En
Deza a estas edificaciónes rústicas, hechas en el
campo como su nombre indica, se le llama
corrales de
ovejas y tienen la finalidad de encerrar, normalmente, dichos animales, por la
noche. Su construcción es muy sencilla pues suelen ser de
piedra sobre piedra con argamasa de barro y a lo sumo reforzadas en algunos puntos con yeso. Se coronaba la tápia con una cerca de aliagas y zarzas para impedir el salto del lobo o de cualquier otro animal depredadador y la
puerta de entrada era amplia con objeto
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