Una cosa es intentar mantener relaciones con Cuba, aunque sea por el pueblo, y otra muy distinta alavar y mantener buenas relaciones con su presidente, un dictador. Hay que ser consecuentes, si no nos gustan las dictaduras no nos gustan. Yo se que hay mucha gente del PSOE que no comulga con Fidel Castro precisamente por eso, pero hay otra que sí, que tiene distorsionada la idea de lo que es libertad, lo digo porque se rompen aquí las vestiduras en cuanto oyen la palabra franco, y en cambio apoyan ... (ver texto completo)