Muchas personas mayores tenían sus botellejas en casa y al levantarse se echaban su copilla y su buen trago de agua, ya en ayunas. Yo nunca pude tragar aquel líquido tan fuerte que tenía un sabor a demonios. Creo que mi padre y otroa muchos lo tomaban por gastar ese sub-producto que amanecía por casa, al echarse a perder el vino del año, que tenías para el gasto y que habías destilado por la costumbre existente, en aquellos tiempos. Simplemente porque se hacía así pues nunca vi que en mi casa compraran, ... (ver texto completo)
En Deza, antes de la famosa filoxera, había muchas viñas y se cogían ingentes cantidades de vino. Cuando nuestro pueblo pasaba de los 1.500 habitantes de hecho y de derecho, si hubiesen repartido el vino por habitante, le tocaría a cada uno, allá como 5.000 litros. Claro que en realidad no era así ya que unos cogían mucho y otros no tenían ni para hacerse una sopeta. Aquella sopeta hecha con una rebanada de pan, pan de horno de leña y con un chorro de vino y una poquita azúcar. No era por el colesterol ... (ver texto completo)