Otra imagen del pasado de Herrera que me trae a la memoria recuerdos de los más entrañables. Efectivamente, la placilla de los coches (como se la conoce popularmente) entre los herrerenses. El recuerdo que yo tengo, pertenece a la época de la infancia, viviendo en la calle Quintana. El coche de la estación del señor Manolo, el puesto de golosinas de la señora Nieves, donde nos llegábamos los más pequeños para comprar pipas y chicles, la fonda Goretti, aparte el bar La Perla (donde iba mi padre a ... (ver texto completo)