y la tercera es de 1943, de la época franquista.
Además, durante la República, hubo otra dorada -cobre y niquel- también de 25 céntimos. Ninguna de estas las conocí en circulación, aparecieron por casa.
¡Estas son Juan Antonio! La de cordones de peonzas que habrán conocido. Venía muy bien entregada a ese último cabo del cordel, cuando incidía la peonza en la mano, tras haberla ceñido con todo el cordón; y tras los dedos quedaba esta ahuecada moneda que resistía la presión de aquella mano de quien fuese hábil lanzador. Un latigazo al vacío que la moneda soportaba para que no se nos escapase el cordón. También gasto de cinturas ornadas, sujetas al cinturón; emparejadas se sucedían dos a dos. Pantalones ... (ver texto completo)
Pues claro que sí, Pedro. Había quien llevaba el cinturón de cuero lleno de monedas de dos reales cogidas con un remache dorado y, como dices, seguro que en la cartera no tenían tanto dinero como el que portaban en torno a la cintura.
También recuerdo, y utilicé, esta moneda en el extremo del cordón de la peona.
Saludos
¡Buena colección! Recuerdo la peseta dorada, tambien hubo esa de dos cincuenta y "el duro" (cinco de esas pesetas) ya platedo el señor ¡Ajá! Casi no me acordaba de la que valía veinticinco. Esa de cincuenta no la olvidé. Me recuerdan los cromos que coleccione del antiguo testamento. Ya os contaré cómo rateaba los bolsillos de abrigos que mi madre guardaba en el armario sin recoger la calderilla descuidada de las compras. Ahí fue la primera vez que poseí cincuenta pesetas. Abultaba tanto en mi mano ... (ver texto completo)
¡Estas son Juan Antonio! La de cordones de peonzas que habrán conocido. Venía muy bien entregada a ese último cabo del cordel, cuando incidía la peonza en la mano, tras haberla ceñido con todo el cordón; y tras los dedos quedaba esta ahuecada moneda que resistía la presión de aquella mano de quien fuese hábil lanzador. Un latigazo al vacío que la moneda soportaba para que no se nos escapase el cordón. También gasto de cinturas ornadas, sujetas al cinturón; emparejadas se sucedían dos a dos. Pantalones de pana o vaquera eran su capricho cuando se dejaban lucir ya sellada al cuero del caprichoso cinturón. Algunos sujetos con menos perras en la cartera que en el cinturón. ... (ver texto completo)
Pedro te cuento mi viaje; llegamos el día 7 y nos reunimos con los hermanos de mi marido, no tuve tiempo ni para hacerle una llamada a Azulturquesa, a la vuelta al hotel, se empezó a poner muy malo y lo llevamos al Clínico, lo atendieron muy bien, le pusieron cortisona en vena, los bronquios se le habían cerrado con el frío, a mi me llevaron mis cuñados al hotel y ellos se quedaron toda la noche. Le dieron el alta para poder asistir a la boda, El domingo lo tuvimos que volver a ingresar. Un beso ... (ver texto completo)
¡Qué mala suerte tienes Mily! Espero que una vez en casa os repongáis ambos de salud y cojáis fuerzas. No se debe perder la ilusión y volver a intentar regresar al pueblo más adelante, cuando el azar invite y la salud se restaure. Besos
Sin duda, a la moneda a la cual se refiere Pedro, es esta de la fotografía, de 50 céntimos, conocida popularmente como de dos reales. Con anterioridad y también oradadas en el centro existieron otras monedas en España -pero que por nuestra edad no conocimos en circulación- Una de 25 céntimos de 1927, otra del mismo valor de 1934 -época de la II República- y otra también de 25 céntimos de 1937 durante el franquismo. Igualmente, de 199 a 2001, existió otra moneda con agujero pero de 25 pesetas.
Nuestros ... (ver texto completo)
¡UN BUEN BOCADO!

Cada estación del año nos brinda la oportunidad de llevarnos algo a la boca que, quizás por el clima, siempre apetece. Yo voy rezagado en la cata de nuestras cerezas de temporada. Aún, aunque ya las he tenido en la tienda, no he tenido el ánimo de disfrutarlas; responsabilizo a este mal tiempo que nos está acompañando de no provocar el antojo. Además me tiene intrigado el lugar de su procedencia, pues los cerezos que están al alcance de mi vista no registran este fruto aún ¡Con ... (ver texto completo)
Pedro te cuento mi viaje; llegamos el día 7 y nos reunimos con los hermanos de mi marido, no tuve tiempo ni para hacerle una llamada a Azulturquesa, a la vuelta al hotel, se empezó a poner muy malo y lo llevamos al Clínico, lo atendieron muy bien, le pusieron cortisona en vena, los bronquios se le habían cerrado con el frío, a mi me llevaron mis cuñados al hotel y ellos se quedaron toda la noche. Le dieron el alta para poder asistir a la boda, El domingo lo tuvimos que volver a ingresar. Un beso ... (ver texto completo)
Me refiero al siglo XIX. Perdonad, pero los que estamos a caballo entre ambos siglos a veces nos desubicamos. Supongo que la mayoría de los que seguís el foro estáis en el mismo caso que yo.
Un saludo
¡Hola Miguel! Me has traído a la memoria aquellos años en los que aún había gente que calculaba en reales. Es curioso que la peseta se compusiese de dos monedas (aquellas que tenían sendos agujeros) y muchos de nosotros (los más jóvenes por aquel entonces) cometiéramos el error de contestar a eso de: ¿Cuántos reales tiene una peseta? Con gran precocidad ¡Dos! Cuando literalmente son cuatro. Luego nos echábamos unas risas por esa traición de la mente. Entre la alcurnia gitana (todavía en los años setenta <1970>) era fácil oírles hablar de reales. Incluso, enfrente del mostrador, cuando iniciaba la profesión que hoy tengo; demandaban ellos la traducción a reales para tener mejor conciencia de la cuantía que se les requería en pesetas. Ahí me cuidé muy mucho de no confundir que esas dos monedas eran cuatro… por evitar con ellos una calurosa algarabía de razones y líos por los que, sin remedio, estas gentes siempre estaban prestas. Y el duro son veinte reales ¡Para que darle más vueltas!

Mis saludos Miguel ... (ver texto completo)
Hola. Hace tiempo que no participo, aunque os sigo a diario. Aquí os pongo un texto sobre el palacio de mediados del siglo pasado, cuando se puso a la venta. Seguro que os resulta interesante:

" Un palacio con jardín y cuadra accesorios, que en el casco de Lagunilla perteneció al obispado de Coria, de 3.878 pies de superficie en el cuerpo del edificio y cuadra, y de 6.776 en el jardín (837 metros y 30 centímetros). Compuesto de piso bajo, principal y buhardillas habitables, con un pozo de aguas ... (ver texto completo)
Me refiero al siglo XIX. Perdonad, pero los que estamos a caballo entre ambos siglos a veces nos desubicamos. Supongo que la mayoría de los que seguís el foro estáis en el mismo caso que yo.
Un saludo
Hola. Hace tiempo que no participo, aunque os sigo a diario. Aquí os pongo un texto sobre el palacio de mediados del siglo pasado, cuando se puso a la venta. Seguro que os resulta interesante:

" Un palacio con jardín y cuadra accesorios, que en el casco de Lagunilla perteneció al obispado de Coria, de 3.878 pies de superficie en el cuerpo del edificio y cuadra, y de 6.776 en el jardín (837 metros y 30 centímetros). Compuesto de piso bajo, principal y buhardillas habitables, con un pozo de aguas ... (ver texto completo)