Aquella sala de juegos en la que pasábamos muchos ratos. Era el sitio ideal para pasar la tarde del domingo con las amigas, jugando al futbolín y escuchando música. Recuerdo que había mesas de ping-pong, los dos juegos que dice Lydia del platillo y las manoplas, los futbolines, creo que también había billares (aunque yo no los utilizaba) y aquel mostrador en el que solía estar Ina o Gualberto. Y como no, la máquina de los discos en la que recuerdo sonaba (el chico de la armónica de Miky) entre otras ... (ver texto completo)
Aquella sala de juegos, cuantas horas pasadas allí, grandes series de futbolín al "pierde paga" que si tenías la tarde buena jugabas un montón gratis, partidas de ping-pong con aquellas palas de chapa ocumen de sonido característico, partidas de villar donde aprendimos muchos, aquellas primeras máquinas de millón que para hacer 1.000 puntos y conseguir partida tenías que apretar los botones laterales hasta casi meterlos dentro de la máquina, acompañarlos de unos golpes de cintura que te hacían creer ... (ver texto completo)
Curiosidades y anécdotas de este pequeño mundo. Un día en Segovia, me presentaron a un señor que poseía varias gasolineras en la provincia de Segovia. Cuando le mencioné que mi familia era de Herrera de Pisuerga, él me contestó: Hombre, Herrera, ¡como no! De tu pueblo y de su gasolinera, cogí yo la idea de hacer una capilla también.
Si un día os acercáis a Segovia, en la carretera A-601, en el kilómetro 105,500, muy cerca de un pueblo que se llama Valseca, veréis una gasolinera con una capilla ... (ver texto completo)
Popis,
puede ser que fuera la casa de la señora Macrina, según me cuentan, estaba situada al principio de la calle (entrando por la Plaza, antes de llegar a la casa de la Baluca). Esta familia era hortelana, pero daba alojamiento a tratantes y a gente que venía de otros pueblos a hacer negocios al mercado. Estamos hablando de los años 40. La señor Macrina tenía varios hijos pero a uno de ellos, Claudio, incluso yo, le he llegado a conocer. Vivía muy pobremente en una casa, sin ni siquiera luz, ... (ver texto completo)
Hola LYDIA:

Lo que cuentas sobre la casa de la señora Macrina en la calle Corredera de Herrera, es cierto como la vida misma, yo lo suscribo todo lo que dices. Amplio mas información y datos sobre esta casa. Cuando falta la señora Macrina Barcenilla, se vende, la compra un hijo del que llamaban Chato Mañino de Sotobañado y Priorato, llamado Rufino, en Herrera se le conocía con el apodo de (El Desorejao), (quizás porque le falta una oreja), en este lugar pone como negocio un bar que regenta el ... (ver texto completo)
Popis,
puede ser que fuera la casa de la señora Macrina, según me cuentan, estaba situada al principio de la calle (entrando por la Plaza, antes de llegar a la casa de la Baluca). Esta familia era hortelana, pero daba alojamiento a tratantes y a gente que venía de otros pueblos a hacer negocios al mercado. Estamos hablando de los años 40. La señor Macrina tenía varios hijos pero a uno de ellos, Claudio, incluso yo, le he llegado a conocer. Vivía muy pobremente en una casa, sin ni siquiera luz, ... (ver texto completo)
Lydia y popis, creo que sí, que en los años 40, en la calle Corredera, al lado de la cacharrería, hubo un bar regentado por la sra. Macrina. Esta señora era como bien dice Lydia, la madre de Claudio, de otro chico que se llamaba Pedro y de la Macrina, esta última muy amiga de mi madre y de la Concha en su juventud. Lydia, tu tía Juli se tiene que acordar pues aún siendo más joven que ellas le gustaba mucho acompañarlas.
Paso varias veces al día por este rincón herrerense, claro está, cuando disfruto del placer que proporcionan las jornadas vacacionales. No hay una sola ocasión que no recuerde esta singular callejuela plagada de tiestos en los años 60 y 70. Se echa de menos aquellas flores que con tanta alegría adornaban los dos laterales desde la entrada, parecía un patio cordobés.
Saludos Marino9
Amiga LYDYA:

Como encargada de contarnos la historia y avatares de la calle CORREDERA, me agradaría que dijeras o contases algo sobre una casa ubicada en dicha calle que durante la primera mitad del siglo XX era muy conocida, en ella se admitían huéspedes, se daban comidas y también era cantina "sin llegar a la categoría de hotel, hostal ni restaurante". Saludos..
Popis,
puede ser que fuera la casa de la señora Macrina, según me cuentan, estaba situada al principio de la calle (entrando por la Plaza, antes de llegar a la casa de la Baluca). Esta familia era hortelana, pero daba alojamiento a tratantes y a gente que venía de otros pueblos a hacer negocios al mercado. Estamos hablando de los años 40. La señor Macrina tenía varios hijos pero a uno de ellos, Claudio, incluso yo, le he llegado a conocer. Vivía muy pobremente en una casa, sin ni siquiera luz, ... (ver texto completo)
Hola a todos: Os keria pedir un favor al k tenga, me gustaria pondriais fotos del alto los renedos, pues era un sitio muy kerido para mi y no tengo ninguna foto, fue mi sitio de vacaciones durante muchos años al lado de mis keridos abuelos, Vicente Rabanal y Nati y tambien con mis primos arambol=vicente, adolfo y emilin. Un abrazo y gracias de antemano. Para Arambol: Cuidadin primo y k acabe pronto ese dichoso fuego y puedas descansar. Olga
Gigantea, este tipo de imágenes realzan el foro por mostrar la unión entre los herrerenses. Preciosa fotografía por el curioso fondo, y lo más importante, por la cara de felicidad que mostrais los cinco. Un beso para todos.
Buenas noches Félix, dime si te ha llegado mi e-mail porque yo no sé que pasa que falla tanto. He puesto la dirección que me recomendaste, la verdad no lo entiendo. Y si no hacemos una cosa te mando mi número de móvil y tal vez acabemos antes. Apunta que te lo voy a dar codificado: Sexto Quinto Primero Sexto Octavo Sexto Primero Tercero Tercero. En último caso me llamas o me mandas un sms. Un abrazo muy fuerte.
Aquella sala de juegos en la que pasábamos muchos ratos. Era el sitio ideal para pasar la tarde del domingo con las amigas, jugando al futbolín y escuchando música. Recuerdo que había mesas de ping-pong, los dos juegos que dice Lydia del platillo y las manoplas, los futbolines, creo que también había billares (aunque yo no los utilizaba) y aquel mostrador en el que solía estar Ina o Gualberto. Y como no, la máquina de los discos en la que recuerdo sonaba (el chico de la armónica de Miky) entre otras ... (ver texto completo)
Hola a todos, desde las siete la tarde me encuentro en el parque, después de recoger y colocar material, ducharme, sentarme a mirar la televisión, no he podido realizar esto ultimo, se me han cerrado los ojos involuntariamente.

Para poneros al corriente de mi situación en este incendio, tengo que empezar por decir cual es mi horario de trabajo, éste esta compuesto por guardias de 24 horas y 72 de descanso, los dos días siguiente de la guardia, hacemos guardia localizada voluntaria (tengo una ... (ver texto completo)
suerte arambol, y ojo al cristo que es de plata, cuidate y vuelve sano y salvo no nos jodas
Miraté bien la dirección, porque no me ha llegado nada.
felix@manolojotta. es
felix@manolojotta. es
He visto que había un espacio entre el punto y "es". Puede que sea eso por o que no llegue. Ya sabes que los "carteros electrónicos" son tontos, no son como los que había en Herrera. Ponías Balbino, Herrera, Palencia y llegaba la carta a tu casa sin problemas. El carteo era el que mejor conocía el pueblo, sus gentes y sus casas. Traían las buenas y malas noticias y yo creo que hasta lo intuían. Recuerdo, cuando vivía encima de le central de teléfonos, que llegaba el cartero, ... (ver texto completo)
Ponte en contacto conmigo en felix@manolojotta. es estamos preparando un junta y queremos contar contigo.
Miraté bien la dirección, porque no me ha llegado nada.
felix@manolojotta. es
No sabía que la tienda de la Deseada hubiese estado en la calle Corredera. Yo la recuerdo en los años 60, en la calle Colón, en una casa con escudo que estaba enfrente de la farmacia de Don Baldomero. Era una tienda que a mi me fascinaba. Tenía una ventana con cuarterones, si no recuerdo mal, que hacía de escaparate. Un escaparate tan repleto de cosas que había que dedicarle tiempo para verlo con detalle. Al abrir la puerta sonaba una campanita y del techo colgaban montones de cacharros. Alguna de ... (ver texto completo)
De la Sala, recuerdo un juego de "manoplas" y otro de un disco girando. Eran mis favoritos. Pero, lo que más me fascinaba, era observar a los chicos y chicas mayores que yo (es decir, a todos, porque yo era una cría y ellos eran adolescentes en plena ebullción). También, recuerdo la pena de llegar un verano y ver que había desaparecido todo.
Preguntaré lo que apuntas, Chus. Iré a ver a mi tía Juli y también le comentaré lo de la casa de huéspuedes, que menciona Popis. La Corredera todavía da para ... (ver texto completo)
Seguimos en la Corredera, el segundo tramo hacia la placilla de los coches...
13. Martina, la confitera (Castañeda)
14. La Gervasia
15. La Cubana
16. Y llegamos a los Zuritas.
Me cruzo a la acera de enfrente
17. La Berzosa
18. Paco, el colilla. Pongo una cancioncilla que me ha hecho mucha gracia sobre esta persona que decían: "Levanta colilla que te embastono, que soy Paco, el colillero y no te perdono".
18. La Hospitalera
19. Los vidales ... (ver texto completo)
No sabía que la tienda de la Deseada hubiese estado en la calle Corredera. Yo la recuerdo en los años 60, en la calle Colón, en una casa con escudo que estaba enfrente de la farmacia de Don Baldomero. Era una tienda que a mi me fascinaba. Tenía una ventana con cuarterones, si no recuerdo mal, que hacía de escaparate. Un escaparate tan repleto de cosas que había que dedicarle tiempo para verlo con detalle. Al abrir la puerta sonaba una campanita y del techo colgaban montones de cacharros. Alguna de ... (ver texto completo)