PUENTE ALMUHEY (León)


enredadera
Feliz semana
Besos
Por un pensamiento

una palabra;

por una mirada

un verso;

por una sonrisa

un poema;

por un beso…,

por un beso te acompaño

hasta la cara oculta de la luna

y te susurro un sueño.

Deja que las estrellas

sean testigos mudos

del amor que te siento.

Deja que el Universo infinito

escuche el palpitar de nuestros corazones

latiendo como si uno fuera.

Deja que el Mundo entero sepa

que decidí caminar a tu lado

si tú me permitías que así lo hiciera.

Y aunque la noche mengüe

y el tiempo se ralentice

y las estaciones se sucedan,

seguiré pensando en la sonrisa de tu mirada

mientras tus labios me regalan un beso

y se suceden las noches

y mengua el tiempo

y se ralentizan las estaciones.

Me regalas una palabra

y te dibujo un beso.

José Manuel Contreras
Feliz semana
Besos
Dicen que la tarde anochece

tras despedirse el día…

¿Y si fuera el día el que amanece

tras despedirse la noche?

Dicen que los vientos hacen danzar

las olas de la mar océana…

¿Y si fueran las olas de esa mar

las que hacen bailar a los vientos?

Dicen que la primavera llena de flores multicolores

el esplendoroso verdor de los campos

¿Y si fueran los campos en su esplendor

los que con multicolores flores

reclaman en silencio una nueva primavera?

Dicen que tras la tormenta, antes o después,

siempre aparece la calma…

¿Y si fuera la aparecida calma la que preceda,

tarde o temprano, una tormenta?

Dicen que el Amor Verdadero

es todo generosidad…

¿Y si la generosidad entre unos y otros

hiciera nacer un Amor de Verdad?

He escuchado decir muchos decires

y otros tantos me he cuestionado;

si bien, antes de que decires fueran

fueron dudas a desdudar

en este caminar que llevo.

José Manuel Contreras
Feliz semana
Besos
Feliz semana, mi querida Amiga.
Feliz semana para tod@s.
Feliz semana
Besos
Feliz semana
Besos
Llevo esperándote una eternidad.

Le dijo el papel en blanco

al afilado lápiz de carbón

cuando por fin se encontraron.

¿Cuánto es una eternidad?

Preguntó con interés

acercándose lo imprescindible

para no dejar su huella.

No sabría decirte con exactitud,

respondió dudando,

se lo escuché una vez a un poeta

en una lejana tarde de otoño

cuando posando sus manos sobre mí

mientras soñaba con escribir unos versos

sentí el latido de un solitario corazón.

Quizá sea el tiempo entre primaveras

o quizá entre dos amaneceres;

podría ser el tiempo entre mareas

o el del pausado florecer de los rosales.

No sé cuánto dura una eternidad.

Solo sé que aquí espero a alguien como tú,

que quiera grabar sus sentimientos

palabra por palabra y silencio por silencio

sobre esta blanca piel que me conforma.

O si quieres puede dibujar un sueño

o un fugaz pensamiento,

no temas esculpir con tu fino trazo

dentro de los límites de mis cuatro lados

todo aquello que tu libertad anhele,

pues alguien encontrará nuestra unión

y la compartirá en un viaje sin fin

donde el horizonte aún está por alcanzar.

No sé cuánto tiempo llevo esperándote,

quizá y solo quizá,

toda una eternidad.

Jose Manuel Contreras
Feliz semana
Besos
Cuéntame un cuento abuelo

–le dijo la niña al anciano–,

pero que no hable de príncipes azules

ni de hermosos castillos lejanos.

Cuéntame un cuento abuelo

–le dijo el niño al anciano–,

pero que no hable de princesas rosas

ni de “había una vez un mago”.

Cuéntanos un cuento abuelo

–le pidieron ambos al anciano–,

de cuando tú eras un niño

y jugabas por los campos

de cuando la noche se hacía oscura

cubriendo todo con su negro manto

y las estrellas brillaban en el cielo

inalcanzables al volar tan alto.

Abuelo cuéntanos un cuento

–al anciano le pidieron–,

de cómo eran las gentes de tu pueblo

y las chicas y los chicos y los maestros

de cómo eran sus vidas y sus anhelos

y si la vida era vida o solo un sueño.

Por favor, abuelo, cuéntanos un cuento.

Cuando yo era aún un zagal

y más o menos contaba vuestro años

el pueblo era solo una aldea

donde todo nos era cercano

y desde los mayores a los pequeños

siempre que podíamos nos echábamos una mano,

las primaveras eran verdaderas primaveras

y sin demora alguna saludaban al verano

que llenaban de calor las praderas

–empezó alegre a narrar el anciano–

José Manuel Contreras
Me gusta mirar el cielo

las noches de Luna Nueva

cuando las estrellas titilan solitarias

sin la visible compañía de la silenciosa

vigía que duerme mis sueños.

Ellas preñan el Universo de infinitas luces

que con sus brillantes colores

parecen invitarnos a alcanzar nuestro destino;

sin embargo ese centellear que admiramos

y que de tan cautivadora forma nos atrapa

pudiera ser solo el reflejo de una lejana estrella

que hace tiempo dejó de existir.

Las estrellas nacen, crecen y se extinguen,

el Ser Humano nace, crece y… ¿Desaparece?

¿Cuántos años permanece la luz de una estrella

después de haber agotado su vida?

Supongo que en la respuesta influirá la distancia

a la que se encuentre de nosotros.

¿Cuántos años permanece la luz de una persona

después de haber terminado su vida?

Creo que en poco afectará la proximidad o la lejanía

pero sí lo que cada uno hagamos o dejemos de hacer.

Todo el amor que seamos capaces de compartir

y todo aquel que compartan con nosotros;

lo que sintamos

o permitamos que los demás sientan por nosotros;

las decisiones que tomamos

o aquellas que los demás tomen por nosotros;

los sueños cumplidos

y aquellos que pendientes queden por cumplir;

las veces que caigamos

y las que de nuevo nos alcemos para seguir camino;

las palabras que fueron dichas

o aquellas que simplemente quedaron por decir.

Cuando se despida esta tarde

me acomodaré en la oscuridad de la noche

y buscaré una estrella lejana,

quizá le hable solamente a una luz

mas nada importará,

cada noche le hablo a mis padres

antes de despedir el día

y aunque ya no están no tengo duda

de que su luz sigue latiendo en mí

en la más cercana de las distancias.

Jose Manuel Contreras
Aún eres pequeña, muy pequeña

para entender de qué va “todo esto”

a lo que los adultos le llamamos vida

y donde los que sois recién llegados

solo percibís poco más de cuanto os rodea.

Ahora que tan solo tienes tres años

déjame que te cuente alguna que otra cosa

que en mi caminar por este lugar

al que los adultos llamamos Mundo

he ido descubriendo desde que llegué

hasta los últimos pasos por ahora dados.

Quiérete siempre,

solo así aprenderás a querer a los demás.

Ama la Naturaleza que te rodea

pues siempre te protegerá en la misma proporción

que tú la protejas a ella.

Aprende algo nuevo cada día

pues te servirá para tomar decisiones

cuando tengas la necesidad de hacerlo.

Se siempre agradecida

para con aquellos que iluminan tu camino

o te enseñen con su ejemplo a seguir tu senda,

incluso con aquellos que pongan

algún que otro obstáculo que debas salvar

en tu devenir diario se generosa,

el resentimiento y el rencor solo ensombrecerán

tu felicidad y no merece la pena alimentarlos.

Aprende a perdonar, mi pequeña,

pero sobre todo aprende a perdonarte

sabiendo, como debes saber,

que aun sin ser el centro del Universo

formas parte de él, sin duda alguna;

solo perdonándote serás capaz de levantarte

tantas veces como por tropezar caigas,

pues tropezaras muchas veces

y seguramente caerás otras tantas,

sin que eso deba preocuparte

ya que podrás alzarte y seguir tu camino.

También podría hablarte

de a qué huele la primavera,

o cuántas formas tiene un copo de nieve,

o de cuántos colores se pinta el otoño,

o del cálido amanecer de los días de verano…,

pero prefiero que descubras toda su magia

sin que mis palabras te condicionen.

Podría hablarte de la mar océana

y del cautivador vaivén de sus olas

o de su estruendo cuando rompe contra las rocas,

pero prefiero que descubras sus playas

y que tus pies descalzos te hablen

de todo aquello cuanto sientan.

Podría hablarte de toda la gente que te quiere,

de cómo esperaban tu llegada

con todas sus dudas y con todas sus certezas,

de sus risas contagiadas por la tuya,

del mirar de sus miradas…,

mas desconozco su sentir.

Pero sí puedo decirte cuánto te amo

y cuánto te pienso

y cuánto de sueño

y cuánto te extraño…,

tan solo un Universo entero.

Se feliz siempre

pues es la verdadera razón de tu llegada,

y aunque aún seas pequeña, muy pequeña

para entender de qué va “todo esto”

no olvides que entre estos versos

hay guardado un pedacito del corazón de tu abuelo.

José Manuel Contreras
Escucho el monótono golpear

de la lluvia en los cristales

mientras anochece la tarde

y el día se acerca inexorable a su fin.

Las semanas se van sucediendo fugaces

al igual que lo hacen los amaneceres

o las horas muertas o las horas vivas

o los insufribles minutos o los desbocados segundos.

Nada permanece en el presente,

desordenado se amontona en un pasado

que crece a la misma velocidad

con la que se marchita el tiempo.

Mañana regresará un nuevo lunes

que aún está por estrenar,

las rutinas de los laborables serán

las que en otros inicios fueron.

Sin embargo todo será nuevo

todo será igualmente desconocido

para cada uno de los que despertemos

a esta realidad que nos acoge.

Ya no se escucha la lluvia

golpeando monótona en los cristales,

el viento le ha tomado el relevo

silbando ahora una suave melodía.

Siento el sosiego acomodarse a mi lado

reconfortando esta momentánea soledad

permitiéndome disfrutar de un horizonte

que paciente aguarda mi llegada.

Jose Manuel Contreras
Desplegué mis frágiles alas de mariposa

para saludar la llegada de la primavera

y sentir así la luz y el calor que la acompaña

mientras despierta de nuevo la Naturaleza.

Quería volar libre esta mañana y elevarme

hacia las nubes con todas mis fuerzas

sentir el suave viento acariciando mi cuerpo

inundando mi mirada de tanta belleza.

Descubrir lugares, espacios y paisajes

disfrutando de las fragancias que hasta mi llegan,

fundir los vivos colores de mis frágiles alas

con el color de las flores que los campos llenan.

Dejar que el tiempo camine sin prisa alguna

pues ahora nadie por mi aguarda o espera

libando despacio de cada colorida flor

la sabiduría sincera de su dulce néctar.

Desplegué mis frágiles alas de mariposa

volando libre más allá de donde habitan los sueños.

José Manuel Contreras
Y si este caminar que caminamos

fuera tan solo el regreso al hogar?

¿Y si al iniciar esta andadura

se hubieran abierto ante nosotros

todas las oportunidades que el Universo

es capaz de brindarnos

por el simple hecho de haber nacido?

Quizá nada sea

lo que parece ser.

¿Y si este principio ha sido

el final de algo que comenzó?

¿Y si el final será simplemente el principio

de algo que está por comenzar?

¿Y si hubiéramos llegado aquí

tan solo para aprender, aprender,

y aprender…,

sobre todo aquello que desconocemos?

¿Y si cada enseñanza

fuera un regalo tras otro

para alcanzar un mayor conocimiento

para avanzar sobre lo ignorado

para descubrir el verdadero horizonte?

Quizá nada sea

lo que parece

y nada parece

lo que realmente es.

Jose Manuel Contreras