Un poquito de Indalecio Prieto
Porque en el intento social-comunista de acabar con la república democrática en octubre de 1934 fueron dos lugartenientes de Indalecio Prieto dirigidos personalmente por él, quienes asumieron el mando de la revolución asturiana: Teodomiro Menéndez y Ramón González Peña.
Porque fue un rupturista nato. Afirmó en las mismas Cortes el 02-10-33 que «la colaboración del Partido Socialista en gobiernos republicanos, cualesquieran que sean sus características, su matiz y su tendencia ha concluido definitivamente».
Porque practicó el pistolerismo: durante las elecciones de noviembre de 1933, concretamente el 07-11-33, anunció en un mitin de Granada con la advertencia de «levantar la tapa de los sesos de un balazo al que se cruce en su camino».
Porque en las elecciones de 1933 no admitió la derrota electoral del PSOE. Una semana antes, el 29-10-33, Prieto había incitado a sus huestes a vencer en las calles en el día 20, al grito de «¡Viva la revolución social!», y en caso de fracaso electoral, «si llegan al Poder las fuerzas reaccionarias, el pueblo estará en deber de levantarse revolucionariamente».
Porque el 19-12-33 amenazó con la revolución antidemocrática: «Decimos, señor Lerroux y señores diputados, desde aquí, al país entero, que, públicamente contrae el Partido Socialista el compromiso de desencadenar, en ese caso, la Revolución...»
Porque, como consecuencia de ello, en septiembre de 1934 traficó con armas para acabar con la II República, estando implicado directamente, junto a su gran amigo, el financiero Horacio Echevarrieta, en el asunto del Turquesa, un barco que debía llevar hasta Cádiz un cargamento de armas hasta Portugal, y acabó desembarcándolas en Asturias gracias a un dinero aportado por el PSOE.
Porque su guardaespaldas de la Motorizada, Luis Cuenca Estevas «El Cubano» o «El Pistolero» fue el encargado de dar el tiro de gracia a Calvo Sotelo.
Porque, según testimonio de Vicente Reguengo, Indalecio Prieto había asegurado a los activistas socialistas de La Motorizada que tenían carta blanca para atentar contra Gil Robles y que Casares Quiroga facilitaría las labores terroristas del PSOE.
Porque durante la dramática discusión de la Diputación Permanente de las Cortes, Prieto tuvo tres lapsus al referirse al asesinado como Gil Robles. Los asesinos tenían planeado matar primero a Gil Robles.
Pero mataron a Calvo Sotelo
¿A cuento de que el cambio de nombre?
Javiereskof Ali.
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