El abuelo ya está de vuelta a casa después de pasar sus vacaciones en Deza. Unas vacaciones que le han sabido a poco y que parece que solamente haya sido un sueño puesto que pasaron volando y sin darse cuenta. Y es que de mayores se nos pasan los días al galope. De hecho cuando se está feliz, el tiempo vuela y esto es lo ha pasado. El tiempo un poco fresquillo por lo que se ha quedado con ganas de bañarse en la deliciosa piscina que según han contado ha estado todo el mes de julio con el agua como ... (ver texto completo)