A menudo, las cartas al director de un diario son fuentes de información insuperables, que acaso un excelente corresponsal o enviado especial no mejorarían. Sucede con una de tales cartas que firman dos madrileños que casualmente estaban en Monterrey el pasado 11 de marzo y acudieron a escuchar a Aznar en el Instituto Tecnológico de la ciudad mejicana, "la institución más elitista de Méjico". Una conferencia sobre América Latina, relatan, que en realidad sirvió a Aznar para elogiar sin ruborizarse ... (ver texto completo)