Un botón de esperanza: la semana que acaba el pueblo de Hoyos decidió que había que limpiar el río. Y lo hicieron. Hubo personas de más de ochenta años (Exiquio y Matías, con casi 87 años) que estuvieron en la brecha; algo admirable. Y muchos jóvenes. Indistintamente estaban mujeres y varones (bello rasgo de igualdad). El entusiasmo y entrega a tal tarea -no faltaron muchas personas- era contagioso. Quedó constancia de la forma de trabajo y se podrá mostrar en algún momento.
Nos podemos sentir orgullosos ... (ver texto completo)
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