Mejores mensajes de PUENTE ALMUHEY:
Si me permites acariciar tu piel

te regalaré una palabra

le propuso la dorada pluma

al inmaculado papel.

Nunca nadie se había acercado

tan cerca como tú lo estás

no sabría qué decirte

respondió ausente y desconcertado.

Primero escribiría una

y después dejaría un espacio

seguidamente una segunda

y después unas frases

todas ellas formarían un párrafo.

Acariciaría todas y cada una de tus páginas

y te colmaría de historias en remotos lugares

paisajes con cielos ausentes de nubes

y bravos bergantines surcando los siete mares.

Serías el verdadero guardián

de leyendas de amor y aventuras

y tras escribir el último capítulo

crearía para ti un sorprendente final.

Pensativo quedó el inmaculado papel

con tan extraordinaria propuesta

prendido de la desconocida palabra

no pudo conceder otra respuesta.

Acaricia cuanto desees mi piel

con el vivo latido de tu tinta

como un compañero fiel

en mi permanecerán para siempre

narraciones que serán o han sido

del gran lector su conquista.

José Manuel Contreras ... (ver texto completo)
La felicidad deberá administrarse

en su dosis precisa

ni muy grande ni muy pequeña

preferentemente debería tomarse al levantarse

aunque es aconsejable de igual modo
... (ver texto completo)
Me gustaría ser agua

agua de lluvia en primavera

y perlar los cristales

que guardan las ventanas de tu habitación

cuando sonriente recibes la madrugada
... (ver texto completo)
No sabia que seguis mandando cosas aqui, ya casi no me acuerdo como se hacia
Yo envío todas las semanas el poema de José Manuel Contreras, como puedes comprobar soy la única que pongo cosas... Un saludo
He conocido a una persona especial

y la esperanza iluminó mi mirada

abrió de par en par la puerta de mis sueños

y me mostró el camino de la humildad.

¿Es hombre o mujer?
... (ver texto completo)
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.

Ha salido para mí el sol

después de la tormenta

pero sé que también salió para ti

sus caricias alcanzan ... (ver texto completo)
Correr con los pies descalzos

sobre la arena de cualquier playa

dejando libres eternas huellas anónimas

como eternos son los suspiros del alma

quedando tan solo su recuerdo
... (ver texto completo)
Tenerte junto a mi pecho

sintiendo latir la vida

con los movimientos libres

de tus brazos y tus piernas

asirte a mis dedos

con tus diminutas manos

como si temieras perderte

en este mundo aún desconocido.

Mirarte como se mira un milagro

que nace de una mujer

de una hija a la que se ama

como se aman las noches

y los días

y los amaneceres y los otoños

y los besos y los abrazos

y las lágrimas que brotan de la felicidad.

Fijar tu sonrisa en mi sonrisa

guardándola en ese único lugar

en el que reúnen alborozados

los recuerdos que nacen

solo de lo que es amado.

Escuchar los incomprensibles sonidos

que descubren tu garganta

a modo de juego

sin decir nada

o quizá queriendo decirlo todo

pues nada es lo que parece

y todo es lo que te resta por vivir.

Maravilloso soplo de vida

que llegas para ser amada

con las manos vacías

sin equipaje ni cargas

con la única obligación de ser feliz

eligiendo solo un verdadero camino

el tuyo.

José Manuel Contreras ... (ver texto completo)
He vuelto a aprender

a nadar

pues debí haberlo olvidado

ya no sentía la dulce sensación que procura

la desnuda piel que me guarda

acariciada por las aguas dulces de los ríos

por el agua salada de los mares.

He vuelto a aprender

a volar

pues debí haberlo olvidado

ya no recordaba el indescriptible vértigo

que provoca

la desnuda piel que me guarda

acariciada por el viento entre las nubes

por las nubes entre todos los cielos.

Y he vuelto a aprender

a soñar a reír a creer

a crecer a sentir a escuchar

a respirar…

pues debí haberlo olvidado

mientras andaba extraviado entre sombras y luces

que voluntarias distorsionaban mi realidad

entre ruidos que dormían verdades

despertando mentiras.

Lanzarme al vacío

con mis alas desplegadas

desde lo más alto de la vida

hasta alcanzar mis sueños

sumergirme a pleno pulmón

con el aire inundando cada célula de mi cuerpo

hasta la sima más profunda de la vida

donde descansan los más bellos tesoros.

He vuelto a aprender

lo que nunca debí haber olvidado

escucharé en silencio

el latido acompasado y limpio de mi corazón

en este tempo presente

dejando atrás ayeres

desocupándome de los mañanas

que aún están por llegar.

José Manuel Contreras ... (ver texto completo)
Despertarme

sin saber que andaba dormido

de un letargo invernal

al que decidieron

no regresar

ni veranos

ni otoños

ni tan siquiera primaveras.

Ahora mis ojos miran

diferente a como antes miraban

quiero ver

quiero sentir

cómo regresa la Naturaleza

a hacerme compañía

como antaño lo hacía

y vivíamos las noches como noches que eran

y vivíamos los días como días que eran

y las estaciones

y el viento

y sorprendernos con la arena fina de la playa

aguardando la suave caricia de la mar brava.

Quiero dejar que mis pies sientan

el latido de la Tierra que pisan

donde toda la vida tiene esencia

regalo para aquel que quiera alcanzarla

y compartirla

como las flores comparten su fragancia

y las aves comparten sus trinos.

No volveré a dormirme

mientras palpite la vida

en derredor

permaneceré con los ojos abiertos

y el corazón presto

por si en algún momento

compartiéramos camino.

Jose Manuel Contreras ... (ver texto completo)
Ahuyenta tus temores

nada hay más fuerte

que la creencia en no poder alcanzar lo imposible

salvo la certeza de lograrlo

cuando de verdad crees en ello.

No temas cambiar tu camino

si crees transitar por la senda equivocada

no temas saltar al vacío

si deseas amanecer un nuevo mañana

no temas reconocer tus errores vencidos

pues te enseñarán a surcar aguas bravas.

No hay nada en la oscuridad

que tu luz no vea

no hay fantasmas

tan solo tú y ella

sombras que se sienten libres

sin haber sido invitadas…

o quizá lo fueran

mientras yo caminaba perdido

entre egoísmos y desprecios

entre el despotismo inútil

que gobierna y desgobierna

las sombras y las luces del Ser Humano.

Ya no me dan miedo las sombras

encontré una luz

sencilla

pequeña

cuasi imperceptible

que palpita acompasada

en el mismo tempo

que late mi corazón

en el mismo tempo

que laten mis sentimientos.

José Manuel Contreras ... (ver texto completo)
Crees haber llegado al fondo

es más

te convences de haberlo alcanzado

dando por buena tal creencia

pues has sentido el fango

bajo tus pies

su frío y viscosidad

su adherencia y su nauseabundo olor

que parece rodearte

en sutil abrazo

buscando la fragilidad de la piel herida.

Y ahora toca remontar

nadar hacia la superficie

constante y sin descanso

moviendo brazos y piernas

como te enseñaron

la primera vez que te zambulliste

en las cristalinas aguas

de aquella piscina

apenas comenzabas a caminar.

Intentas coordinar brazada y patada

para ganar velocidad y destreza

la mirada hacia arriba

sin perder de vista la superficie

calma

que parece aguardarte

dosificar el aire que guardan tus pulmones

para no agotar tus reservas

antes de alcanzarla

pero el camino se antoja interminable

cuanto más avanzas

más pareces alejarte de la meta fijada

el aire en torno a tu rostro

los rayos de sol acariciando tu piel

tus pulmones renovando el oxígeno

tus ojos sonriendo de nuevo a la vida…


Sin embargo

todo parece distante

has avanzado nada

falso espejismo cruel

fugaz ilusión sin recompensa

siento la angustia en mi pecho

del aire que empieza a faltarme

necesito respirar profundo

gritarle una vez más al viento

y cantarle a las estrellas

nadar hasta agotarme

y serenar el desbocado latido de mi corazón.

No voy a rendirme

no pienso rendirme

no quiero rendirme…

cuán incomprensible

es la incomprensión

de aquel que siente que no puede

nadar

hasta alcanzar la cristalina superficie

en la que se abrazan

mar y viento

y respirar.

Extiendo mis brazos

hasta el dolor indescriptible

y mis manos

hasta deformarse en su elasticidad

y mis dedos

tensionan sus falanges

hasta lo inimaginable y…

no llego

aún no lo alcanzo.

José Manuel Contreras ... (ver texto completo)
He decidido

sentarme sobre el silencio

para escuchar mis palabras

y mirarme

con sencillez en el viento

reflejado sobre la tarde

a enfrentar mis miedos.

¿Quién soy realmente?

Y si no fuera ese “yo” que anhelo

el que descubro cuando me hablo

y cuando me escucho…

¿En quién me he convertido?

¿En qué me estoy convirtiendo?

Debo reconciliarme conmigo mismo

debo convocar

a las fuerzas que dan y quitan vida

para que me ayuden

a recuperar mi camino

esa senda que me fue mostrada

al poco de haber nacido

y que siento haber perdido

y que siento he abandonado.

Me prometo volver a caminar descalzo

para sentir el latido profundo de la Tierra

para reconocer el discurrir del agua

que las nubes regalan tras la tormenta

buscando su curso libre

nada de adornos ni aderezos

no duele el caminar

solo duele la incapacidad de hacerlo.

Caminemos de nuevo

pues la vida espera.

José Manuel Contreras ... (ver texto completo)
Nunca piensas que puede entrar

hasta que sientes que se ha colado

por debajo de tu puerta

en silencio

pausadamente
... (ver texto completo)
Busco una primavera perdida

que me dejé olvidada

una fría noche sin luna

en el alfeizar de mi ventana

debió de raptarla el viento
... (ver texto completo)