Aunque haya una persona que ya nos ha desvelado la muerte de nuestro
Santo Martín, tal como podéis apreciar en el escrito anterior, contaremos el relato tal como nos lo describe su biógrafo Ricardo que nos dice: "El prelado santo, por sobremanera bueno, oprimido por la fiebre y anhelando ya la patria celestial, sale de Ovila para no morir en ella y por el
camino mas recto, se dirige rápidamente a
Huerta. Al llegar agotado a la aldea de Sotoca, descansa allí. Extenuado, la gravedad se hace cada vez
... (ver texto completo)