Continuando con el costumbrismo, hoy quiero mencionar algunos viejos recuerdos:
La monotonía de la vida en el pueblo se veía interrumpida varias veces al año: cuando llegaba el Maruso con su circo ambulante mostrando algún mono o animal exótico, otras veces los húngaros con las famélicas cabras amaestradas que, al ritmo de la trompeta hacían equilibrios sobre unas sillas, un cine ambulante que colocaba el telón bajo el balcón des ayuntamiento y al que acudíamos provistos de nuestra respectiva silla ... (ver texto completo)
La monotonía de la vida en el pueblo se veía interrumpida varias veces al año: cuando llegaba el Maruso con su circo ambulante mostrando algún mono o animal exótico, otras veces los húngaros con las famélicas cabras amaestradas que, al ritmo de la trompeta hacían equilibrios sobre unas sillas, un cine ambulante que colocaba el telón bajo el balcón des ayuntamiento y al que acudíamos provistos de nuestra respectiva silla ... (ver texto completo)