En este edificio está instalado el Ayuntamiento de Deza. Hay una sala, exclusivamente para ordenadores públicos en los que entran personas mayores, jóvenes y niños para pasar un rato, hacer alguna consulta y sobre todo para corregir datos del catrastro, que están hechos una pena. Hasta aquí todo perfecto. La anomalía está en que no se puede respirar por el olor de tabaco de los fumadores que además de fumar tienen los ceniceros llenos de colillas y nadie se cuida de vaciarlos. No me explico cómo ... (ver texto completo)