Va por ti, Miguel R4, que te lo debo….
Hace unos días visité a Miguel en su espacio particular, auténtico territorio de un asceta. Nos salió a recibir ante el “júbilo” de Lobo que nos mantuvo a raya hasta que él nos explica que no hace nada… es como un cordero, pero a mi me recordó al mastín que siempre hubo en el Molino, atado como este, con una cadena, lo suficientemente larga para marcar un espacio infranqueable.
Miguel hizo de guía moviéndose por su casa y así pasamos a la cocina/office donde ... (ver texto completo)
Hace unos días visité a Miguel en su espacio particular, auténtico territorio de un asceta. Nos salió a recibir ante el “júbilo” de Lobo que nos mantuvo a raya hasta que él nos explica que no hace nada… es como un cordero, pero a mi me recordó al mastín que siempre hubo en el Molino, atado como este, con una cadena, lo suficientemente larga para marcar un espacio infranqueable.
Miguel hizo de guía moviéndose por su casa y así pasamos a la cocina/office donde ... (ver texto completo)
Qué bonito, como siempre tus relatos nos hacen vivir todo lo que cuentas y parece cómo si hubiéramos estado allí contigo. Comparto todo lo que dices de Miguel, es un grande.